Carta (de amor) a Antonio

Es la historia de un amor, como no hay otro igual. De la canción a una escritura de agarre.

“La gente queriendo hablar del otro, siempre habla de sí mismo. Esto es casi cómico”. Antonio Aguirre F.

“Valor ante funesto destino”. Jacques Lacan

Por Jessica Jara de Aguirre

En un texto de conclusión de un cartel muy apreciado, coloqué como epígrafe una cita de Lacan del momento de la Disolución de la Escuela que él había fundado. Así, en el año 80, Lacan en una permutación radical, hizo operar la di-solución cual “solución” al problema de la Escuela. Ciertamente, la cita en mención es del momento siguiente, cuando Lacan llama inmediatamente a volver a asociarse a quienes quisieran continuar con él. Limitando el tiempo para ponerle coto a la “debilidad ambiente”. Tenían diez días para volver a decir “sí” a la Causa Freudiana, uno por uno.

Es entonces que Lacan declara: “Heme aquí, el hombre cubierto de cartas” (11/03/80). De entre esas mil, precisó una diferencia: los que tienen duelo que hacer por una Escuela, y los otros. Cito a Lacan: “El duelo es un trabajo…. que yo demando a aquellos que… quieren permanecer conmigo para la Causa Freudiana”.

Conocí a Antonio, un lacaniano instantáneo[i], en el 2003 e hicimos cartel en el 2005. Por mí, dejamos de cartelizar durante diez años. Intervalo en el que el análisis me permitió forjar a buen pulso un estilo propio y (de)mostrar que el psicoanálisis me era vital; es decir, no sólo el psicoanalista Antonio Aguirre. Eso prosigue, el análisis, pero Lizbeth lo notó: “pudiste crear tu propio lugar, tu propio decir. El respeto por él no impidió tu forma de articular tu discurso y tu deseo… llevas por dentro un soplo que ayudó a Antonio”. Por otra parte, Adela Subía destacó, amorosa, nuestra “complicidad intelectual”.

El cartel del 2015 (después de los diez años) lo relanzamos dos veces… Ya para el 2020 escribí “Concluir un cartel: Un modo de ponerle coto a la debilidad ambiente”, con el epígrafe en cuestión. Nos costó ese despegue.

Las cartas y no hay que convencer a nadie…

El mismo 2020 arrancó el trabajo preparatorio hacia el X ENAPOL y tuve la alegría de ser convocada a trabajar en la Comisión del Boletín Ahh!? Allí creamos la sección Cart@s. Antonio decía que eran cartas de amor… Tuve la buena fortuna y la confianza de valiosos colegas, para participar con la carta inicial: una correspondencia inolvidable (al menos para mí) con Raquel Cors…

La escritura de cartas, -en mi caso particular- ha tomado incontables veces la forma de reseñas, misivas, convocatorias al trabajo, elaboraciones… Es uno de mis modos privilegiados de formar parte del Banquete de los Analistas. Di razones el último Viernes de Escuela, donde se nos convocaba a hablar de la “Transferencia de trabajo” y ahí dije que, quizás: una verdad inédita/ heterodoxa, que se escribe contingentemente y pasa a otros, animándolos a trabajar, es algo que remite al nuevo amor.

El boletín -de modos misteriosos- solicitó a Antonio participar de las Cart@s. Esto quiere decir: elegir a alguien del Campo Freudiano, como destinatario de una carta y de ese modo, suscitar una correspondencia en torno a lo nuevo en el amor; y que esto pase, de lo privado a lo público… Que pase. Él estaba muy ocupado pensando en nuestro próximo seminario del CID y en el grupo de investigación que coordinaba con Piedad hacia el ENAPOL; así, para mi sorpresa: Antonio aceptó. Lo cito: “Trabajaré en la línea que se ha propuesto y recibirán mi contribución en la fecha indicada. Abrazos”.

¿A quién escribiría su carta? Un enigma durante no mucho tiempo. Me dijo que a mí. Que yo seguro le contestaría (¿la carta, la pregunta sobre lo nuevo en el amor?). Yo lo traté de convencer, a pesar de que él sostenía, como lo dijo en su última carta a la Escuela, después de que hablara Miller el domingo: “Digo que no hay que pretender convencer a nadie… Es el deseo de cada cual lo único que cuenta”.

Yo le decía: “Antonio, puede escribirle a Miquel Bassols, a Ronald Portillo…”. A hombres…, bueno… También le propuse también a Lizbeth…  A ella, en efecto, le escribió una carta después de esa última reunión de Escuela.

El miércoles 5 me despertó como siempre, desayunamos con Ayelén. Luego, se fue al “Dólar” a tomar unas notas. Cuando volvió, le comenté animadamente las cosas que tenía por hacer. Me dijo que anote las cartas del ENAPOL. De entre todo el Campo Freudiano me había elegido a mí como destinataria. Yo, que había tratado de convencerlo, pero como dijo Felipe: “Antonio era un fuego incombustible”… Acepté, y me queda la alegría de haberle dicho que “Sí”, como cuando nos casamos. Brindamos, cómplices enamorados.

Después de trece años de intervalo, yo me había hecho volver a elegir por mi amor. En esta ocasión ya estábamos en lo nuevo en el amor. Una pista de Lizbeth: “Su inteligencia y su denuncia constante… la pudiste enmarcar y le aportaste un decir renovado con un alcance más amplio”.  Nuestra vida cotidiana se sostenía en pequeños rayitos de luz que hacían no-todo a lo peor de un mundo inmundo; Ayelén hoy ha recordado y escrito que en los almuerzos teníamos ciertas diversiones, entre ellas: hacer Haikús. La cito: “Un haikú de tres, hecho por tres”.

¡Quién diría que después de una semana de vacacionamos en la playa, y a pocas horas de un brindis con Jack Daniels, surgiría de mí una lamentación profunda, un gemido desconocido, un dolor en las entrañas..! Agradezco a Alejandro Reinoso por el préstamo del significante, lamentaciones.

