Boletín Acción Lacaniana #3

Miembros y asociados de la NEL presentan una lectura de…

LOS ACONTECIMIENTOS DE VIOLENCIA QUE (RE)SURGEN EN EL MUNDO!

  • LA VIOLENCIA ESTÁ POR TODAS PARTES, BAJO NUEVAS FORMAS. José Fernando Velásquez
  • ¿ANTE QUE REACCIONAMOS? Aliana Santana
  • EL DOLOR Y SUS TRAMPAS.Stella Cortes
  • APUNTES EN LA NIEBLA DE BRUSELAS. Antonio Aguirre Fuentes
  • ¿Y AHORA, BRUSELAS? ¿QUÉ LUGAR AL ACTO VIOLENTO? Clara M. Holguín

LA VIOLENCIA ESTÁ POR TODAS PARTES, BAJO NUEVAS FORMAS.

José Fernando Velásquez

París, Bruselas, Afganistán, Siria, Ucrania, el Mediterráneo, México, Colombia, Sudán del Sur y el África subsahariana, son algunos lugares del mundo donde se han vivido recientemente experiencias extremas de violencia como formas de guerra. Ahora no entre países, imperios o clases sociales, sino orientados por significantes que representan goces diferentes, a grupos étnicos, sectores económicos ilegales, o facciones religiosas. Más que vencer buscan aturdir, acercar a lo imposible.

No hay lugar en el planeta vacunado contra la violencia, ella surge bajo formas inesperadas en distintos momentos de la historia de cada pueblo. No hay tampoco subjetividad que pueda esquivarla por su afinidad a la reconstrucción permanente de identificaciones colectivas, irreductibles unas a otras, más la debilidad de idealizar una fuerza irrestricta que las dirima. La sociedad conformada en la postguerra por lo que Kojeve llamaba “El Estado homogéneo”, o lo que es la “Democracia representativa”, los que se fundamentan en la ciencia, la democracia, la estadística y la epidemiología, no logra detener estos fenómenos de violencia masiva, reivindicativa y también terrorista.

El psicoanalista va más allá de los límites de su comunidad psicoanalítica al interpretar el momento que vive, con las herramientas que han aportado los psicoanalistas que nos preceden. En ellos encontramos la esperanza de un mundo sin violencia. Por el contrario, nos advierten de cómo ella hace parte de lo humano en sus lazos y desenlaces con el goce y con el Otro; “La yuxtaposición de modos de goce no va a reducirse a uno”[1]; los procesos de segregación son más fuertes ahora que bulle lo heterogéneo.
 

¿ANTE QUE REACCIONAMOS?

Aliana Santana

¡Otro atentado terrorista!, ¿Hasta cuándo?, me dije al recibir el primer tweet, que a los pocos minutos se hizo tendencia: #atentadoenbruselas. La lista de recientes y no tan reciente atentados comenzó a armarse en mi mente: El atentado contra Charlie Hebdo en enero 2015, los atentados en París en noviembre del mismo año, el atentado en Madrid en marzo del 2004, el atentado contra las torres gemelas de New York en el año 2001, y…no pude recordar ningún otro.  ¡Qué raro!, pensé, ¿cómo es que no recuerdo ningún otro? Pasé inmediatamente a pensar en las posibles víctimas del atentado en Bruselas, luego en los Belgas en general, en la ciudad de Bruselas, en los colegas psicoanalistas que viven y trabajan allí, en un amigo que vive en Bruselas y a quien no veo desde hace muchos años. ¿Hasta cuándo esta modalidad de eliminar al Otro, me volví a preguntar?

Los siguientes días hice una brevísima revisión por internet de los más graves atentados del mundo. Muchos, demasiados. Muchas muertes, demasiadas. Coches bombas, explosivos, asaltos con armas de guerra, asaltos suicidas en distintas partes del mundo: Arabia Saudita, Kenia, Tanzania, Yemen, Rusia, Túnez, Indonesia, Turquía, Irak, Filipinas, Líbano, Inglaterra, Jordania, India, Noruega. Una revisión dio pie a otras: Conflictos armados, dictaduras, nuevos modos de dictaduras en el mundo, en nuestros continentes: Europa, África, América (Norte, Centro y Sur), Oceanía. Hay muchos, demasiados.

