Boletín 4: Biblioteca Nel Guayaquil

LAS CITAS Y COMENTARIOS DE LA BIBLIOTECA

Boletín #4
Junio 19 del 2020

¡La Biblioteca sigue abierta!

Ricardo Seldes analista de la EOL en su reciente conversación con NEL Guayaquil, nos decía que en PAUSA, red de psicoanálisis aplicado a las urgencias subjetivas en la actualidad, en Buenos Aires, se cuida que el analista no quede urgido por  la urgencia de las demandas.  Adriana Pérez en este boletín, en la misma dirección, que es hacia lo real, dice “sin que la prisa aprese al analista.   Se trata de la ética del deseo del analista, “sorprendedor de lo real” y en torno a eso tratar de escribir.
Juan de Althaus, desde el seminario 18 de Jacques Lacan, propone la escri-dura, “porque lo escrito no es justamente el lenguaje”.  El analista sabrá leer la escritura del inconsciente, que es dura y soporta la palabra que habla de lo insoportable.
Dos interesantes textos para avanzar en esta investigación abierta desde la Biblioteca de Nel Guayaquil, que se sostiene en citas y enunciaciones  de sus miembros, asociados y cartelizantes.  Los invitamos a participar.

Ana Ricaurte

TRATAR DE ESCRIBIR…, LA URGENCIA
Adriana Pérez*

Escribir lo que no se escribe, lo que no cesa de no escribirse, ese Real sin ley como la pandemia desatada por el virus “Covid-19”,  que sacude al mundo, y desprende “urgencias subjetivas”, entra sin aviso, irrumpe e interrumpe el circuito de la palabra, con un real propio  para cada urgencia
De qué modo responder a las demandas de urgencia,  con qué prudencia?  Ya sea  en una primera consulta, en el inicio o  en los distintos momentos de un análisis, comienzos y recomienzos,  sin que la prisa aprese al analista?
“No hay clínica sin ética” (1), ¿y cuál será esa ética propia del psicoanálisis?
Referirá Miller, “implica al analista en primer lugar, poner el acento sobre su deseo… ¿qué quieres? Se le hace esa pregunta misma al analista ¿qué quieres obtener? Puede que quiera sujetos que  encajen en el orden del mundo o que se arreglen bien con el amo (2).
Hay una parte de la experiencia y práctica del analista consistente en tranquilizar y atemperar al paciente. Cuando llegan en pánico o angustia, hay como una necesidad de la vida de atemperarlos, darles cierta serenidad. Pero no es esto, todo el análisis”
Se trata entonces de ir más allá del supuesto bienestar del paciente, y esto implica una ruptura con “los ideales comunes de nuestra sociedad….porque la ética propia del análisis supone adoptar valores “inaceptables”, y respecto a normas sociales un “carácter asocial”
Es decir, para no psicoterapeutizar la urgencia, al analista advertido por su ética, le toca ser un poco impiadoso, inhumano, y en tanto ésta implica en la clínica psicoanalítica  la orientación por lo real, se tratará  en   las urgencias subjetivas ante la presentificación de lo real,   reestablecer el lazo simbólico,  las coordenadas del fantasma que operaba en su función de pantalla y defensa frente a lo real, y su relación con el síntoma, en un querer saber, en tanto en la urgencia subjetiva hay un “cierto rechazo al saber, un no querer saber” (3).  Una extraña temporalidad, una cierta eternización”, como en la pandemia se apodera del sujeto, un más de goce lo invade.

Un analizante X, solicita sesión virtual iniciada la  cuarentena,  “tengo miedo de morir”, esto lo remite a miedos y pesadillas de la infancia a que “el mundo se iba a terminar, el tiempo iba para atrás”.  X se sorprende cuando en una de sus llamadas, le indico “tal vez sea necesario una medicación”, “pero… usted nunca antes me dijo esto”. Sorpresa que operó un corte a la insistencia, e irá de la urgencia al síntoma. Pide pagar menos “es que es por internet,  a veces se corta”, le digo “¿es que sus palabras valen menos por este medio? Del síntoma al fantasma, para X ya no será “el miedo a morir, el contagio”,  sino “estos falsos síntomas”,  y servirse del Covid-19 para ubicarse en su fantasma como “el hombre enfermo, el pobrecito”, y soñar así recuperar a la mujer que lo dejó.

En la emergencia de la urgencia, “Tenemos que sorprender algo cuya incidencia original fue marcada por un traumatismo”(4).  Se trata dirá Miller del analista “sorprendedor de lo real”(5) ,  y no sin ética,  y en torno a esto tratar de escribir.