Amigos como Juan Fernando Pérez me hacen notar que se trató de una partida insólita. Todos desconcertados, cada uno impactado. Así, puedo decir que Antonio jugó una partida insólita hasta el final. La peor, su súbita salida de la escena. La mejor, me eligió dos veces; otra, esa carta del Enapol que no fue, se multiplicó. Las cartas/ condolencias…  de mis amigos del Campo… son letras que me agarran a la escena del mundo. Porque “Aguirre” era mi “agarre”. Mi agarre que es también la escritura.

Una mujer cubierta de cartas, una mujer materialmente hecha de letras. Una mujer que había sido el Otro imprescindible para un hombre, un hombre que supo hacer de ella su causa material. Una mujer se encuentra en la digna tarea de editar lo que es su propia vida.

Un último síntoma o acontecimiento de cuerpo. Me despierto temprano…

María Isabel Uribe me dice que Antonio se ha ido temprano y así noto que desde que ocurrió… estoy levantándome temprano, ¿por qué?

Como les decía, Antonio me despertaba por las mañanas… era un despertar tierno. Antonio me despertaba por las mañanas y también despertaba a una Comunidad cuando había que hacerlo, pues hay una tendencia a quedarnos dormidos, a esperar a otro día para hacer o decir. Gana la prudencia y se pierde la ocasión, a veces. Antonio tenía una relación distinta con el tiempo. Era instantáneo. Escuchamos las casi cuatro horas de interlocución con Miller. Escribió una carta a la Escuela. Algunos, hasta alcanzaron a contestarle, Mayra, Gabriela, Carlos (otros ya contestarán en su momento, la carta ha sido enviada). Antonio tenía mucho para decir y sostener, y lo transmitió en acto. Lo ocurrido ha sido terrible y Antonio ha sido terrible, como equivoca Ivonne.

Lo que se ha despertado también es una inmensa transferencia de trabajo, que está encausada a la Escuela porque Antonio era un hombre de Escuela y como dice el comunicado de mi sede: “Antonio Aguirre… ha marcado la vida institucional de la Nel”. Antonio era un hombre de compromiso y comprometía. Eso se verifica en el paso del trabajo de transferencia a una inédita transferencia de trabajo. La enunciación de Antonio, su estilo, no sólo impactó sino que supo llegar. Al final, era otro.

Soy una mujer cubierta de cartas. Agradezco sus líneas que dan testimonio de lo que Antonio fue como analista, como analista ciudadano, como enseñante en posición analizante, con preguntas sinceras… Destacó Gustavo Zapata su bonhomía. Los actos de Antonio trazaban una orientación no por el bien ni los ideales… sino por una política y una (po)ética. De la poesía de Borges, irónica, pero salpicada con un poco de Perry Mason.

No me queda más que agradecer a la contingencia que hizo que ese amor se escriba y se vuelva necesario. Y que se sostenga porque, ¡cómo cambiamos en este trayecto!, como le dije a Beatriz Udenio. Nosotros éramos radicales cuando nos conocimos, pero cambiamos y nos sostuvimos juntos. Agradezco que me cubrieran de cartas en este momento crucial.

Para concluir. Aunque Antonio no apreciaba cerrar un texto con citas, les traigo a Lacan en la Carta de Disolución: “los abandono a fin de que me muestren lo que saben hacer, excepto molestarme y aguar una enseñanza en la que todo está sopesado.” (05/01/1980).

Otra de Lacan: “… no es… necesario que una mujer sea creativa para ser interesante, basta con que ella cuente, eso es lo que tiene su peso”[ii].

Creo haber contado para Antonio y quizás pude ser: su pesa-persona.


[i] Como lo recordé al hablar con los colegas con quienes compartió en su último cartel clínico: Gloria González, Alejandra Hornos, Elida Ganoza y Carlos García.

[ii] Gracias a mis amigos de Lazos del Discurso Analítico en México.

*Intervención en el acto de homenaje de la NEL a la trayectoria de Antonio Aguirre Fuentes, psicoanalista de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. 

Nota a Antonio

Por: Adriana Pérez- Asociada Nel Guayaquil

Un año después, un día después.

El 5 de mayo de 2021, recibo la impactante noticia que Antonio Aguirre, psicoanalista de la Nel y de la AMP ha fallecido. Cuesta creerlo, cuando tan sólo  a una semana de los viernes de escuela, siempre infaltable a estas, habíamos escuchado,  sin saberlo, que esa sería la última vez que su voz resonara con un comentario de esos que nos movía de la silla cómoda en la que pudiéramos estar.

Aprés-coup,  mis pensamientos se vieron llevados a esas palabras  que Antonio escribió un año atrás, a raíz del fallecimiento de Nora Guerrero de Medina, el 4 de mayo del 2020:

“No intentaré resumir los más de cuarenta años pasados desde que conocí a Nora Guerrero de Medina. Tendré que recorrer el duro trabajo de un duelo que tomará su tiempo y que dejará memorias”

Curiosamente, ya anticipaba un tiempo y duro trabajo para un duelo.  Estaba sin duda muy conmovido.

En un correo dirigido a su amigo y colega de Caracas,  Ronald Portillo, “para recordar y homenajear a nuestra fallecida y colega Nora Guerrero de Medina”,  nos llevó en esa memoria, por su propio recorrido, sus inicios en psicoanálisis, su viaje a Caracas en el ´80  “vimos a Lacan”.

Antonio fue – cuesta decirlo en pasado-  un psicoanalista luchador  incansable por la Causa analítica,  nunca retrocedía ante los tropiezos inevitables que la escuela presentara, irresistible a toda inercia que implicara una detención del movimiento analítico.  Quería la escuela abierta a los jóvenes interesados en el psicoanálisis y su formación,  el cartel, el cartel, era un férreo constructor del cartel.

Siempre dispuesto a participar en eventos, llevando    con su palabra aportes desde una formación no sólo en psicoanálisis sino en diversos campos. Así fue  que en  un viaje vertiginoso y apurado a Cuenca, asistió junto con su esposa, Jessica Jara, querida amiga y colega asociada a la Nel Guayaquil a  la  invitación que le hiciera para una mesa preparatoria hacia las Jornadas  regionales de la Nel  “Violencias y pasiones” en  Guayaquil  2016,  y dejando   ya allí dejó su impronta ante las autoridades de la Facultad de Psicología de la Universidad de Cuenca, entusiasmados para continuar en otras oportunidades.