¡Otro atentado terrorista!  ¡No puede ser! Sólo 3 días después del atentado en Bruselas un hombre entró a un parque en Lahore, Pakistán, y detonó los explosivos que cargaba. 65 personas murieron y más de 300 resultaron heridas. Esta noticia, este horror, no se hizo tendencia. ¡Pakistán!, me dije. No he estado en Pakistán, no conozco colegas que vivan y trabajen en Pakistán, no tengo ni un amigo en Pakistán. La misma modalidad para eliminar al Otro, pero…

¿Ante qué reaccionamos? Cuando me hago esta pregunta, la hago pensando en los psicoanalistas, lo hago pensándome como parte de una comunidad de psicoanalistas, miembros todos de la Escuela de Lacan. ¿Qué nos hace deplorar, repudiar, un hecho horroroso y no otro? ¿Qué nos hace sentir consternación y pesar ante un fenómeno de violencia extrema que viene presentado como “Atentado terrorista” y no ante el mismo fenómeno, presentado como “Mueren 43 estudiantes en una marcha de protesta pacífica en Caracas” o “Desaparecen 43 estudiantes en Ayotzinapa” o “Mueren 119 personas dentro de la iglesia del pueblo Bojayá, en Colombia” o “Se declara una nueva guerra entre las pandillas o maras y el Estado, en El Salvador”?

¿Reaccionamos ante la violencia que se ejerce sobre lo familiar, lo conocido, lo que pertenece a la parroquia? ¿Reaccionamos ante la “violencia extrema” que nos toca, o nos toca muy cerca, o nos respira en la nuca?

Cada atentado, cada guerra, cada conflicto armado, cada ataque suicida, cada conflicto tribal o étnico, cada manifestación de violencia extrema proveniente de una dictadura, tradicional o del siglo XXI,  en mi parroquia o lejos de ella, me remite a la pregunta por el papel que le corresponde jugar a los psicoanalistas de orientación lacaniana, hoy.
“Según lo previsto por Lacan, el analista es un Uno que se autoriza de sí mismo, de su análisis, antes que de ser reconocido como suyo por un grupo, o por Dios.”[2]
 

“EL DOLOR Y SUS TRAMPAS”

Stella Cortes (Asociada NEL Bogotá)

Tema de la última convocatoria de la Casa de Poesía Silva, señala que la cultura es a imagen y semejanza de la idea que se tiene de la muerte. Idea de la muerte en las culturas, se corresponde con la idea de la muerte para cada sujeto individual, como Eric Laurent lo dice: “Lo colectivo no es nada… no es nada sino el sujeto de lo individual”1

La idea de la muerte, que tienen los colombianos, se puede colegir de los múltiples acontecimientos de muerte que vive el país, en una cadena interminable: el Bogotazo de la segunda mitad del siglo XX,  como consecuencia del magnicidio de Jorge Eliecer Gaitán, candidato a la presidencia de la República, con sus atrocidades nunca esclarecidas, que podría decirse alimentó otro ciclo de violencias: el Conflicto interno colombiano de los últimos cincuenta años. Los falsos positivos, así llamadas a las muertes de jóvenes, reclutados con la falsa promesa de empleo y dados de baja como falsos guerrilleros para mostrar eficiencia en la fuerza pública. La doble toma del Palacio de justicia, no suficientemente esclarecida, impulsa a buscar su esclarecimiento como deuda con las víctimas, como muestra de la humanidad que no ha logrado arrebatarnos lo real del goce, lo que no cesa.

Otro tanto ocurre en Méjico, “Tierra de carteles”2, documental  que muestra  “imágenes de gentes a punto de ser decapitadas, mientras les preguntan: “¿para qué cartel trabajas”? Los numerosos cadáveres que se encuentran en la búsqueda de cuarenta y tres estudiantes desaparecidos, y la organización de una resistencia violenta contra los carteles. El documental utiliza los dos lados de la frontera para mostrar las circunstancias que enfrentan las comunidades de uno y otro lado. De uno de los lados se dice que está ocurriendo una invasión mejicana que los llevará a la destrucción de su modo de vida, cuando en realidad son ellos quienes fueron dejados al margen del modo de vida americano.

