La escuela y la formación delanalista: citas elegidas desde la biblioteca #3

Para este Boletín recurrimos a la Bitácora Lacaniana BL, la revista de la NELcf, en particular, la número 8 “La formación del analista”; y, contando con la pregunta sobre la formación del analista en la Escuela como brújula, dos participantes de la Comisión de Biblioteca: Patricio Moreno y Andrea Robles, han elegido estas citas que aluden a lo inédito del deseo del analista.

El factor actual del deseo nos lleva a preguntarnos por el inicio de esta serie de Bitácoras Lacanianas, que arribarán a su número 10, y por la “bitácora” como tal. Ya en su primer Editorial, de la serie “física” de publicaciones, María Hortensia Cárdenas apuntó que la revista “al modo de los cuadernos de bitácora, contiene la producción escrita de sus miembros…”; y en la edición número 7, Adolfo Ruiz precisa que la experiencia de la Escuela no es sin sus publicaciones.

Así, en la presentación de la BL 9 por la Biblioteca de Santa Cruz, Laura Arciniegas nos recuerda:

Una Bitácora: por un lado, es un cajón o un lugar fijo a la cubierta del barco, cercano al timón, en que se pone la brújula (…) Es también el cuaderno de anotaciones (…). Registran el proceso, el viaje, sus rutas, tempestades, ataques, travesías. Leo en nuestra Bitácora (…) Una brújula, una orientación, pero también el registro de un viaje, cada vez, año tras año, con sus rutas, sus tormentas, puertos…Toda una experiencia (…) de Escuela.

Si pongo en serie estas referencias sobre lo que es una bitácora, es en tanto me parece una suerte de solución al “problema” de la formación del analista, problema al que nuestras Jornadas virtuales de la NELcf Guayaquil se precipita. “Problema”, que Raquel Cors enuncia como: ¡el analista como universal formado, no existe! Paso a citarla de nuestra selección de hoy: “Cerrar nuestra formación sería de-formarla de la mala manera, de una manera salvaje, sería la muerte del psicoanálisis. Cerrar nuestra formación en un universal sería matar el deseo…”.

Y no vamos a cerrar nuestra formación porque El analista no existe, lo que vamos a hacer son bitácoras de la experiencia de la Escuela: tomando notas de nuestros hallazgos en boletines como este, anotando las “perlitas” en sus revistas, llevando los trozos de real a los carteles, trabajando las piedras en los zapatos y los escollos a cielo abierto junto a otros en la Escuela.

Las conclusiones son abiertas y el work es in progress. Los desechos vueltos causas y deseos, permiten la “salvación” del psicoanálisis, y se escriben desde el estilo singular de la transferencia de trabajo, en un lazo inédito. Esto lo pondremos a prueba en nuestras próximas Jornadas de este sábado, y allí mismo podremos recoger material inédito sobre la formación del analista no sin la experiencia de la Escuela: cuyas travesías y vicisitudes, seguiremos recogiendo en renovadas bitácoras.

Jessica Jara Bravo

Responsable de la Comisión de Biblioteca

Pueden leer el Boletín 1: https://nelguayaquil.org/2022/07/05/la-escuela-y-la-formacion-del-analista/, y el Boletín 2 en: https://nelguayaquil.org/2022/07/25/boletin-de-biblioteca-2-la-escuela-y-la-formacion-del-analista/

***

BITÁCORA LACANIANA

[…] tenemos en el centro de nuestra experiencia La formación del analista en la Escuela del pase.

Almanza, Marcela, “Apertura”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 27.

***

[…] a pesar de que podemos dejar la cuestión del deseo del analista fuera de los límites de nuestro campo, no podemos, en cada caso, dejarlo fuera de nuestra pregunta, “(…) por una razón muy sencilla: el problema de la formación del analista lo postula.”

Harari, Angelina, “Un horizonte para el ultrapase”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 31.

***

La paradoja del deseo como deseo del Otro, Lacan la intenta aprehender con el término “deseo inédito”, que constituye el deseo del analista.

Harari, Angelina, “Un horizonte para el ultrapase”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 32.

***

Al tratarse de la experiencia de cada análisis, tampoco se sabe lo que es el pase, en tanto es inédito e incomparable para cada pasante. El AE está expuesto a la contingencia y a lo que pueda hacer con ella.

Giraldo, M., “Pasar – Testimonio trece”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 77.

***

En la “Proposición…” del ´67, Lacan captura estos dos estados del analizante en el momento de entrada y en el momento de viraje del pase con dos términos: la inocencia en la entrada y la ingenuidad (naïvete) del final. Por inocente, Lacan se refiere a quien no tiene otra vía que su deseo que guía su fantasma. Por el contrario, el ingenuo del final puede emerger en la separación respecto al agalma que permite la emergencia de ese deseo sin fantasma que es el deseo del analista.