Antonio, una presencia que nos hará falta en la escuela, la presencia de su palabra, con sus modos de decir y en su estilo tan propio.

Invitación – En memoria de la trayectoria de Antonio Aguirre

Fecha: Viernes 14 de mayo de 2021

Hora: 17h00 Link zoom:https://us02web.zoom.us/j/85149347534…

ID de reunión: 851 4934 7534 Código de acceso: 835684

Antes Nora ahora Antonio

Por: Francisco Maquilón – Asociado Nel Guayaquil

En la vida existen los sapos tontos y los tontos sapos”

 Antonio Aguirre

Nos había entristecido la muerte de Nora Guerrero y justo un año más tarde nos entristece e impacta la muerte de Antonio Aguirre. El fallecimiento de Antonio aparece como uno de esos torpedos que alcanzan el casco de un buque en la misma línea de flotación, lo cual genera un bamboleo en la Escuela.

Una enorme presencia de Antonio Aguirre, a quien debo mi formación  lacaniana. Antonio era mi analista durante casi 8 años, fue mi maestro, mi analista, su marca hizo quien soy hoy. Siempre le decía que había puesto los adoquines de mi formación.

Se mueren muchas cosas con su fallecimiento, dudo que el psicoanálisis y el mundo de las letras en Guayaquil tengan aún alguna medida de lo que supone su ausencia. Estarán de acuerdo conmigo en que se pierde esa extimidad que Antonio supo encarnar en la ciudad, y en la Escuela el causar siempre impacto con sus intervenciones.

Cómo no recordar su presencia sin ambages. Ese modo irónico marcaba su estilo de interpretar, de leer y de interpelar al que se dirigía a él. Más allá de su carácter polémico para muchos, lanzaba púas que se alojaban en la materia viva de cada frase de quienquiera fuese. Entonces todo se tornaba etéreo, insustentable. Lo que parecía destinado a la cortesía complaciente, se hacía insoportable, pero sin perderse la dignidad del trato. Celebro haberlo conocido, Antonio aportaba la sal que el psicoanálisis necesita, con él sabías que nunca te aburrirías. Que descubrirías nuevos libros, cada encuentro se transformaba en un recuerdo inolvidable. Su deseo decidido me ha abierto camino y ha marcado mi práctica profesional.

Hoy el diván pierde a un gran escucha, lo que supo ser Antonio Aguirre hasta su último día. Antonio murió dignamente, como se espera de un analista. Freud observó las primeras muertes de analistas, las muertes inaugurales que no solamente hablaban de la biografía de una persona sino que hablaban de otra cosa: el deseo del analista y la causa del psicoanálisis. En consecuencia queda su enseñanza, su transmisión, su deseo decidido y su enorme capacidad de invención. Nos queda entonces desde ese legado seguir trabajando, seguir escribiendo, seguir leyendo, seguir cuestionando.

Antonio Aguirre, ¡hasta siempre!

Al re(en) cuent(r) o

Por: Carlos Cabrera Limongi

Fugaz partida,

Im-pacto.

Deseo

Muerte.

.

Trámite lenguajero

Formación reactiva

Vida

Muerte.

.

Aceptar

Perder

Transferencia

Muerte.

.

Edificios transferenciales

Amor(tiguar).

Re(cordar) re(anudar)

Muerte.

.

Trabajo

Interminable

Pendientes

Análisis.

.

Análisis

Muerte

Análisis

Muerte

Análisis

Vida

Análisis

.

Trabajo

Análisis

(Muerte – Sexo)

.

Gracias

.

Por el deseo decidido a pesar de la muerte.

Gracias, Antonio

Condolencias por Antonio Aguirre: transferencias de trabajo y la ciudad

“Hemos perdido a nuestro querido colega Antonio Aguirre. Siempre presente haciendo existir el psicoanálisis en todos los ámbitos que se le presentaran. Cuestionador acérrimo, anticipándose a posibles desvíos en el avance del mismo, advirtiendo las dificultades a las que se enfrentaba nuestra práctica…  su lucha por el psicoanálisis no cesó hasta su muerte.

Siempre lo recordaremos como el compañero que no dejó de participar con todas sus pasiones. Estuve con Antonio tres días antes… le pedía que se ría… le dije que había pensado en él para que sea entrevistado sobre temas de actualidad (“Derechos humanos y Obligaciones  de personas Trans. Matrimonio, adopción”) y siempre presto, me respondió que con todo gusto estaría… Antonio estará siempre con quienes compartió tantos años de trabajo y transmisión”.

Elena Sper, miembro de NEL Guayaquil

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“La muerte de Antonio Aguirre nos ha causado mucho pesar, junto a la nostalgia de no habernos encontrado en este año por la pandemia. Riguroso, profundo y provocador contertulio, siempre decía menos de lo que sabía del tema que se trataba. De mente rápida y ágil como sus pasos. Se retiró de la docencia cuando aún no debía, ojalá podamos recoger sus talleres en una obra que dé cuenta de un presente que lo seguirán construyendo sus discípulos”.

Cecilia Loor de Tamariz, Vicerrectora Académica de la UCSG

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“Abrazo tu corazón y tu tristeza con mucho cariño… Me siento muy conmovida por su temprana partida… lo admiraba mucho… a la distancia creo que un respeto mutuo; pero es muy extraño, su partida me ha removido algunas cosas de mi vida universitaria, y otras cosas. Una ausencia muy fuerte… se percibía también su complicidad intelectual, que seguirás potenciando”.

Adela Subía, Directora del CIEDD de la Universidad Católica.

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“Antonio Aguirre, gracias por todo lo que el análisis pudo conmigo. Entender la vida como un desafío, saber perder sin estar derrotado, comprender una trasmisión por mi analista sobre la tensión de las contingencias y la dificultad del azar. En este momento es un tiempo de comprender. Tendré que recorrer el camino, trabajo de un duelo que tomará su tiempo. Ese modo irónico marcaba su estilo de interpretar, de leer, y de interpelar al que se dirigía a él.”

