Boletín # 8 “Violencias y Pasiones”

ix jornadas nel

Adriana Pérez con su “Psicopatología de la violencia cotidiana”, a propósito de “Relatos salvajes”, remasteriza uno de los clásicos freudianos. La pregunta por el acto violento implica ubicar vez por vez las coordenadas de eso “salvaje” que rompe la tensión del relato, lo salvaje que ya reina allí sin necesidad de provocación. Si la pulsión se satisface a expensas del amor y el odio, una pregunta de Adriana es: el odio como afecto central en la violencia, ¿es un afecto que engaña o no?

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Jessica Jara, Responsable del Boletín.

Cine y Psicoanálisis: Relatos Salvajes. Psicopatología de la violencia cotidiana

“¿No saben acaso que en los confines donde la palabra dimite empieza el dominio de la violencia,  y que reina allí sin que nadie la provoque?”. J.Lacan, Escritos I

Por Adriana Pérez. Asociada de la NEL, participante del “Grupo de investigación sobre la clínica”.

 El film “Relatos Salvajes” nos da la ocasión para pensar el tema de la violencia que recorre nuestra vida cotidiana, fenómeno que da cuenta de un síntoma social, y que a la vez desnuda lo más propio, lo más íntimo del sujeto en su singularidad.

“Una película es antes que nada una ficción”[1], relatos ficcionales desplegados sobre una pantalla.

Relatos ficcionales  son los que  también recorren la clínica psicoanalítica, “mi teatro privado”, así los nombraba Anna O., paciente de Freud. Relatos recubiertos de fantasmas, y su  telón de fondo fundamental, esa pantalla, marco que vela lo Real, lo imposible, lo indecible.

La película citada consta de seis relatos, historias diferentes entre sí, que recorren el tema de la reversibilidad del amor-odio, el racismo, el abuso del poder, la impotencia frente a la impunidad, la corrupción, la indiferencia de la sociedad. Un imprevisto en cada uno de los relatos, des-encadena y precipita en situaciones que  sumerge a los personajes en una tensión violenta confluyendo en un des-enlace, el estallido de un acto violento.

“Bombita” (R.Darin) es un ingeniero “experto en explosivos”, explota él mismo, explota una bomba y es la única respuesta que encuentra frente a una ley sorda.

Hannah Arendt en su libro “Sobre la violencia” refiere que: “…los casos en que los hombres toman la ley en sus propias manos en favor de la justicia, se hallan en conflicto con las comunidades civilizadas”, y “la violencia que a menudo brota de la rabia, aunque patológica, es como cualquier “afecto humano.”

Relato: “Las Ratas”.  Son dos personajes, “la mesera y la cocinera”,  que proponen dos salidas diferentes frente al resentimiento y el odio: una la palabra y la otra  el crimen.

¿Qué impulsa tan brutalmente a un sujeto a precipitarse al límite de producir un acto violento? Para el Psicoanálisis, ¿qué  está en juego en la violencia? 

Freud a lo largo de su obra nos condujo por el camino a entender algo de esta violencia que habita nuestra humanidad.

 En “Psicología de las masas y análisis del Yo” refiere que la inclinación agresiva que registra cada uno y con derecho se supone en los demás, es el factor que perturba “nuestros vínculos con el prójimo y compete a la cultura realizar el gasto de energía”, pero nos aclara que  “hay una hostilidad primaria y recíproca en los seres humanos, y las pasiones que vienen de lo pulsional son más fuertes que unos intereses racionales”.

Pasiones que vienen de lo pulsional, amor y  odio,   tajantes opuestos, no mantienen entre sí una relación simple en tanto provienen de un origen diferente, en principio indiferenciados hasta separarse.

Hay una reversibilidad entre amor y odio cuando el vínculo de amor con su objeto se interrumpe, y no es raro que lo reemplace el odio.

Freud en “Pulsiones y sus destinos”: “…el odio es con relación al objeto, más antiguo que el amor, brota de la repulsa primordial que el yo narcisista opone en el comienzo al mundo exterior”.

En tanto el odio es un vínculo con el objeto, empuja a la ruptura, mientras que el amor une, el odio separa.

 El odio es expresión de la pulsión de muerte, pero la pulsión ni ama ni odia, siendo la satisfacción de la pulsión la que puede dirigir el odio hacia un objeto, y tornarse en un goce insoportable para el sujeto, no promoviendo el vínculo social sino su ruptura.

¿Qué sucede con este odio cuando se da el pasaje al acto violento?

 Lacan retomando a Freud en su teoría de los afectos, nos recuerda en el Seminario X, que afectos no se reprimen, sino lo que se reprimen son los significantes que lo amarran. Estos afectos como el odio, se lo encuentra desplazado, loco, invertido, metabolizado, pero no reprimido,  y con un toque de humor,  respecto a la cólera como pasión, dice Lacan: “La cólera, les dije, es lo que sucede en los sujetos cuando las clavijitas no entran en los agujeritos”.[2]

Cuando emerge el odio, como puro real, comanda el pasaje al acto, allí cuando la palabra dimite, la ley del significante se ausenta y un real pulsional empuja como un peligro que seduce.

Entonces  el odio como afecto central en la violencia, ¿engaña?…

Concluyendo, estos afectos que no son simplemente respuestas emocionales a una realidad,  tal como lo indica nuestro personaje “Bombita” de la película cuando dice: “¿Qué violencia? Sólo estoy describiendo una realidad”,  sino siguiendo a Lacan,  los afectos son los efectos del lenguaje sobre el cuerpo,  lo que va en sentido contrario a una respuesta acorde a una realidad, sino que estos afectos violentos en cada sujeto, llevan la marca de lo más singular, las marcas de los decires que atraviesan el cuerpo.

Y  finalmente al decir de J-A Miller: “El psicoanalista se ocupa de aquello que no se puede emplear en la vida cotidiana activa….de lo que aparece como desecho de la vida pragmática y de la vida social, aún cuando pesca esos desechos en las relaciones sociales”.[3]

 BIBLIOGRAFÍA

Arendt, H. “Sobre la violencia”. Alianza Editorial. Pág. 85

Freud, S. “Psicología de las masas y análisis del Yo”.

Freud, S.  “El Malestar en la cultura”.

Lacan, J. Seminario X “La angustia”. Clase 14-11-1962

http://www.psicoanalisisinedito.com/2016/05/eric-laurent-el-cuerpo-hablante-el.html

http://ea.eol.org.ar/04/es/template.asp?lecturas_online/textos/bassols_odio.html

[1] Motta, Carlos. “Las películas que Lacan vio y aplicó al psicoanálisis”.

[2] En la traducción de Ricardo Rodríguez Ponte:” Dicho de otro modo, que la cólera es esencialmente algo ligado a esta fórmula que quisiera tomar prestada de Péguy, quien la dijo en una circunstancia humorística: «Es cuando las clavijitas no entran en los agujeritos”.

[3] www.eol.org.ar/template.asp?Sec…on…/psicoanalisis_sociedad/

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