Palomera, Vicente. “Entre inocencia e ingenuidad”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 121.

***

Ustedes deben tener presente esa frase de Lacan del Seminario 23: no somos un cuerpo, tenemos un cuerpo. Yo les podría decir hoy: no somos una Escuela, tenemos una Escuela, y enfatizo “una”. No somos una Escuela, porque eso sería la identificación en todas sus direcciones, la masa. […] Es importante tener una Escuela. Lacan escribía “como un refugio al malestar en la civilización”. Pero la frase podría acortarse: “como un refugio al malestar…”. Se trata del uso que cada sujeto hace de la Escuela. Pienso en cada uno de nosotros cuando llegamos, en los que vendrán, en los que estuvieron y se fueron -lo que no evita que en la Escuela también se encuentre un malestar. No hay deseo de Escuela puro. Si la Escuela aloja el discurso analítico, es el lugar de un lazo inédito.

Andrade, Renato. “Escuela Una para el uno”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 215.

***

[…]Anna dice en un texto, que una Escuela se organizaba alrededor del agujero de la pregunta por el analista. Pero para que haya agujero tiene que haber una malla simbólica bien tensa, a la manera del toro, para que el agujero no se cierre. Yo me voy, después de esta experiencia de las “Enseñanzas del pase”, sin saber qué es un analista. Creo que es la mejor manera de irse, porque eso nos convoca justamente al trabajo que implica, para cada uno, esa pregunta ¿qué es un AE? Y además nos implica en términos de la política.

Zapata, Gustavo. “Conversación sobre política y Escuela Una”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 222.

***

El cartel es esencial en el sentido de que puede acoger lo no-sabido, dando a cada uno la posibilidad de encontrar, a partir de su propia pregunta y según el momento de su recorrido, un trozo de saber que no sabía.

Fue en 1980, en D’ Écolage, cuando Lacan dio su última formalización de la estructura del cartel:

Cuatro que se eligen para llevar a cabo un trabajo que debe dar su producto. Más precisamente: producto propio de cada uno, y no colectivo. […] La conjunción de los cuatro se hace alrededor de un más-uno que, si bien puede ser cualquiera, debe ser alguien. Está a su cargo velar por los efectos internos de la tarea y provocar su elaboración.

Briole, Guy. “El cartel: Pilar ineludible de una Escuela”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 252.

***

El más-uno está en el lugar del agente: ¡Esa es su misión! Tiene, arriba a la izquierda, esa función de “agente provocador”, por el hecho mismo de haber sido convocado por la demanda de los otros cuatro. Esto, además, define su funcionamiento en el cartel: ser un “provocador provocado”.

Briole, Guy. “El cartel: Pilar ineludible de una Escuela”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 255.

***

[…] S1 son los miembros del cartel. S1 incluye también al más-uno. En este enjambre de S1 del cartel, cada uno participa por sí mismo, con su estilo, con su manera de ponerse a trabajar que hace que sean sus propios rasgos los que se manifiesten. El cartel es ante todo diversidad, tanto del avance del trabajo de cada uno como del modo propio de transmisión. De eso debería resultar un saber nuevo que beneficie a cada uno de los cartelizantes, pero también al psicoanálisis.

Briole, Guy. “El cartel: Pilar ineludible de una Escuela”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 256.

***

[…] Lacan, en 1955, en un texto que se titula “Variantes de la cura tipo”, puntúa algo preciso sobre la formación del analista. En ese escrito Lacan enfatiza la Ignorancia, pero no como ausencia de saber (pues la ignorancia es una de las vías en que el Ser se forma) ni como no-saber en tanto una negación del saber, sino su forma más elaborada. Dejar caer el saber…arreglárselas con el deser y saber-hacer-con, es todo un desafío para de-formación analítica.

Cors, Raquel. “De-formación del analista”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 266.

***

[…] a propósito de la formación del analista, es que en tanto analistas tenemos la responsabilidad de develar el secreto de que ¡el analista como universal formado, no existe! Cerrar nuestra formación sería de-formarla de la mala manera, de una manera salvaje, sería la muerte del psicoanálisis. Cerrar nuestra formación en un universal sería matar el deseo…

[…]si estamos aquí, es porque cada uno, más allá de su profesión (porque ser psicoanalista no es una profesión) ha elegido, ha decidido seguir preguntándose sobre ¿Qué es un analista? Por mi parte, por partes, no un todo, se trata de un lazo a la vida, un re-nacer junto a otros dispersos, cada uno con su soledad, que no tiene que ser solitaria.