Francisco Maquilón, asociado de la NEL

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“Desde el 2003 conocí el consultorio de Antonio Aguirre. Fue mi guía sin decirme que tengo que hacer. Cada vez que ingresaba me recibía siempre con esta frase “y entonces” a lo que yo intuía “mi historia de dramas continúa”; en los últimos años, ese “y entonces” se transformó en “y ANTONces”… Hace casi dos años no voy  a  psicoanálisis, porque ya no lo necesitaba, LO SOSTENGO, no lo necesito.  Cuando decidí despedirme de ese consultorio… le escribí una carta larga diciendo todo el cambio…. En esa carta, no pronuncié  como debía decir la palabra GRACIAS. Aguirre supo sostenerme cuando más lo necesité.

Gracias ANTONIO AGUIRRE”.

Delia Pin, actriz y docente

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“Desolado por la partida de Antonio Aguirre Fuentes. Psicoanalista, docente, intelectual, hombre de acción. Sus palabras y sus ideas despertaron a muchos. Gracias por tanto querido Antonio. La lucha continúa”.

Vladimir Zambrano, poeta.

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“… me di cuenta de que quería vivir… Me senté frente a él diciéndole que creía que lo había entendido… la conversación abrió miles de otras conversaciones con él.

… la muerte tiene un humor muy particular… en la sesión de hace dos semanas hablamos de la ausencia, de despedirse del que ya no está… Recuerdo salir de ahí pensando en Wolf y esto de estar cansada de llenar los espacios vacíos con cosas que no se necesitan y personas que no nos gustan… Caminar y toparme con una tortuga, agarrar mi bici y salir cantando por las calles… Por suerte, volví todas las veces que necesité volver y esta última conversación fue una de mis favoritas, supongo que hoy iré a despedirme”.

Kathy García

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“Antonio Aguirre no fue mi profesor. Fue mi maestro y mi analista durante muchos años. Y pensando sobre pensamiento, considero que lo hizo de la mejor manera: me tendió la mano en mi entrada al psicoanálisis y después supo soltarla, para que yo eligiera, en conformidad a mi deseo. Gracias por ello.”

Javier Rodríguez, Comisión de Carteles

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“Las palabras se pierden un poco en estos momentos. Antonio me acompañó en muchos pasajes difíciles en lo personal desde su posición de analista por lo cual siempre lo tendré presente con gran estima y admiración; como docente y formador su pasión y empuje fue lo que movilizó a muchos de nosotros a la causa psicoanalítica. De él me queda el llamado a sostener el trabajo pendiente…”

David Suéscum

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“Querida Jessica, me faltan palabras para expresarte mi pesar. Siento inmensamente la ausencia de Antonio. Te abrazo fraternalmente.”

Maritza Cino, poeta y docente de la Universidad de las Artes.

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“Jessica querida, me he enterado del fallecimiento de Antonio. Santi y yo te abrazamos, sintiendo un gran pesar…”.

Pilar Aranda y Santiago Roldós, Muégano Teatro.

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“Antonio hizo que me apasione la enseñanza y estuvo como analista en el momento más difícil de mi vida, no sólo nos deja su transmisión del psicoanálisis sino sus virtudes como ser humano”

Daniel Oleas, ex –praticante. Catedrático de la Universidad de Guayaquil.

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“Antonio fue para mí, un Otro maravilloso de quien aprendí valiosas sutilezas tanto clínicas como para el mantenimiento de una actitud crítica. Admiré el radar que tenía para apuntar hacia hechos capitales de la vida, así como la agudeza con que intervenía en las conversaciones y en los ensayos que escribía, muchos de los cuales me enseñaron un nuevo argumento, un nuevo texto por leer, una importantísima orientación pavimentada para no encallar en las encrucijadas de la razón. Lastimosamente, nunca pude decirle a Antonio…”

Mauricio Orrala, participante del Seminario

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“Fuerte abrazo querida Jessica…..me duele su partida”

Gregory Garay, catedrático de la Universidad de Guayaquil.

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“…  un psicoanalista comprometido en el estudio e investigación con interés constante de interlocución con otras disciplinas, la sociedad guayaquileña pierde un intelectual, y la Nel otra voz importante, siempre aprecié en Antonio su constante interrogación y no aplanarse con la teoría. Guardo de Antonio recuerdos en carteles que participé y además casi quince años de mi análisis con él. Ahora desde otra dimensión, seguirá cuestionando los saberes amos…”

Sara Acosta, Catedrática de la U. Católica

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 “Sólo quiero decirte que siento muchísimo la partida de Antonio…”

Marena Briones, abogada y Catedrática de la U. Católica.

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“No encuentro las palabras adecuadas para expresarte cuánto he sentido el lamentable y repentino fallecimiento de Antonio. Siempre lo admiré por su saber y por sus significativos aportes  a la Academia, las ciencias sociales y la Cultura….”

Rocío Castro, Catedrática y amante de las letras.

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 “Gracias Antonio Aguirre por todo lo que nos enseñaste generosamente en tus seminarios

(Siempre generoso, gracioso y talentoso orador en sus clases). Como periodista lo entrevisté… Fuiste un guayaquileño al que siempre fue un gusto escuchar, intelectual y psicoanalista comprometido con el pensamiento lacaniano y con la crítica a toda forma de totalitarismo”.

Fernanda Carrera, comunicadora y docente

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“Para el recuerdo de nuestro amigo Antonio Aguirre, quien deja años de trabajo en el movimiento psicoanalítico en Guayaquil.”

Rafael Guerrero Burgos

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“Se me quiebra la voz, estoy impactada. No tengo palabras…”.

Adriana Pérez, asociada de la NEL

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“El grado de aprecio, respeto, admiración… son incalculables…

Mi más grande aprecio, respeto…”.