Y los últimos atentados terroristas en Paris y Bruselas, con su cadena de muerte, hablan de choque de civilizaciones entre el mundo árabe y la cultura de la globalización inspirada por los valores de Occidente como el liberalismo, la libertad de expresión o el relativismo religioso. El mundo árabe atraviesa por una crisis de la civilización, no es contra los cristianos ni contra los judíos, sino entre sunitas y chiitas, afirma el ministro de Relaciones Exteriores de Israel en la revista Semana Edición no.1756.

Y Lacan en su escrito sobre el Racismo afirma […] “Nuestro porvenir de mercados comunes encontrará su contrapeso en la expansión cada vez más dura de los procesos de segregación”4.  “No es el choque de las civilizaciones, sino el choque de  los goces […] de ahí el llamado a un Dios unificante”5. Ese llamado a un Dios unificante  me evoca la cita de Miller en su escrito “En dirección a la adolescencia”- Extractos: “Pero Alá no es un padre…Alá se vuelve agente de la voluntad….Aquí, es la voluntad de muerte inscripta en el Otro. Ella está al servicio de la pulsión de muerte del otro”6

1Laurent É., ”Las paradojas de la identificación”, Buenos Aires, EOL- Paidós, 1999, p.32
2Duncan G., “Dos caras de la frontera”. “El Tiempo, 31-12-2015
3Lacan J., “Propositión du 9 octobre 1967 sur le psychanalyste de l´Ecole “, Autres écrits, op. Cit., p. 257. (Op. Cit., p.276)
4Laurent É., “El racismo. Lacan Cotidiano Número 371
5Miller, J. A., “En dirección a la adolescencia” Extractos
      

APUNTES EN LA NIEBLA DE BRUSELAS

Antonio Aguirre Fuentes

Se ha buscado aterrorizar a una colectividad. También veremos otros efectos. Ya están en marcha: odio y violencia sectaria contra los musulmanes.  Estos no son sólo víctimas, tienen responsabilidades, su cultura no ha salido de la guerra y la lucha sectaria fratricida, son sumisos a una escritura que sentencia a todo aquel infiel que no está en su rebaño, y sobre todo aseguran a las mujeres un lugar que en Occidente es de minusvalía. ¿Qué dice Lacan en Televisión de la mezcla de goces? Que el humanismo a la europea no resistiría el funesto retorno de Dios.

Tenemos que emprender el estudio de esta situación de guerra global religiosa. El Papa quiere ver en otra dirección, empático con el evangelio marxista dice que detrás de los “ciegos” fanáticos religiosos están… !Los fabricantes de armas! Le faltó alargar un poco la idea y acusar como causantes al capitalismo, al consumismo y a la tecno-ciencia. Ya lo ha hecho en otras ocasiones.

En Lacan hay algunas claves para analizar esta guerra de religiones. El marxismo fracasa al hacer de la lucha humana una lucha de clases. Nosotros partimos de conjeturas más polémicas y enigmáticas: la guerra de los síntomas, la guerra de los anudamientos delirantes colectivos, el retorno de un dios superyoico y de un protopadre resucitado y, muy notoriamente, el rechazo mortífero de lo femenino. ¿Cómo  hacer el balance entre el singular del parlêtre y las identificaciones particularistas en ascenso que son para-edípicas y superyoicas?  Tenemos luces pertinentes, aunque débiles, en esta niebla de humo bélico.
 

¿Y AHORA, BRUSELAS? ¿QUÉ LUGAR AL ACTO VIOLENTO?

Clara M. Holguín

¿Es la violencia un nombre del malestar de nuestra época?,  o ¿habría que decir que la violencia es propia de lo que se llama cultura? De lo que no hay duda es que, ni la cultura es sin malestar ni la violencia es nueva. A pesar de ello, hoy presenciamos fenómenos que amenazan y ponen en consideración la mortalidad siempre evadida, dando a la violencia el carácter de acontecimiento ineludible, al mismo tiempo que se muestra que la extensión generalizada del uso del término para calificar gran cantidad de acciones humanas ha conducido a que se considere hoy un asunto de salud pública.