Cors, Raquel. “De-formación del analista”, in Bitácora Lacaniana, Revista de Psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL, No 8, septiembre 2019, p. 268.

***

Boletín PUNTUACIONES… ; ! ?? #9

N° 9 – septiembre 22, 2022.

Este es el último número de Puntuaciones, boletín preparatorio a las III Jornadas La Escuela y la formación del analista.  Y a la vez es una introducción al seminario con Alejandro Reinoso en las Jornadas.  En sus palabras, este escrito “es una suerte de aperitivo freudiano para el trabajo que haremos el sábado”.  

Aprovechemos esta lectura que abre un tema del que no hay un saber acabado, no hay la formación del analista, hay formaciones que tienen más que ver con el inconsciente. El pase nos enseña algo nuevo cada vez.   

La formación en Freud

Alejandro Reinoso

Agradezco a Ana Ricaurte la invitación a escribir unas breves notas en Puntuaciones con motivo de la preparación de las Jornadas de la Sección Guayaquil de la NELcf en el mes de septiembre. Ella me ha indicado el recorrido, las reflexiones y preguntas de la Sección, en sus reuniones de los viernes, en torno a El banquete de los analistas de Jacques-Alain Miller. Felicito este estudio e itinerario preparatorio a una Jornada que apunta como foco de trabajo a la formación del analista y la Escuela.

La formación del analista dista en modo neto de la llamada formación de personas (educación) y de la formación espiritual (religiosa), las cuales se orientan en general por el ideal y una cierta norma social. En ambos casos se trata de dar forma y/o de poner en forma al sujeto, un tratamiento imposible del goce. La formación del analista es dicha siempre en singular y tiene diversas vertientes en nuestra orientación.

Partamos por Freud. El significante formación es profundamente freudiano: formación del sueño, formación de compromiso, formaciones delirantes, formación del carácter, formación reactiva, formación sustitutiva, formación del ideal, formación del yo y del superyó, formación del síntoma, formación de la neurosis y formación del Edipo.

No obstante, para referirse a la formación del analista habla inicialmente de “la formación del médico (Arzt)”, evitando y rehuyendo escribir tan directamente sobre lo que el analista hace y cómo transcurre un análisis, es decir, aquello que denominaría la técnica; haciendo circular los textos respectivos en modo restringido entre analistas. En efecto, los trabajos sobre la técnica son esencialmente desarrollados entre 1911 y 1915, y publicados después de diversas postergaciones y anuncios incumplidos; después de ello hay referencias precisas en el caso del Hombre de los Lobos (1918), en el Congreso de Budapest (1919) y una revisión sobre la interpretación de sueños en 1923. Esta renuencia a dar cuenta al público no analítico sobre el análisis tenía, al parecer, una doble perspectiva: evitar mostrar pistas a los pacientes sobre en qué consiste un análisis y a la vez evitar cristalizar elementos monolíticos en los neo practicantes, en efecto, “era escéptico en cuanto al valor que pudiera tener para los principiantes lo que cabría titular ‹‹elementos auxiliares para jóvenes analistas››[1]. Freud previniendo sobre lo que hoy llamaríamos manualización y una lógica del universal, señala en Sobre la iniciación del tratamiento: “la extraordinaria diversidad de las constelaciones psíquicas intervinientes, la plasticidad de todos los procesos anímicos y la riqueza de los factores determinantes se oponen, por cierto, a una mecanización de la técnica”[2]. Entre estos factores incluye también la personalidad o carácter del analista.

Asimismo, en esa segunda década del siglo XX, paulatinamente sostiene que el psicoanálisis no es privativo del mundo médico ni de su formación, de la cual marca su primera distancia a partir de la Introducción al libro del pastor y educador Oskar Pfister Die Psychanalysche Methode (1913), amigo íntimo de Freud por más de  treinta años; uno de los primeros no médicos en ejercer el psicoanálisis. Dice Freud: “el ejercicio del psicoanálisis exige mucho menos una instrucción médica que una preparación psicológica y una libre visión humana; por lo demás, la mayoría de los médicos no están capacitados para el ejercicio del psicoanálisis y han fracasado por completo en la apreciación de este procedimiento terapéutico”[3].