César Valcárcel, organizador Congresos de Psicología

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“Persona distinta, un contestatario incólume, rebelde por naturaleza, sin poses, siempre dejando una huella, ubicado del lado de lo distinto, un genio de la palabra, una mente privilegiada, esa capacidad de sacar de la galera la cita adecuada, el texto preciso, siempre incomodando, despreocupado y desinhibido, una persona de otro tiempo.

Respeto y admiración. Maestro. No habrá Otro Antonio”.

Javier Ordoñez Román

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“Una intersección fecunda, Antonio Aguirre & México. X jornadas de la @nel_amp

Tlatelolco-Tenochtitlan y ese almuerzo Casa de Tlaxcala, donde las huellas de J. Martí albergan lo inextinguible sin ceder al cazabobos ideología-nostalgia con que envuelve lo real tendido espejito i(a)”.

Comisión Lazos del Discurso Analítico en México, Gabriel Roel, Eréndira Molina y Edna Gómez

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“Siento un pesar sobre lo breve y sobre lo extenso. Antonio compañero, profesor y amigo… diversas fases de un mismo ser… el espacio infinito donde ahora moras… será el lugar eterno donde continuar nuestras pláticas… nos quedó pendiente psicoanálisis y política… ya lo revisaremos algún día… un fuerte abrazo a la eternidad… mi más sentida condolencia a tu compañera de búsquedas analíticas… descansa en paz… estimado Antonio…”

Johnny Burgos, catedrático Universidad de Guayaquil

“Nos queda su deseo de seguir sosteniendo el discurso del psicoanálisis, tratando de encontrar la buen manera para el empeño difícil de Lacan, de un discurso que no sea del semblante, si lo hubiera. Empeño, ni sin falla el que tenemos, en el que Nora y Antonio estuvieron comprometidos”.

Ana Ricaurte, miembro NEL Guayaquil

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“Debo confesar que en cada conversación entorno al psicoanálisis, en la escuela, esperaba el comentario de Antonio. La mayoría de veces, preciso, gracioso y trayendo alguna cuestión orientadora en torno a la clínica. Escuché sobre su estilo desde la anécdota de sus analizantes que hoy entristecen. Mi abrazo para @JessicaJaradeA”.

María Beatriz Paredes, Participante del Observatorio 2 de FAPOL

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“Mi querida @JessicaJara de A1 todavía no asimilo la desaparición de Antonio. Tengo décadas de vida próxima en la memoria. Fue un hombre cabal y sabio. Comprendo los sentimientos de este momento. Va todo mi cariño por ustedes… Guardaré a Antonio en un puesto muy singular. Ese duelo es intransferible”.

Cecilia Ansaldo, Crítica Literaria y Directora de la Feria del Libro Guayaquil

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“Se va una voz lúcida, queda la gratitud eterna. Puedo decir con el corazón que me salvaste. En mis tiempos oscuros me ayudaste a entender la oscuridad, las sombras y las luces. Gracias infinitas por tus palabras y tus silencios. Gracias por ser incómodo, por proponer pensar/nos”.

Andrea Crespo, poeta y catedrática de la Universidad de las Artes.

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“Ha muerto Antonio Aguirre Fuentes, el hombre que en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil puso en las mentes y en los corazones de algunos estudiantes el anhelo de construir una sociedad más justa, sin miseria, sin exclusión. Permanece en nuestra alma con la llama de su poderoso fuego. Flores en su tumba.”

Julio César Roca De Castro

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“No sabes cuánto me ha impactado saber lo de Antonio, me apena muchísimo, creo que era un ser humano humano, inteligente y honesto, de esos que nos hacen y nos harán  tanta falta…”.

Carolina Portaluppi, poeta y catedrática de la Universidad Casa Grande.

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“El día de ayer salía de análisis pensando en aquello que “faltó por decir” en diván y “retomaría” en la siguiente sesión, pensaba en esa última intervención. Pocas horas después me enteré de su inesperada partida… Ha sido difícil asimilar la noticia, pero “ya habrá tiempo para eso”. Siempre estaré agradecida con usted, Antonio. ¡Gracias totales!”

Karen Dumes

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 “La mitad de mis amigos/conocidos diciendo “y ahora qué hago con mi vida”. Ha muerto Antonio Aguirre, sin duda, uno de los mayores referentes del psicoanálisis en el país.”

“Siento mucho su pérdida, Jessica. De alguna manera es la de muchos, la de todos”.

Jessica Zambrano, periodista

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“Jessica siento muchísimo la pérdida enorme de despedir a Antonio y te mando un abrazo… Mi papá no deja de recordarlo en épocas universitarias y también lo siente muchísimo…”.

Alicia Macías, actriz.

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“… Siempre me atrajo su particular forma de transmitir su enseñanza, no sólo del psicoanálisis, sino también de la política, literatura, arte, y su forma de usar siempre la palabra, llena siempre de ironía, lleno de mucho saber, despertando ello, mi deseo también de interesarme en la práctica psicoanalítica. Posteriormente fue mi analista durante 9 años, hasta su sorpresiva partida… La partida, la muerte, siempre deja  un gran vacío sin nombre, pero ahora que ya no está entre nosotros, siento mucha gratitud por todo lo que nos dejó en cada uno de nosotros”.

Betty Soria, asistente al Seminario

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“Con mucha pena despedimos al maestro Antonio Aguirre. Intelectual comprometido con el saber y la academia. Tuve la oportunidad de trabajar mi tesis de carrera y asistir a sus seminarios… Estoy impactado.”

Carlos Chimborazo Castillo

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“Su legado y enseñanzas permanecerá entre nosotros…”.

Johana Romero, ex-practicante del Hospital Solca.

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“Esta noticia me ha dejado desconcertada, Antonio era mi analista desde hace algunos años. La acompaño en su dolor y quisiera poder estar presente el día de mañana…”

Stefanía Paz, psicóloga. Observatorio 2 Fapol.

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Este es un mensaje que no imaginé escribir, pero sé que Antonio me diría que esto pasa. Antonio me ayudó mucho, teniendo siempre la puerta de su casa abierta para cuando uno necesitó de él y aunque solo fui su paciente me atrevo a decir que Antonio es una maravillosa persona la cual siempre recordaré con mucho cariño…”

Matías Nuñez

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“Mis sentidas condolencias por el fallecimiento de Antonio Jessica. Es una pérdida para el psicoanálisis y personalmente para mí. Un buen amigo de tres décadas….”