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*Asociada Nel Guayaquil
(1) Miller-J-A. , Conferencias porteñas tomo I, Paidós, Bs.As. 2009, pág. 72
(2)Ibíd. pág.73-74
(3)Seldes, R, “La urgencia del analista”  Zoom , 29-5-2020
(4)Lacan, J. “Del psicoanálisis y su relación con la realidad”, Otros escritos, Paidós,          Bs.As. pag.37
(5)Miller, J-A, “Los inclasificables de la clínica psicoanalítica”, Paidós, Bs. As. pag.19

NOTAS SOBRE LA ESCRI-DURA
Juan de Althaus*

Partí de la pregunta ¿qué es primero, la palabra o la escritura?, y pasé a releer el seminario 18 de Lacan, De un discurso que no fuera de semblante. Lacan inicia aclarando que “el discurso del amo no es el reverso del psicoanálisis, sino el lugar donde se demuestra la torsión propia… del discurso del psicoanálisis” (p.9), que se configura como una banda de Moebius. ¿La palabra y la escritura están en esa relación?
La escridura se puede sostener porque hay repetición y goce (argumentado en la p.19), cuestión que Lacan vincula a la lógica, que es escritura. Dentro de esa escritura de discurso se usa de la palabra libremente.  Es como decir que la escritura estructdura. Una vez escrito, la cosa dura.
Luego, en las páginas 59-60 Lacan nos recuerda “que lo escrito no es primero sino segundo respecto de toda función del lenguaje…” para advertir que al “interrogar la demansión de la verdad en su morada…solo se hace por lo escrito, y esto en la medida en que solo por lo escrito se constituye la lógica” (p.60).
Más allá, vuelve: “…lo escrito no es justamente el lenguaje”, y que la lógica “…nos muestra que el lenguaje se interroga desde lo escrito justamente en la medida en que lo escrito no lo es, pero que no se construye, no se fabrica más que por su referencia al lenguaje” (p.60).
Es desde lo escrito que se puede hablar de la relación de la unión entre el saber y la verdad, cuyo punto de inflexión es “que no hay relación sexual en el ser hablante” (p.60). Bien, resulta que “…la relación sexual, como toda otra relación, solo subsiste en última instancia por lo escrito. Lo esencial de la relación es una aplicación: a aplicada sobre b. Y de allí concluye que “…si la escritura puede servir para algo, es justamente en la medida en que se distingue de la palabra… que puede apoyarse allí”
Más adelante Lacan plantea que la topología cuestiona la matemática por la lógica, haciendo agujeros en lo escrito. También se agujerea lo que está escrito en el inconsciente (p.75).
En la página 77 Lacan afirma que la escritura “es algo que de alguna manera se refleja en la palabra”. Pero a continuación insiste que la palabra se articula con el hecho que no hay relación sexual. “O, si quieren, que la relación sexual es la palabra misma”, entendiendo, supongo, que la palabra hace vínculo.
Luego Lacan enuncia, de manera inequívoca dos veces en las páginas 79-80, que “la representación de la palabra es la escritura” y que, “…Entonces, representación de palabra quiere decir algo… que la palabra ya está allí antes que hagan su representación escrita…”
Sin embargo, más adelante afirma: “Resulta que la escritura no es simple representación… significa también repercusión, porque no es de ningún modo seguro que sin la escritura habría palabras. Tal vez sea la representación como tal la que hace las palabras” (p.84).
Más aún: “La escritura es eso de lo que se trata, eso de lo que se habla. No hay ningún metalenguaje, en el sentido de que nunca se habla más que a partir de la escritura” (p.85) y la lógica es “manipulación de la escritura” (p.79).
Calculo que el analista escucha e interpreta las palabras del analizante, pero por otro lado sabrá leer la escritura del inconsciente, la que dura, es dura y soporta la palabra que habla de lo insoportable. Seguirá…

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*Asociado Nel Guayaquil

¡Los invitamos a contribuir con citas!

 Esperamos su aporte para esta publicación  quincenal: una cita y su

enunciación personal sobre ella, en un escrito de hasta 3000 caracteres con espacios.

Enviarlo  a coordinadoras de la Comisión de

Biblioteca:  anaricaurt@yahoo.com , anamariahaddad@hotmail.com

Comisión de Biblioteca Nel- Guayaquil

Ana María Haddad.

Ana Ricaurte.

Mariana Estacio.

Silvana Gallegos.

Gabriela Febres-Cordero.

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