El psicoanálisis: una práctica a la altura de la época

Por: Miguel De la Rosa

Gracias a los aportes de Lacan y quienes han continuado con su enseñanza, la práctica del psicoanálisis ha variado en como Freud la pensaba en un inicio. La interpretación de los sueños, el acto analítico, la concepción de las psicosis, así como la formulación del dispositivo del pase son claros ejemplos. No por ello hemos dejado de leer a Freud. El error que comete un practicante de psicoanálisis al no hacerlo, puedo compararlo al de un viajero que se contenta con contemplar unas ruinas sin adentrarse en ellas para descubrir su historia.[i]

Con ello, podría decir que el psicoanálisis no es un dogma; sino una experiencia con principios que no dejan de estar sujetos a las características de la época. La nuestra se encuentra habitada por la presencia de la tecnología. Seguramente hasta hace algunos años, era inimaginable la atención virtual, pero no necesariamente debido a la falta de recursos. Estará para pensar en los argumentos y lecturas que nos hacían tomar distancia de esta posibilidad.

La pandemia del COVID-19 nos ha forzado a mantenernos en nuestras casas y con ello a realizar teletrabajo. La atención analítica no se ha quedado atrás. Por ello, pienso que es necesario escribir un poco al respecto.

Entender cada demanda de atención como una urgencia, nos orienta a poner en acto la escucha del malestar subjetivo bajo las condiciones que se presenten.

Si bien Lacan pone de manifiesto que la persona del analista es el soporte de la transferencia[ii], en esa referencia no hace equivaler la persona en tanto presencia física, sino en tanto semblante. Tal como lo elabora años más tarde, la transferencia se ubica en la dimensión del significante[iii] y además puede sostenerse en la presencia de una voz, su silencio, la mirada o su ausencia.

Gustavo Dessal[iv], nos dice en que si bien el psicoanálisis es una práctica que implica el cuerpo, este no deja de estarlo por más que la atención sea virtual y por ende, ser afectado por una voz o una imagen. Nos invita a pensar, más bien, qué se añade a la definición de cuerpo a partir de esta modalidad. Me he topado con una cita que resuena en lo escrito: …si existe algo denominado discurso analítico se debe a que el analista en cuerpo, con toda la ambigüedad motivada por ese término, instala el objeto a en el sitio del semblante. (Lacan, 2012, p. 26) Ya allí Lacan, nos invita a pensar en lo que respecta como cuerpo del analista.

Me parece que la atención virtual pone la dimensión del malentendido al descubierto: al interrumpirse la conexión o el video, entrecortarse el enunciado, etc. Creo que la indicación de Lacan de no caer en los espejismos de la comprensión es clave. El psicoanálisis es sin duda una práctica que se sirve del malentendido para hacer existir la dimensión de lo singular, allí donde el paciente se encuentra parasitado por el discurso del Otro.

Lacan equipara la posición del analista a la del muerto en el bridge, posición que permite que el juego marche, no sin indicar que no se trata de una posición cómoda[v]. De pronto y la pandemia nos hace salir de la comodidad habitual del consultorio y repensar nuestra práctica, dando lugar a la invención, que considero debe caracterizar a un analista de orientación lacaniana, así como una ética que reconoce la singularidad del sujeto que consulta, al costo de dejar por fuera la propia.

Habrá que ver si los analistas podremos estar a la altura de la época y vencer nuestras propias resistencias al respecto. En ello Lacan ha sido muy claro en decir:

Mejor que renuncie quien no pueda unir su horizonte a la subjetividad de la época. ¿Cómo podría hacer de su ser el eje de tantas vidas aquel que no supiese nada de la dialéctica que lo lanza con esas vidas en un movimiento simbólico? (2003, p. 309)

Las incidencias de esta modalidad las estudiaremos après-coup, para lo cual, hará falta que nos reunamos y conversemos del tema.

Bibliografía

Lacan, J. (2003). Función del campo de la palabra y el lenguaje. En Escritos 1 (pág. 309). Buenos Aires: Siglo XXI.

Lacan, J. (2012). Los cuerpos atrapados por el discurso. En El Seminario 19: … o peor (pág. 226). Buenos Aires: Paidós.

 

[i] Símil encontrada en Etiología de la histeria.

[ii] Tomado de La dirección de la cura y los principios de su poder.

[iii] Encontrado en La proposición del 9 de octubre de 1967.

[iv] Conversaciones sobre psicoanálisis y época 1: Gustavo Dessal, encontrada en Youtube.

[v] Ibídem, nota al pie ii.

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