Boletín 2: Entrevista a Mauro Cerbino sobre Violencias y Pasiones (Segunda parte)

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Por Ana Ricaurte, miembro de la NEL Guayaquil

imageA propósito de las próximas Jornadas de la NEL “Violencias y Pasiones. Su tratamiento en la experiencia analítica”, pedimos a Mauro Cerbino, antropólogo, profesor investigador de la Flacso, en Quito, compartir con nosotros el trabajo preparatorio en el que nos encontramos, situando un primer referente del tema en la entrevista a Eric Laurent en la que éste  plantea una articulación de las violencias y las pasiones en un punto fundamental de la subjetividad, en el que se anudan el amor y el odio, con el cual pasamos a analizar sucesos de la actualidad, como el reciente atentado en Orlando.

MC: Escuché la entrevista a Eric Laurent y él al comienzo dice: ¿cómo hacen esto de violencia y pasiones?  Interroga y me parece muy bien. Porque la violencia tiene una raíz que tiene que ver con la vida.

La violencia no es solo destructiva, al mismo tiempo es creadora de vida. La propia raíz de violencia, más allá de que se escriba con v, el prefijo bio tiene que ver con la vida.  La relación con las pasiones puede tener un cierto sentido.  Como bien señala Eric Laurent en la entrevista, es esa relación de amor y odio. Y me parece que lo que acontece en Orlando, efectivamente es un asunto de esta naturaleza, más allá de los intentos del Estado Islámico de instrumentalizar a esta persona que ha matado a tanta gente.

Me parece que está claro el hecho de que es una agresión a un grupo particular, la comunidad homosexual.  Se puede de decir con pocas dudas que la relación de esta persona con esta comunidad era de amor y odio, una relación en donde había rechazo pero también atracción.

En general detrás de lo homofóbico hay una atracción mal procesada, reprimida, que puede tomar el camino de la violencia y tomar un desenlace como éste que hemos visto.  En las expresiones más radicalmente homofóbicas hay una aspiración a la homosexualidad, pero  reprimida, que sale en la forma radical de agresión que hemos observado. Lo digo por una cuestión no psicoanalítica, sino hegeliana: el objeto de nuestro peor odio puede ser el objeto de nuestro más fuerte amor, donde odiamos fuertemente podemos estar amando.

AR: Más que amor ¿atracción? 

MC: Si más que amor, quizás es un asunto de atracción que el sujeto no logra procesar.  Y por lo tanto en esa forma de destrucción veo que hay algo de vida, haber seleccionado esa comunidad es también haberle dado toda la legitimidad,  que la destrucción no la anula sino  que la muestra.

AR: La puso en primer plano.  

MC: Claro, claro, no es un objetivo cualquiera, es particular  y pienso que en esta operación de violencia radical, implícitamente hay el hecho de una gran reconocimiento.

AR: ¿Pensarlo así crees que desvirtúa la idea de conexión con el terrorismo?

MC: Lo pienso así, y Obama lo dijo. Es un acto de intolerancia, pero la intolerancia es compleja no tiene una sola vía. Se es intolerante hacia algo que  nos atrae, pero están las instrumentalizaciones, la del E.I. y  la de Trump.  Donald Trump dice: éste es de origen musulmán y él está en contra de los musulmanes.

El E.I.  declara que es uno de ellos, aprovecha cualquier acontecimiento que puede producir escozor, como estrategia para crear pánico.

El E. I. Se ha vuelto una especie de franquicia, un chico en Italia ataca a un policía y dice soy parte  del E. I.  Estado Islámico es todo lo que vendría a ser como una idea del imperio del mal, en contra del otro imperio, el occidental, el de la sociedad de bienestar.  Cualquier cosa que pueda producirse en occidente de tipo terrorista, puede ser simbolizada como E.I.

A.R.  ¿Una franquicia. cualquiera puede acogerse bajo este nombre?

M.C.  El  E.I. puede ser el significante radical de cualquier malestar dentro de nuestras sociedades occidentales.  Viven un malestar, sobre todo aquellos que no están integrados y no solamente un inmigrante.  Hay autóctonos de segunda o tercera generación que no se reconocen en estas sociedades, son un resto de ellas y pagan la no integración que los padres o abuelos han padecido en sus tiempos.  Estos jóvenes  rechazan los modelos de integración subalterna -expresión interesante- a la que se ven abocados en estos países.

A.R.  ¿Crees que también hay  un rechazo al intento de integración de los padres, que son los que han tomado la decisión de llegar a otro país, establecerse allí y en estos eventos los padres se muestran sorprendidos?

M.C.  Sí, porque los jóvenes no tienen la capacidad de procesar que tuvieron sus padres y abuelos. En la migración ecuatoriana a Italia, el problema es que mientras que los padres, sobre todo las mujeres que migraron a España a finales de los 90 tenían un proyecto de vida, muchas de ellas escapaban al  sufrimiento de la persecución masculina en Ecuador, escapaban a situaciones de violencia intrafamiliar. Al irse tenían un proyecto de vida que te sostiene en un propósito, que puede ser el escenario donde procesar los maltratos o ciertas formas de subalternación.  Esto no sucede con los adolescentes que por reagrupación familiar, trasladados a otra realidad, para estudiar por ejemplo, padecían la discriminación y se encontraban sin un proyecto de vida, puesto que ellos no lo habían decidido. Entonces, reaccionaban con rechazo, no solo con la sociedad de acogida sino con los propios padres: Tu eres un perdedor, que aceptas que te traten mal, te pagan mal.  Es evidente que para los adolescentes, para ellos era un peso la TV, al contrario de los que piensan que la TV entrega elementos para conocer un mundo.  Les hacía conocer un mundo que no era de ellos, y que ellos solo lo pueden sufrir, padecer  y no aprovecharlo.