Juan Althaus, Asociado de la Nel.

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“Hola Jessica, lamento mucho tu pérdida. Definitivamente, no tengo palabras.”

María José Ormaza

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“Cómo no despedirme de quién fue quien me ayudó a darle una bienvenida a la vida.

Gracias de verdad…”.

Ivanna Ordoñez

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 “Antonio fue una persona excepcional, un emblema del psicoanálisis local que motivó, sorprendió e influyó la vida de muchísimos profesionales. Los momentos que compartimos dejaron huella en mi formación personal y académica….”

César Torres, ex – practicante en SOLCA.

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“No tengo palabras por ahora Jessica, sí una profunda tristeza y mi sentir a una distancia, solo física, en la que la acompaño en su dolor….”.

Norma Romero

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Lamento profundamente lo sucedido. Antonio fue un buen colega, amable y crítico en pos del psicoanálisis…”.

Edna Gómez, miembro NEL México

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“Antonio nos deja una honda huella a todos, a quienes hemos podido compartir espacios de enseñanza/ aprendizaje, siempre un querido maestro. Lamento mucho su pérdida.”

Blanca Nájera. Del Grupo de Investigación hacia el X Enapol, que coordinó.

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“… Muchos nos dejamos tocar por su estilo propio de transmitir el psicoanálisis, relajado (entendimos muchos en un momento), pero serio de fondo, de contenido y con un bagaje político, cultural y social que generaba un plantón de los pies sobre la tierra, no dejaba a nadie inadvertido de su apuesta a la práctica clínica, de su deseo continuo de investigación por el psicoanálisis y de sus diferencias ante algunas cosas, frontal…”.

José Basurto G.

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“Es difícil encontrar palabras de consuelo para suplir el vacío de la ausencia de Antonio. Eso imposible.  Pero los afectos sí. Siento mucho esa pérdida….”

Ana María Haddad, Asociada de la Nel.

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“…Antonio, a quien tuve el gusto de saludar y escuchar apenas pocas veces. Sin embargo, dichas ocasiones fueron suficiente para dejar en mí la impronta de un hombre comprometido con su trabajo, con su causa y su deseo; compromiso que conlleva una transmisión que inspira y anima a quienes nos estamos formando en la experiencia del psicoanálisis… Conservaré como guía el fragmento de la carta que Antonio dirigió a la Escuela que usted tuiteó hace poco: “Algunas veces lo he propuesto. Lacan decía a los que iban a su seminario y no entendían, que… siguieran yendo… no era una conferencia mundana. De eso se trata: inmersión y serialidad seria…”.
Mayko Garzozi D.

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“… Me quedo con esos recuerdos de Antonio, con sus palabras y sus pausas, con sus modos de reflexionar y hacer preguntas, siempre inteligentes, siempre sinceras…”.

María Llorens, cartelizante

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“… No es un amigo, no es un pariente…  me impactó muchísimo la noticia ya que fui paciente… el tiempo que trabajé en la U. Artes… Me produce tristeza saber que no lo volveré a ver, que no volveré a escuchar su voz. Para mí su ayuda fue importante, era un momento especial de mi vida y contar con ese soporte… humano, fue fundamental… Hace falta ese sentir común en torno a Antonio… Un abrazo del alma desde Chile… para compartir la generosidad, la simpatía, la dedicación, la calidad, en definitiva el valor del trabajo realizado por Antonio”.

Javiera Medina

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“El fuerte espíritu de Antonio, su ánimo y su deseo, nos quedan a quienes compartimos con él en la escuela y en diversos espacios de debates e intercambios. Para mí, un empuje a la formación”.

Álvaro Rendón, asociado y participante grupo de investigación ENAPOL.

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“Lamentando mucho tan repentina pérdida. Siempre será recordado como un gran maestro”

Douglas Gómez y Michelle Alvarado.

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“Lo lamento mucho. Un abrazo para ti y para tu hija. Jessica no podía creerlo cuando lo leí… aun no lo creo. Sé que lo amaban… pude verlo cuando coincidimos.”

Julia Avilés, Asociada y participó del Seminario

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“Estamos consternados y muy apenados. Un abrazo en estos momentos. Si es una gran pena no poder acompañarlos…. Pero estaremos con nuestras oraciones y solidaridad y cariño siempre”.

Martha Barros y Saúl Jerves, desde Cuenca.

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“Jessica, realmente me he tomado mi tiempo para redactar este mensaje. Lo siento muchísimo,  le mando un abrazo fuertísimo… También le envío mucha fuerza y coraje para procesar este momento tan difícil. Estamos con usted” 💖

Silvana Gallegos, Asociada de la Nel. Participó del Seminario.

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“Jéssica, pensándote desde ayer, recibe mi abrazo afectuoso con mis más sentidas condolencias.

A mi apreciado Antonio, un buen viento.”

Alexandra López, Asociada de la Nel.

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“Me tengo que conformar con hacerte llegar este mensaje y transmitirte mi afecto y mi apoyo e inventaré la manera de que las palabras pueden transmitir el cariño y te acompañen”.

Ana Ibañez, desde Guatemala.

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“Conocí hace poco de la partida de Antonio, sé que era muy querido por muchos amigos y conocidos y lo que aportó en sus vidas. Lamento mucho su pérdida”

Thalíe Ponce, periodista.

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 “Te acompaño en este momento con mucho pesar por la pérdida de Antonio…”

María Gracia Contreras, Asociada de la Nel.

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“Querida Jessica, mis más sentidas y sinceras condolencias en estos momentos.  Ha sido una noticia que me ha conmovido mucho….”

Daniela Negrete, Asociada de la Nel

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“Hay momentos en que las palabras no saben ordenarse, quizá nada sea suficiente para decir ante lo ocurrido. Me apena profundamente esto…”

Geovanny Vásquez

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“Lamento mucho el fallecimiento de Antonio. Siempre lo admiré en su singularidad y me quedo con gratos recuerdos del seminario. Mi pensamiento está con usted, su familia y amigos. Les envío un abrazo virtual”.