Más tardíamente dejará de hablar definitivamente del médico y hablará del “Analytiker (el analista)”. Cierro con dos puntos que me parecen cruciales sobre el analista en Análisis terminable e interminable (1937): 1) no hay analista ideal ni analista normal aunque exista presión social para que así lo sea: “es indiscutible que los psicoanalistas no han alcanzado por entero en su propia personalidad la medida de normalidad psíquica”[4]; ii) un impasse estructural en la relación con el poder que requiere abordaje pues incide en tres aspectos claves de la posición analizante: el consentimiento, la implicación subjetiva y la rectificación; dice Freud: “parece, pues, que numerosos analistas han aprendido a aplicar unos mecanismos de defensa que les permiten desviar de la persona propia ciertas consecuencias y exigencias del análisis, probablemente dirigiéndolas a otros, de suerte que ellos mismos siguen siendo como son y pueden sustraerse del influjo crítico y rectificador de aquel”. 

En este recorrido, cuando se refiere a la formación del analista no hay pista alguna al lugar de la institución analítica en la dimensión analítica de una formación.

[Continuará …]

Puede acceder a números anteriores de Puntuaciones en el blog de NELcf Guayaquil  https://nelguayaquil.org/2022/07/16/boletin-puntuaciones-1/

Coordinadora de Puntuaciones:

Ana Ricaurte

anaricaurt@yahoo.com

nelquil@gmail.com

Boletín PUNTUACIONES… ; ! ?? #8

N° 8 – Septiembre 15, 2022.

¡Faltan ocho días para las III Jornadas!   Y hemos avanzado en su preparación, preguntas y elaboraciones recorridas nos traen a un punto de precisión que Paola Cornu sitúa en un movimiento desde el caso que fue, diseccionado en “los puntos vivos del psicoanálisis” que hacen enseñanza, que se ha ido cerniendo desde las preguntas enviadas a nuestros AE invitados, producto de los encuentros sobre el Banquete de los analistas en los Viernes de Escuela.  Entre ellas, ¿qué es este Hacia la escuela, o cosa de escuela, que aparece en el pase?

Estilo Sinthomático

por Paola Cornu

(AE 2020-2023)

“El pase no es en absoluto un asunto sobre el ser del sujeto. Es una cuestión acerca de su saber, es una invitación que se hace al analizante para que ofrezca su experiencia a la transmisión.” J.A.- Miller

¿Qué hace a quién finalizó su análisis presentarse al dispositivo del pase en una Escuela, en tanto, no es una obligación? Una necesidad de transmisión…

Es lo que permite la resolución de la transferencia en tanto no hay una liquidación, un grado cero como señala Miller. Diría un pasaje en el que el sujeto supuesto saber queda destituido para el analista desplazándose este sujeto supuesto saber a la Escuela y habitarla con su sinthome. Habitarla en mi caso “circulando sin insignias”, con un estilo que me ha permitido vez por vez una transmisión de una experiencia, la analítica y lo que ha implicado la operación quirúrgica del psicoanálisis en el parlêtre que les habla, en la ´precisión´ de lo que enseña la experiencia del caso que fue en los puntos vivos del psicoanálisis a partir de los problemas cruciales en un análisis.

Confianza en la transferencia de trabajo que es la transferencia al trabajo en y con la Escuela.

Coordinadora de Puntuaciones:

Ana Ricaurte

anaricaurt@yahoo.comnelquil@gmail.com

Para leer los números anteriores de Puntuaciones ir al Link del blog de NELcf-Guayaquil: https://nelguayaquil.org/2022/09/03/3277/

Reseña: El lanzamiento de «El factor actual de la ética psicoanalítica»

RESEÑA

EL LANZAMIENTO DE “EL FACTOR ACTUAL DE LA ÉTICA PSICOANALÍTICA”: Una edición dócil al estilo

Por Jessica Jara vda. de Aguirre
Docente del CID

Así como les escribí para convocarlos, ahora retomo la comunicación después del lanzamiento de “El factor actual de la Ética Psicoanalítica” (2022), publicación del CID con Cadáver Exquisito Ediciones y el apoyo de UArtes Ediciones, para agradecerles por su valiosa participación en esa noche muy especial en el Auditorio de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación de la Universidad Católica, lugar que acogió la enseñanza de Antonio Aguirre durante años.

Allí compartimos el jueves 8 de septiembre con lacantidad de amigos: Santiago Roldós, Sonia Rodríguez, Tina Zerega, Carlos Tutivén… participantes de los distintos seminarios, colegas, docentes, cartelizantes, artistas y conectados por Facebook como Susana Dicker desde Guatemala y más contertulios como Gabriela Játiva desde BBAA, gracias al “en vivo” soportado por Silvana Gallegos y Carlos Quezada, asociados de la NELcf Guayaquil, -aún con fallas técnicas que fuimos solventando-, y la convocatoria del INES, la NEL, Dialoguemos. La academia en la comunidad, la carrera de Psicología, la Asociación de Estudiantes… y las iniciativas personales de reposteo.