AR ¿La TV les muestra que ellos están desintegrados en ese nuevo mundo?

Les muestra un mundo fácil, de fácil consumo y la vida real les muestra otra cosa porque están con los bolsillos vacíos y necesitan dinero; por eso integran las bandas juveniles en España o Italia.   Ese es un fenómeno que he estudiado largamente, desde el 2005, cómo el consumo de gadgets, tales zapatillas, tales pantalones  los lleva a delinquir.

A.R. ¿Has publicado estos estudios?

M.C. Mi libro, en el 2012  El lugar de la violencia.

En la entrevista de Laurent me pareció interesante lo inhumano, que ya lo ha señalado Nietzsche en su texto que se llama Humano demasiado humano

A.R.  Lo inhumano, es lo más humano, lo más singular y propio de cada uno.

M.C.  Es el ultra hombre. Esta cuestión de lo humano va más allá de la condición universal de lo humano  como característica común. Está también en la critica que hace Sartre al humanismo, en el intento de pensar un hombre, o lo humano, como característica común.  En Nietzsche es muy claro que lo que deviene humano es una singularidad que puede ser observada en alguien. No puede ser definido de modo universal.  Esto es  Importante en lo que aconteció en Orlando.

Tienes la dimensión de la persona, no en sentido psicoanalítico, sino del individuo que sería responsable del acto que cumple  sin tener en cuenta  la estructura social, el sistema. O están los que se refieren sólo a  la estructura y ven el acto como emanación de esto.  Yo he intentado hacer una combinación de las dos cosas, o sea hay una dimensión estructural, porque no se puede pensar que se es sujeto del mismo modo en un barrio periférico con poca dotación de infraestructura para la reproducción de la vida, que ser sujeto en un barrio con referentes, condiciones idóneas para la circulación de las personas, de las ideas, con lugares para conversar.

AR Podríamos decir que ese reducto último fundamental donde se anudan las pasiones de amor y odio  va a depender de qué camino tome, cuál va a prevalecer, de acuerdo quizás de las posibilidades sublimatorias que alguien va a tomar en su vida, o al contrario, elegir algo que empuja a lo peor.

MC Depende de los caminos sublimatorios que uno recorre, que están como condiciones que están allí, o no. La existencia o no de ellos significa el desarrollo o no de potencialidades  en relación a determinados modos de existencia.  Referido a la cuestión de la agresión,  observamos que estos acontecimientos, los de Francia, por ejemplo, suponen el suicidio del atentador.  Recordarás estas definiciones de suicidio con o sin sujeto de Lacan.  En losEscritos hay una parte, un intento para tratar el suicidio en relación al trabajo que hace Durkheim, la tipología del suicido, (la del egoísta, la altruista y anómico), me parece que Lacan hace una referencia que no toda forma de suicidio pueda ser considerado de un solo modo.  Hace ya varios años transité por esta posibilidad: pensar si en el suicidio, el sujeto está o no.  El sujeto fuertemente depresivo llega a suicidarse sin mucha decisión.  En todo caso, cómo pensar esta forma de violencia que ya hoy no es sólo de alguien que violenta y aniquila al otro sino que se predispone a su propia aniquilación. Es algo para pensar.  Por un lado políticamente funciona como una fórmula muy eficaz.  El que repele, la policía, la única arma que tiene es la vida del atentador, pero si la vida del atentador está en sus propias manos le quita al policía su poder de intervención.   Si el que atenta contra varias personas, contempla ya su propia eliminación física le quita cualquier poder de intervención, se hace estallar y eso se acabó. 

AR Ya no lo hacen retroceder.

MC Si, se pone en el mismo plano de la propia víctima, y  trastoca un poco la dicotomía del victimario y la víctima. El agresor se pone en el propio nivel de la víctima, al hacerse estallar también es víctima.  Hace tambalear la dicotomía con la que se lee estos fenómenos, de la víctima y el victimario.

AR Hemos ido llegando a centrarnos en el tema de  violencias y pasiones.

MC  En el caso específico, en la relación que  quiere establecer este foro de violencia y pasión, está clarísimo que hay una relación entre violencia y pasión.  En el gesto de este chico, del victimario, hay pasión indudablemente. 

AR  ¿En este caso en particular?  Estar dispuesto a poner su vida como un acto de pasión.

MC  Si, en este en particular, creo que cabe  hacer una distinción entre pasión, fanatismo, radicalismo, militancia. Pero creo que la pasión puede ser un elemento común en todas estas formas.

Lo particular, lo inhumano es   el elemento que hay que descifrar.

AR  No lo puede descifrar la prensa ni los políticos, porque es algo de otro orden

MC  Es algo de otro orden, con esto suscribo con respecto a la entrevista a Laurent, la dinámica de la paradoja amor-odio, lo inhumano, lo particular y no leerlo como generalidad de condiciones humanas.

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