José Ignacio Pérez, participante al Seminario del CID.

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“Nota de pesar: Sentidas condolencias a la familia y a los colegas de NEL por la pérdida de Antonio Aguirre, estimado psicoanalista ecuatoriano”.

Iván Sandoval, psicoanalista. Editorial de El Universo.

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“Un gran referente en la Católica, en muy variados aspectos. Inolvidable su figura en los pasillos universitarios, siempre dialogando con esa charla de a dos que siempre prefería. Un convencido de sus principios y un entregado estudioso de su profesión. Hasta siempre Antonio.”

Luis Ricardo García Alvarado

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“La única vez que hable abiertamente con él, tuvimos una charla sobre música, arte y filosofía. Una gran pérdida, de tan excelso investigador y psicoanalista. Requiescat in pace!”

Oscar Robalino

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Estimada Jessica, con muchísimo pesar he recibido la noticia del fallecimiento de Antonio…”

Juan Pablo Bitar, asociado de la Nel.

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“Qué tristeza la muerte de Antonio, entiendo que fue imprevista, la muerte siempre será imprevista. Te abrazo, te abrazo mucho, que puedas llevar adelante esta pérdida, esta tristeza, que pase. Que guardes todos los gratos recuerdos….”

Sonia Rodríguez, psicóloga Cepam.

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“Jessica, reciba mi más sentidas condolencias. Un abrazo fuerte.”

Mariana Estacio, Asociada de la Nel.

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“Recuerdo siempre con agradecimiento las palabras de Antonio. Te envío en estos momentos un gran abrazo y mi afecto desde México.”

María del Carmen García, Asociada NEL México

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“Antonio se nos adelantó… te envío desde acá un solidario abrazo muestra de mi pesar.”

Raúl Castañeda, Asociado NEL Guatemala.

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“También embargado de dolor, te extiendo mis condolencias…”.

Carlos Silva, asistió al Seminario.

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“QEPD Antonio Aguirre, hombre consecuente y comprometido con su tiempo”

Patricio Rivero

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“Estupefacción y vacío pocas veces sentido. Nota de pesar para su familia, amigos, alumnos. ex-alumnos y colegas.”

Miguel Ortiz

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“Realmente sentida la muerte de Antonio Aguirre. Un referente de la vinculación de la Católica con los objetivos más humanos y solidarios para el bienestar de todos. Un Alma Mater siempre identificada con el avance de su pueblo y de su gente. Descansa en paz Antonio y gracias por ser una luz que supo brillar para todos en el ámbito que nos tocó compartir”.

Luis Ricardo García Alvarado

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Acabo de enterarme que ha fallecido un colega que fue mi profesor de prácticas y compañero en los años iniciales de mi ejercicio profesional y durante años en la docencia de la UCSG. QPD Antonio Aguirre Fuentes. Mis condolencias para sus familiares, en especial para Paulina quien fue mi alumna. Igualmente para los colegas de la NEL”.

Guillermo García, ex – catedrático de la UCSG

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“Mis condolencias a sus familiares, hombre respetuoso de las ideas de sus adversarios, de izquierda, pero nunca intransigente, ni fanático.”

Xavier Serrano

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 “El psicoanálisis y los diferentes espacios de trabajo intelectual en los que aportó o fue propulsor están de luto. Antonio Aguirre, psicoanalista, docente, investigador, ha fallecido; pero deja una huella y un legado imborrable en sus analizantes, y todo aquél que tuvo la suerte de acompañarlo en alguno de los espacios que sostenía tan arduamente. Murió defendiendo, desde su trinchera, aquello en lo que creía; atendiendo hasta el último momento su consultorio. Loable su labor, compromiso y entereza”.

Mercy Inés

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 “Esos debates sesudos con Antonio Aguirre en el SUM. Para no olvidar.”

Nelson Bodero

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“Sin palabras, siempre agradecido con él. Tuve la oportunidad de que sea mi director de tesis y profe de prácticas. Que descanse en paz estimado Antonio.”

Byron Caizachana

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“Qué tristeza! Inolvidables los tiempos compartidos en la universidad. Un gran profesor y director de prácticas clínicas. Lamentable noticia.”

Gilda Arosemena

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“Que en paz descanse el alma del Dr. Antonio Aguirre, una gran pérdida para la Escuela de Psicología de U. Católica de Guayaquil…”.

Glenda Violeta Pinto Guevara

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“Mi más sentido pésame para su familia, sus seres queridos y grandes amigos. Que descanse en Paz el estimado profesor Antonio Aguirre Fuentes….”

Marianne Alcívar

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“Esta tarde, reunidas entre mujeres artistas, se trajo a la conversación el fallecimiento de Antonio; quiero dejarle saber que lo recordaron incisivo, elocuente y cercano…

Ha sido escuchado y ha sostenido discursos diversos desde su escucha.

Tiene usted mi abrazo y mi estima”.

Andrea Peñaherrera

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“The unending gift es un cuento corto de Borges donde relata la historia de un pintor, Jorge Larco, y su promesa de un cuadro. De su muerte se entera en New England y siente la tristeza de comprender que somos como un sueño. “Pensé en el hombre y en el cuadro perdidos. (Sólo los dioses pueden prometer, porque son inmortales.) (…).Vivirá y crecerá como una música y estará conmigo hasta el fin. Gracias, Jorge Larco. (También los hombres pueden prometer, porque en la promesa hay algo inmortal.)”