Agradecemos la cálida bienvenida de Adela Subía por el CIEDD y la Universidad, y su apertura a “lo que aporte al pensamiento, a la formación, a fortalecer la vida intelectual de la Universidad y la ciudad”. Y las palabras de Viviana Berger, directora del INES, sobre el lugar de la publicación en el Campo Freudiano: resto de un acto que debía publicarse y que quedará en el tiempo como rastro del deseo de Antonio Aguirre, quien gustaba de los debates; ubicando al CID como marco válido de nuestro trabajo conjunto y compartiendo la reflexión de Susana Dicker en el prólogo del libro, destacando el “entusiasmo por mantener viva la interrogación por la ética que orienta el psicoanálisis desde sus inicios..”. Nos llega su grata felicitación por dar lugar al producto del trabajo de los jóvenes participantes; asegurando que Antonio era joven, -como también lo ha señalado Gustavo Zapata-, un “despertador”, cuya provocación: tenía efectos de sacudida contra el adormecimiento y las pulsiones mortíferas en la institución. Viviana destacó que Antonio Aguirre logró transmitir su pregunta a otros, para que busquen su propia respuesta.

Este gran encuentro es una alegría luego de un trabajo serio, duelado y de edición singular, que constituyó la realización de esta publicación donde confluye lo escrito y también lo oral, lo que debió ser transcrito y establecido, conservando el estilo de un Seminario no de ponencias sino abierto a las inquietudes de sus participantes. Participaciones que se hicieron escuchar esa noche, a propósito del video que editó Andrea Robles, —quién contribuyó decididamente porque esta publicación vea la luz desde su diseño, diagramación y correcciones —, video realizado en compañía de Ivonne Espinoza, quien además fue por esa noche la responsable de la venta del libro.

Esa transferencia de trabajo se encausó en la presentación de las lecturas de Héctor Chiriboga, con sus preguntas sobre el perseverar y el padre, el biopoder mientras ironizaba sobre los “terapistas de Instagram”, hablando bastante para decir que “de lo bueno, poquito”; mientras Javier Rodríguez se refería a la conmemoración del trabajo “insistente” de Antonio Aguirre en los tiempos de segregación, donde la orientación es tomar las cosas “uno por uno” y así dio cuenta de eso que se “nos lega y nos liga”. Héctor Chiriboga, Javier Rodríguez, Fabián Mosquera, Carlos Quezada y Jessica Jara (Más uno), nos encontramos trabajando en cartel sobre “Política, guerra y amor”.

De mi lado, a la caída del Otro lo que aparece es la docilidad y una apertura hacia lo nuevo, donde resuena esa pregunta que llevé desde la clínica “¿qué debo esperar?”, y hay lugar para la relectura de lo “viejo”, permitiéndome recuperar como una editora dócil al estilo: “Estiloética”, producto de cartel de Antonio Aguirre de 1989-90, apuntando a un bien-decir desde una “extimidad tímida”, que se escribe en pequeñas notas; y, una docilidad que no consienta a dejar de lado mi propia pregunta: “¿Por qué la ética interesaría a las mujeres?”, sobre la que trabajé y expuse en la última reunión del Seminario del 2020. Aunque esto último no conste en la grabación Zoom, pero sí en el libro, en mi serie de “Elecciones y Objeciones, éticas”, que están ya a la mano para ser leídas.

Esta publicación, que tanto nos ha costado hacer, no ha sido sin enlazarnos por las vías de la transferencia de trabajo, que es uno a uno; lo que siendo algo modesto es un vínculo inédito a la medida de cada uno y su institución; véase, María Paulina Briones y Casa Morada, Pablo Cardoso y la UArtes, José Miguel Cabrera y UArtes Ediciones. Gracias por el apoyo en la premura de un factor actual que no consentía a más esperas: aspiro haberlo destacado lo suficiente en la Introducción de nuestra edición, donde me aboqué a la dilucidación de la posición ética cifrada de Antonio Aguirre que rechazó el poder, el prestigio y las posesiones, eligiendo el deseo.

Gracias a Mayra de Hanze, Directora del CID-Guayaquil, por su acompañamiento en la confección del libro y la coordinación de la mesa; siendo que allí sus preguntas apuntaron al relanzamiento del trabajo de cada uno de los expositores, produciendo un efecto de sujeto, al hacernos retomar ese “algo” de lo que de cada uno de los tres expositores está inscrito en ese “Factor Actual…” y que ella supo poner en escena del mejor modo.

