BOLETÍN # 15 “VIOLENCIAS Y PASIONES”

ix jornadas nel

Florencio Compte, Arquitecto y profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, en este  espacio preparatorio a las IX Jornadas de la Nel sobre Violencias y Pasiones, nos presenta un interesante estudio que nos muestra una constante histórica, siempre actual, que afecta el diseño de las ciudades,  atravesado por intereses y conflictos globales, atemporales, que trascienden epocas y lugares, vulnerando una necesidad básica del ser humano y el derecho de tener un sitio donde vivir en condiciones dignas.

Presentado por Ana Ricaurte

frio-estudio-de-desastre

Obra: Frío estudio del desastre

Arquitectura y violencia

A finales del siglo XVI San Carlos Borromeo, en la línea de la Contrarreforma de restaurar el dominio de la Iglesia Católica, publicó sus Instrucciones para la construcción de iglesias. En este libro desarrolló el conjunto de recomendaciones formales y estéticas que una iglesia debía tener  para que sean “… lo más impresionante y majestuoso posible para que su esplendor y carácter religioso impresionen a los espectadores ocasionales sin que ellos mismos lo sepan” (Blunt, 1975, p. 159).

Siglos después, en 1977, el arquitecto y teórico estadounidense Charles Jencks (1984 [1977]) determinó que la defunción de la Arquitectura Moderna había sucedido aproximadamente a las 3:32 de la tarde del 15 de julio de 1972 en la ciudad de St. Louis en el estado norteamericano de Misoouri, luego de caer dinamitados varios bloques del conjunto de edificios de departamentos Pruitt-Igoe que habían sido diseñados por el arquitecto japonés Minoru Yamasaki veinte años antes. Estos edificios que en su momento habían sido elogiados por seguir fielmente los principios de los CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna) y que habían sido premiados por el Instituto Norteamericano de Arquitectoshabían sido condenados a su destrucción al haberse comprobado que tenían un índice de criminalidad superior al de otras urbanizaciones, además de que eran sujetos de frecuente vandalismo. Se atribuía esta situación “… a los largos y anónimos pasillos y a la falta de espacios semiprivados controlados”, además a su diseño “… en un lenguaje purista que no concordaba con los códigos arquitectónicos de los habitantes” (Jencks, 1984 [1977], p. 9). 

Este derrocamiento estaba en la onda de la tendencia de “renovación urbana” que se desarrolló en los Estados Unidos en las décadas de 1930 y 1940, cuando vastas extensiones de ciudades fueron derrocadas bajo el argumento de que su hacinamiento promovía la delincuencia,. En realidad, bajo el pretexto de esa renovación, se daba paso a grandes proyectos inmobiliarios o comerciales, muchos de los cuales jamás fueron concretados.

 Muchas de las definiciones de arquitectura y de ciudad coinciden que estas son el resultado del dominio del ser humano sobre la naturaleza o un acto contra la naturaleza (Le Corbusier, 1925) ¿Puede la arquitectura o el diseño de una ciudad dominar al ser humano? Si se piensa que un entorno no adecuado puede incrementar los índices de violencia ¿Un entorno no opresivo, como decía Alexander Tzonis, puede reducirlos?

 Bibliografía:

Blunt, A. (1975). El Concilio de Trento y el arte religioso (S. Carlos Borromeo y la arquitectura). En L. Patteta, Historia de la arquitectura. Antología crítica (págs. 158-160). Madrid: Hermann Blume.

Jencks, C. (1984 [1977]). El lenguaje de la Arquitectura Posmoderna. Barcelona: Gustavo Gili.

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s