Hay violencia política, económica y social, pero también de género y de familia; de ella se habla en las instituciones, las escuelas, lo hospitales, etc. ¿Cómo leer este fenómeno que señala que todo lazo o casi todo lazo social puede ser calificado como violento? ¿De qué goce da cuenta este discurso llamado así? Más allá de dar una respuesta, sostengamos como prudencia la pertinencia de interrogar -la violencia- como un síntoma, es decir, como una interpretación del discurso del Amo actual.

E. Laurent ha mostrado que la solución freudiana, no parece alcanzar para sustentar los acontecimientos de la violencia yihadista. Al contrario del anudamiento de Dios y el padre, que se produce a partir del asesinato del padre como motor de la constitución de la horda, en la elaboración del Islam se niega este anudamiento y se proclama su separación radical, estableciendo la idea de un dios radicalmente diferente de todo lo que es, un dios que es “ser”, al cual no se puede “ni suprimir ni añadir” y que corresponde al Uno del Islam: “Alá no es un padre. Alá es el Uno. Es el Dios Uno y único. Y es un Uno absoluto, sin dialéctica y sin compromisos. (Miller. En la dirección de la Adolescencia)-
Más allá de la prohibición, estos actos de violencia parecen fundarse en un Uno absoluto, lo que nos conduce a pensar la cuestión más allá de la causalidad, pues de lo que se trata es de aquello que está en el “corazón de la topología subjetiva y testimonia de esa relación, a la vez de proximidad y de rechazo, que el sujeto puede mantener con la figura del Otro”. No hay cultura o civilización, para decirlo en términos de Freud, que pacifique lo que se califica como violento, hoy.  En otras palabras, ni el superyó, ni la identificación, introducen un límite a estas acciones que ponen en juego el empuje pulsional y la creencia de que se puede acceder al goce del Otro. ¿Cómo abordarlas? ¿Qué tratamiento darles? La pasión toma forma aquí. El odio, como señala C. Leguil, no tiene causa, pero es del orden de un afecto en el fundamento mismo de la pulsión.

La NEL, más allá de la consternación frente a la que nos colocan estos hechos y precisamente por ello, propone e invita a sus miembros y asociados, a la luz del trabajo que desarrollará en sus próximas Jornadas, a una reflexión del tema bajo el título: “Lecturas de las violencias y pasiones, hoy”, que será transmitido en su boletín. Proponemos un esfuerzo de lectura de lo contemporáneo en los diversos contextos socio-políticos en los que los integrantes de la NEL desarrollamos nuestra práctica. 
Presentación de textos: 

Los textos deberán enviarse a jornadasnel2016@gmail.com. No podrán excederse los 2000 caracteres. Pasarán por la comisión de la página de las Jornadas y su boletín, quien se reserva el derecho de evaluar la pertinencia de los mismos. Los textos serán transmitidos a la comunidad en la página de nuestras Jornadas.

Referencias bibliográficas

-Laurent, Eric. De la locura de la horda al triunfo de las religiones. 
http://www.psicoanalisisinedito.com/2016/01/eric-laurent-de-la-locura-de-la-horda.html?ct=t(Bolet_n_N_5_para_Suscriptores3_28_2016)

-Miller, J-A. En la dirección de la Adolescencia. http://www.psicoanalisisinedito.com/search?q=en+la+direcci%C3%B3n+de+la+adolescencia

-Brousse, M. E. El psicoanálisis a la hora de la guerra. Tres Haches.
-Leguil, C. El odio es sin razón.  http://www.psicoanalisisinedito.com/2015/12/clotilde-leguil-el-odio-es-sin-razon.html

[1] Laurent, E. “El goce sin rostro”. 1ª ed, Buenos Aires, Tres Haches, 2010. Pág 30-45

[2] Las profecías de Lacan: Entrevista a Jacques-Alain Miller. Artículo publicado en el diario francés Le Point el 18 de agosto de 2011

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