Este libro, efecto del trabajo del Seminario de Antonio Aguirre, ahora constituye parte de las delicatessen del Banquete de los analistas y los no analistas. Eso no ocurre todos los días, como lo ha precisado Viviana Berger: es un acontecimiento editorial y ¡llevaremos el libro a Guatemala a nuestras Jornadas de Escuela! Es de celebrar que varias personas convocadas hayan dado cuenta de un genuino deseo de trabajar ese libro desde la pregunta propia. Y como manifestó Carlos Cabrera, también participante del Seminario: “Luego habrá que conversar de lo leído y trabajarlo”.

Lo haremos en el país del psicoanálisis desde hoy, avanzando de pequeñas verdades a pequeñas verdades, contando con esta publicación y las que vendrán a escribirse…

Boletín PUNTUACIONES… ; ! ?? #7

N° 7 – septiembre 02, 2022.

A continuación, una visión de conjunto de los 4 ejes de las III Jornadas que han sido ya publicados individualmente, para que se animen a inscribirse hoy mismo!

Para leer los números anteriores de Puntuaciones ir al Link del blog de NELcf-Guayaquil : III Jornadas de la Nelcf-Guayaquil – Nueva Escuela Lacaniana – Guayaquil

Coordinadora de Puntuaciones:
Ana Ricaurte, anaricaurt@yahoo.com
nelquil@gmail.com

Boletín PUNTUACIONES… ; ! ?? #6

N° 6 – Agosto 26, 2022.

En este número podemos seguir a dos participantes en el trabajo preparatorio en la sección Guayaquil de NELcf de las III Jornadas sobre La escuela y la formación del analista, quienes aportan con referencias importantes al desarrollo de dos de sus ejes: el control y el cartel. Mirna Guaycha indaga y transmite acerca de cuál es la elaboración de saber que conviene a la formación del analista, situando el cartel en función de su propio agujero en el saber. Gabriela Pazmiño nos lleva a ver la relación que el control establece en la formación que la escuela dispensa y la práctica en la que un analista se autoriza por sí mismo, en tanto que la escuela debe garantizar que un analista proviene de su formación.

El analista en control: entre el autorizarse a sí mismo y la garantía de la Escuela

Gabriela Pazmiño Márquez

El dispositivo del control puntúa el “autorizarse a sí mismo”1 del analista, a partir de la garantía de formación que la Escuela otorga.

De hecho, Lacan sitúa el control como una obligación del lado de la Escuela. La Escuela, precisa, debe responder a la demanda de control que “se impone”.2 De este modo, más allá de ser un “deber ético”3 del analista, el control apunta a elucidar las relaciones que éste mantiene con el psicoanálisis mismo.4

Se espera entonces de la Escuela que asegure que la posición del analista en relación a su práctica sea la adecuada; esto es, que se evalúe “la deriva en relación a su autorizarse”.5 En efecto, no es lo mismo “autorizarse de sí mismo” que autorizarse a partir del propio fantasma6, precisa D. Laurent. Situamos aquí la afirmación de Lacan según la cual “el analista es menos libre en su estrategia que en su táctica (…) [y] es aún menos libre en (…) su política, en la cual haría mejor en ubicarse por su carencia de ser que por su ser.”7

De este modo, el control verifica la libertad del analista a la que Lacan hace mención; libertad de escuchar e interpretar que se evidencia a partir de la serie de casos que se controla. Está en juego que el analista no haga obstáculo al análisis de su paciente.

Que el analista sólo se autorice de sí mismo no excluye entonces que la Escuela garantice que un psicoanalista surge de su formación: “En el concepto de Escuela no solo entra el principio de que el psicoanalista se autoriza a sí mismo, sino que esta puede e incluso debe garantizar que un analista proviene de su formación”8, subraya Miller. El dispositivo del control pone a prueba esta afirmación.

1 Lacan, J. (1967) Proposición del 9 de octubre de 1967. Otros escritos. Buenos Aires: Paidós, 2012. 2 Lacan, J. (1964) Acta de fundación. Disponible en: https://elp.org.es/wp- content/uploads/2019/10/Acta-de-Fundacion-J-Lacan-1964.pdf

3 Laurent, E. (2000) Su control y el nuestro. Freudiana, n°30.

4 Miller, J.-A. (2000) El banquete de los analistas. Buenos Aires: Paidós. p. 10.

5 Vila, F. (2002) La entrada en control: una experiencia comunicable. Freudiana, n° 35. ELP, Barcelona.

6 Laurent, D. (2001) Acto y subversión del saber. Autorizarse por sí mismo. El Psicoanálisis, n° 2/3.

7 Lacan, J. (1958) La dirección de la cura y los principios de su poder. Escritos 2, Buenos Aires: Siglo XXI, 2002, p. 567.