A Antonio Aguirre Fuentes, impulsor del Proyecto de Psicoanálisis en el Hospital Psiquiátrico Lorenzo Ponce y quien hizo la reforma que dio curso a los Estudios Freudianos y Lacanianos en la Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, lo conocí en los años que tuve la suerte de vivir en Guayaquil y asistir a algunos de sus seminarios. Su don de palabra y sus enseñanzas resultaron clave para entender los momentos que vivía el país. No había tema ajeno a su escuela…

Años más tarde, cuando comenzamos el proyecto DIALOGUEMOS, fue uno de los más importantes colaboradores. Sus textos cortos, siempre incisivos, de alguna forma me recordaban a Borges. Un admirador de la buena literatura, de Joyce y su Ulises. La última vez que lo vi personalmente fue en su casa en Guayaquil, cuando asistí a un conversatorio sobre populismo con un panel extraordinario. Esa noche fuimos a cenar con su esposa en un hotel del centro de Guayaquil y volví a sentirme admirado por su don de la palabra, por su innata tarea de enseñar, de transmitir conocimientos, bastante fiel a la oralidad. Sin pose alguna de los llamados intelectuales. Podía pasar de la literatura, al psicoanálisis o la tecnología.

Después siguieron los diálogos, los contactos, las colaboraciones, al igual que los de Jessica Jara de Aguirre, quien hace una semana me contó muy alegre que se iba con Antonio de vacaciones a la playa y se iba a llevar algunos libros. No pude menos que alegrarme. La noche del miércoles en un mensaje de texto me anunció su muerte… Después recordé ese cuento de Borges, las personas viven y crecen ahí, germinan lo sembrado pese a su ausencia física.

Juan Tibamlombo, Director de Dialoguemos. La academia en la comunidad.

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AAF

Por: Marco Gutiérrez

Era el año 2013. Por motivos de celebración de los 50 años de vida institucional, la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil exhibe un mural que reunía las frases o expresiones de diversos profesionales graduados en dicha institución a lo largo de los años y que ahora son reconocidas figuras en sus distintas disciplinas. Médicos, arquitectos, periodistas, alcalde, presidente (en ese entonces) y otros, expresaron en un tono emotivo y anecdótico sus felicitaciones y agradecimientos con el alma mater. En ese grupo de, por lo menos sesenta o setenta personalidades, constaba una frase que se dirigía hacia otra parte: “Un psicoanalista persiste en denunciar las inconsistencias de todo poder”. Allí estaba Antonio Aguirre en un mural conmemorativo que se mantuvo por algunos meses a la vista de todos en el ingreso de una universidad, diciendo otra cosa, ejerciendo su denuncia.    

Si se me permite la calificación un tanto reduccionista que, a mi parecer en este punto no resultaría tan ingrata, diría que Antonio fue, entre otras cosas, eso.  Una frase, una expresión, una pregunta o una intervención singular en medio de otros tantos pareceres que, con un estilo irónico y ocurrente, podía advertir profundas contradicciones y generar casi siempre con éxito la suspensión del juicio para exigir más acuciosas revisiones a lo discutido, con sus argumentos despertaba agitación intelectual e incluso desbarataba algún muro de comprensión edificado en las instancias de trabajo, principalmente en el ambiente de escuela. 

Me acostumbré a la constante inspiración que nace de las interrogantes que proponía en cada seminario, conversatorio o comisión, en definitiva, en cualquier convocatoria que contaba con su intervención y que en los últimos años tuve la fortuna de ser invitado a participar activamente. Su palabra encarnó para mí una referencia permanente a la indeterminación radical, hacia el “no-todo”, a ese “ser otra cosa” de todo lo que se pretende decir como cierre acerca de algo. Con él comprendí que las coordenadas de la orientación lacaniana, en términos de saber y de práctica, son un conjunto inagotable de preguntas de trabajo que demandan de una inmersión seria y sostenida.  

Escribo esto en la memoria honrosa de Antonio Aguirre Fuentes, quien fue ese admirable psicoanalista crítico, interrogador acérrimo y hombre de simposios. Fue en su momento mi analista y, además, un referente fundamental para mi formación humana, alguien a quién ahora me corresponde elaborar personalmente desde el lugar de su ausencia. Tendré mi proceso. Viviré a mis tiempos la empresa del duelo que, entre otras cosas, involucra mucho trabajo pendiente.   

 

A Antonio, el que habla de pie

Por: Gabriela Játiva – Asociada Nel Guayaquil

Horas antes, una llamada: coordinación de un trabajo que entre otros decires pretendía la producción de un nombre, al momento de cerrar la conversación telefónica, un mensaje: “habemus título”  siguiente frase, “confirmado con Antonio”.  Acto siguiente, agrego el nombre acuñado al compilado del cual me ocupaba en edición, envío texto a sus destinarios.

Días antes: un correo, no pretendo aquí detallar su contenido, pero sí su efecto, mi respuesta ante lo epistolar inesperado, mi respuesta lenta pero decidida emitida poco rato después de la llegada de ése golpe sutil:

“(…) Aparece de nuevo un recorte que hace ruido, forma otra pregunta: ¿Cómo hacer con ése real que inhibe, aún en la virtualidad, en relación a nuestra escuela?

No espero una respuesta, puesto que el germen para que la pregunta tome forma vino de su correo. Y como decía Lacan, a los que “iban a su seminario y no entendían mucho, que simplemente siguieran yendo, porque el seminario no era una conferencia mundana”.

En ésa tarde la tristeza no era ajena, la tenía cerca, la tristeza era mía, sorprendida ante el dolor de una pérdida, justificaba su presencia a través de respuestas inacabadas. Días después, mientras me encuentro nuevamente editando sus producciones, agradecida con Jessica por la confianza en éste trabajo, aparecen  los significantes que en-frente de  la pérdida en un  cementerio silente, no aparecían; el duelo por una partida que pujaba un quehacer decidido, sin obligarlo, pero no sin consecuencias: transferencia de trabajo.

Ante el silencio, ante ése real del que se había mencionado en su correspondencia, veía en acto el efecto, el afecto: una presencia incómoda que convocaba al trabajo. Transferencia de trabajo como “ése amor que surge por un colega cuando trabaja por la causa y no para sí mismo” (Bernardino Horne).

Presencia incómoda, que no dejaba quedarse en ése supuesto lugar que se llega, presencia que incomoda que puso en marcha trabajos de edición, lecturas, asistencias, escritos, huidas y regresos, cuestionamientos y búsquedas, la incomodidad que salva de la fascinación, que pinchó el buen lugar.

9/5/2021