8 Miller, J.-A. (2000) El banquete de los analistas. Op. cit. p. 241.

_____________________________________________________________________________________________

El cartel: una máquina anti-didactas

Mirna Guaycha

J.-A. Miller en El Cartel en el mundo dice: “El pase, como el cartel es, desde el punto de vista institucional, una máquina anti-didactas […]”.

El cartel, ¿una máquina anti-didactas?, ¿el cartel y el pase? ¿Qué relación tienen?

J. Lacan en su Acto de fundación dice: “Para la ejecución del trabajo adoptaremos el principio de una elaboración sostenida en un pequeño grupo […] Esto implica una organización circular”. Con “esto” hace referencia al trabajo. ¿Una máquina que trabaja? ¿Qué pone al trabajo?

Javier Aramburu en Los carteles y la Escuela dice: “El vínculo social con los otros hace posible el trabajo común, pero no colectivo […]”.

Entonces: ¿Qué pone al trabajo? Retomo el término elaboración. Mauricio Tarrab en En el cartel se puede obtener un camello dice: “La elaboración es entonces un trabajo en el impasse, un tratamiento sobre lo que resiste, que como se ve no es el yo, sino el goce […] la elaboración, es por cierto una elaboración de saber, y permite tocar ese real que resiste al saber”.

Así como el trabajo común: ¿Qué sería lo común con los otros? M. Tarrab en el mismo texto dice: “¿A qué punto identificarse del grupo? […] Al punto donde, como los otros, no estoy sino en el esfuerzo por subjetivar ese real. […] Cuando en el borde del agujero en el saber, se advierte que no es sin los otros que tengo una chance, lógica […] Quizás se puede extraer de la experiencia del cartel, que es un lugar donde ceder goce a favor del lazo colectivo”.

Dicho esto, los/as invito a la presentación de mi formalización del eje El Cartel a partir de mi elaboración, mi trabajo alrededor de mi agujero en el saber: el ceder goce para obtener algo nuevo en el saber, no sin los otros.

Bibliografía

Aramburu, J. (s.f.). Secretaría de Carteles de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Obtenido de Secretaría de Carteles de la Escuela de la Orientación Lacaniana: http://www.cuatromasunoeol.com/sv/referencias.los-carteles-y-la-escuela

Lacan, J. (1964). Acto de fundación. En J. Lacan, Otros escritos (págs. 247-259). Paidós.

Miller, J.-A. (s.f.). Secretaría de Carteles de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Obtenido de Secretaría de Carteles de la Escuela de la Orientación Lacaniana: http://www.cuatromasunoeol.com/sv/referencias.el-cartel-en-el-mundo

Tarrab, M. (s.f.). Secretaría de Carteles de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Obtenido de Secretaría de Carteles de la Escuela de la Orientación Lacaniana: http://www.cuatromasunoeol.com/sv/referencias.en-el-cartel-se-puede-obtener-un- camello

Coordinadora de Puntuaciones:

Ana Ricaurte, anaricaurt@yahoo.com

nelquil@gmail.com

Boletín PUNTUACIONES… ; ! ?? #5

N° 5 – Agosto 19, 2022.

¡Nos acercamos al 24 de septiembre! 

Es la fecha del Banquete en la sección Guayaquil. Este boletín incluye información importante para que no se pierdan las III Jornadas sobre la Escuela y la formación del analista.

Adriana Pérez, asociada de NELcf-sección Guayaquil continúa con los entremeses del Banquete que publicamos aquí para ser leídos, y nos trae puntuaciones «contundentes» de textos de Lacan y Miller sobre el deseo del analista, central en el problema de la formación. 

Un Banquete para las Jornadas:

“La Escuela y la formación del analista”

Por: Adriana Pérez Fournier

 “El banquete de los analistas”, curso de Miller nos envuelve en su lectura y nos lleva en su recorrido sobre la “Escuela y la formación del analista”. 

Es así que nos encontramos en este “Banquete”, con preguntas que insisten a lo largo del mismo, recalando en el capítulo 16 “El grupo analítico”: 

“¿Qué es el psicoanálisis?”

“¿Qué es un analista?”

“¿Quién es analista?”

“El ser del analista”

“El deseo del analista” 

Lacan en el Seminario 11, inicialmente plantea “¿Qué es el psicoanálisis?”

“La base de mi enseñanza son los fundamentos del psicoanálisis, en tanto éstos están implicados en una praxis, a saber “la formación de psicoanalistas”.  Más adelante en este mismo seminario “¿Qué ha de ser del deseo del analista para que opere de manera correcta?

“En todo caso, el deseo del analista no puede dejarse fuera de nuestra pregunta, por una razón muy sencilla: el problema de la formación del analista lo postula”.

Es posible entonces un anudamiento entre la Escuela y la formación del analista, tal como se indica en “El principio del control en la escuela”, “no es sólo una cuestión formal, pues se trata de abordar la estructura que articula el analista y su formación (análisis, control y enseñanzas)”. En el corazón de este anudamiento tenemos el deseo del analista, y Miller lo aborda en su “Banquete”, apoyado en la Nota Italiana de Lacan, e intentando responder a las preguntas planteadas. 

“No todo ser que habla podría autorizarse a hacer un analista. Lo prueba que el análisis es necesario para ello, pero no es aún suficiente”. En esto Lacan es contundente, es necesario haber sentido el zarpazo del inconsciente y haber quedado marcado, agrega “Saber ser un desperdicio, es lo que el análisis ha debido, al menos hacerle sentir, si ello no le lleva al entusiasmo, bien puede haber análisis, pero analista ni por asomo.” “No hay analista a no ser que ese deseo le surja, es decir que ya por ahí sea el desecho de la susodicha humanidad”.  

 Lacan, J. El  Seminario libro 11, Paidos, Buenos Aires, p 11

Lacan, J. Op.cit. p 10

3Lacan, J. Op. cit. p 17

4Htts://www.wapol.org/es/acercaamp7Templete.asp?Archivo=escuela_una/documentos/comite/001

5Lacan, J. “Nota Italiana”, Otros escritos, Paidòs, Buenos Aires 2012, p 328

6Lacan, J. “Nota Italiana”, Otros escritos, Paidòs, Buenos Aires 2012, p 328-329

Bibliografìa

Miller, J-A  El banquete de los analistas, Paidòs, Buenos Aires 2000

Lacan, J.  El Seminario Libro 11, Paidòs, Buenos Aires 1999

 Lacan, J.  “Nota Italiana”, Otros escritos, Paidòs, Buenos Aires 2012Han participado en Puntuaciones: 

Han participado en Puntuaciones: 

Coordinadora de Puntuaciones: Ana Ricaurte

anaricaurt@yahoo.comnelquil@nelguayaquil

INSCRIPCIONES
TRANSFERENCIA BANCARIA
BANCO PRODUBANCO
NOMBRE: NUEVA ESCUELA LACANIANA DE GUAYAQUIL
CUENTA DE AHORROS: 12006680882
PAGO EN EFECTIVO
Sede de la Nelcf- Guayaquil
Dirección: Kennedy Vieja, calle H #607 entre 10ma y peatonal, Guayaquil
090112
Para más información: Cel. 0994105301
PARA LAS INSCRIPCIONES DESDE EL EXTERIOR CONTACTAR CON
SECRETARÍA:
nelquil@gmail.com
VALOR:
PROFESIONALES $20
ESTUDIANTES $10

PROGRAMA


Sábado 24 de septiembre de 2022
8:45 Verificación de inscripción 9:00 Apertura
Mónica Febres Cordero de Espinel
Directora de la Sección Guayaquil de la NELcf
Seminario “La Escuela y la formación del analista”
Expositor: Alejandro Reinoso.
Analista en Santiago de Chile. Miembro NEL, SLP y AMP.
9:15 a 10:00 Primera conferencia
10:00 a 10:15 Conversación
10:15 a 10:30 Receso
10:30 a 11:15 Segunda conferencia
11:15 a 11:30 Conversación

JORNADAS


Mesas 1: Del trabajo de transferencia a la transferencia de trabajo con la
Escuela.
Coordinadora: Mónica Febres Cordero de Espinel
Discutidor: Alejandro Reinoso
11:30 a 12:10 Exposiciones
12:10 a 12:25 Discusión

Mesa 2: La Escuela
Coordinadora: Mayra Landivar de Hanze
Discutidora: María Elena Lora
12:30 a 13:10 Exposiciones
13:10 a 13:25 Discusión
13:25 a 14:30 RECESO

Mesa 3: El Control
Coordinadora: Piedad Ortega de Spurrier
Discutidora: Clara Holguín
14:30 a 15:10 Exposiciones
15:10 a 15:25 Discusión

Mesa 4: El Cartel
Coordinadora: Ana Ricaurte Quevedo
Discutidora: Susana Dicker
15:30 a 16:10 Exposiciones
16:10 a 16:25 Discusión
16:25 a 16:40 Cierre: Raquel Cors, Piedad Ortega de Spurrier