Archivo del Autor: Nel-Guayaquil

Acerca de Nel-Guayaquil

Asociación Mundial de Psicoanálisis AMP

Lecturas Millerianas 

Por: Ana Ricaurte

Esta es una propuesta de un breve curso de seis reuniones, para trabajar dos conferencias de Jacques Alain Miller: “Leer un síntoma” e “Inconsciente y cuerpo hablante”, como una actividad declarada en la Escuela, a título personal, para cualquier interesado, miembro, asociado, cartelizante o interesado en la enseñanza en la Nel, con la modalidad de inscripción para solicitar la conexión en la plataforma de zoom.  Iniciamos el 24 de agosto y terminaremos el próximo martes 16 de Noviembre. María Victoria Clavijo se sumó a esta propuesta participando con elaboraciones sobre los textos y comentarios a mis presentaciones.

La conferencia “Leer un síntoma” fue dictada por Jacques Alain Miller al término del congreso de la NLS en Londres, en abril del 2011, presentando el tema del Congreso siguiente que se realizaría en Tel Aviv en Junio 2012, y que además se sitúa en el marco del seminario El Uno solo (El ser y lo Uno) a la altura de la décima lección, impulsando el tema del síntoma con la propuesta de un saber leer que se pueda transferir al analizante.

Miller nos trae la apertura en la enseñanza de Lacan a otro valor y función del significante, en su ruptura con el significado y su alianza con el goce, que orienta una práctica hacia lo real, resitúa la interpretación e introduce en la clínica la pregunta sobre el goce, de un cuerpo que goza y ya no sobre el sentido. 

El tema central de la lectura del significante fuera de sentido, fue introducido por el estudio de textos anteriores de Miller: 

Adiós al significante (1995) en Conferencias Porteñas, tomo 2.

La interpretación al revés (1996)

Sutilezas analíticas (curso del 2008). 

“Lo que distingue el cuerpo del ser hablante es que su goce sufre la incidencia de la palabra.  Y su síntoma testimonia que ha habido un acontecimiento de cuerpo que marcó su goce…”  Esta cita de Leer el síntoma nos lleva a la segunda conferencia “Inconsciente y cuerpo hablante” pronunciada en la clausura del IX Congreso de la AMP en abril 2014 en París con la que propone a la comunidad de analistas de orientación lacaniana el tema a trabajar para el Congreso del 2016 en Río, en el que “se tratará del parlêtre en tanto que sustituye al inconsciente”, al inconsciente en el sentido de Freud.

¿Qué cuerpo es éste que recibe el impacto de goce del significante y lo llama cuerpo hablante? Es el cuerpo que habla en término de pulsiones.  “Lo real del inconsciente es el cuerpo hablante”.

¿Cómo darle lugar en la práctica analítica?

En el libro de Marcus Vieira “La escritura del silencio” (editorial Tres Haches) sobre el camino de su análisis a su conclusión, dice de lo que habla en el cuerpo sin contar nada, que sólo se presenta, real del cuerpo sin lugar estable en la representación, que no cabe en el discurso común.  Lacan propone escuchar en las resonancias de los dichos y decires a ese hablante que no cabe en el cuerpo imagen ni en el lenguaje, no solo el plano semántico sino el asemántico, lo que en la lengua es ruido, rumor.  Escuchar un acento cuando se deja de intentar captar el contenido. Un error de entonación, un tono.  Lo que de la lengua se evoca en el tartamudeo, en las entrelíneas de nuestro discurso. Quizás por esto, Marcus privilegia el haiku, forma poética que capta el instante, el litoral de la letra.

“Que el analista sea aquel que en la ciudad sepa escuchar un parlêtre que es la lengua y ruido y leer las respuestas subjetivas a la altura del goce imprevisto del sinthome ¿qué más desear? (Vieira p.84)

Sobre el sinthome justamente trataremos en la próxima reunión que es la última, “del goce del cuerpo que sostiene el sinthome” (Miller, Inconsciente y cuerpo hablante p. 32) y la relación de este goce que se reparte entre los objetos a. Cuerpo que habla en términos de pulsiones. 

Nos serviremos también del caso Iggy presentado por Daniela Fernández (Marzo 2021) en Discusiones clínicas en Nucep sobre Clínica del Parletre en el Cpct Rue de Chabrol, que muestra una práctica con la orientación de la localización de los significantes Uno.

Viernes de Escuela

Viernes de EscuelaDiciembre 17

Códices 5 – 6 – 8  ?

DISCUSIÓN

Mónica Febres Cordero

Piedad de Spurrier

Juan Althaus

COMENTARIOS

Miembros, Asociados y participantes interesados

Bienvenidos

Hora: 17h00           Conexión Zoom: Comunicarse al telf. 0994105301

¿Amores juveniles?

Por Juan de Althaus

Intervención en el conversatorio Convivium en la Universidad Casa Grande, sobre el tema “Amores juveniles”.

En todas las civilizaciones y culturas, incluso las de los pueblos étnicos, la gente se reunía para realizar banquetes con diferentes motivos y modalidades rituales, donde se articulaban las satisfacciones del degustar comidas y bebidas con la conversación.

El convivium es el nombre de los banquetes romanos que se realizaban en ocasiones especiales, incluyendo acontecimientos públicos, para disfrutar de la compañía entre los participantes y de la buena comida y bebida, y renovar los lazos entre los humanos y los dioses, hoy perdidos. Nos dice Cicerón que “lo más adecuado a los banquetes son los temas ligeros, agradables, sugestivos, que llenen el espíritu, y que no sean inquietantes ni tristes” (Ad fam. 9,26). El anfitrión es el convocante. El banquete comenzaba con la cenatio, dedicada a los agradecimientos. Luego, durante la gustatio, se servían los diferentes platos y al final el comissatio, que hoy llamaríamos sobremesa, donde se conversaba de manera divertida. Creemos que la metáfora del Convivium conviene muy bien a estos conversatorios. Nuestros invitados nos ofrecerán en el gustatio unos apetecibles manjares de plantemientos sobre el tema de la ocasión, los “Amores juveniles”, para luego pasar al comissatio de la conversación[1].

El título “Amores juveniles” de un equívoco: Por un lado, los amores son en plural, indicando que, en la época actual, la singularidad de lazo amoroso es lo fundamental, y por otro lado, el término juveniles puede indicar no solo amores de la juventud, sino que se puede preguntar si el amor puede ser juvenil a cualquier edad, o si el amor nada tiene que ver con lo juvenil. Por lo tanto, el tema invita a una serie de interrogantes.

Antiguamente, en las diversas culturas y civilizaciones, el amor estaba, por lo general, sometido a la rigidez de las alianzas de parentesco. Ya lo planteaba Shakespeare en Romeo y Julieta, sin ir más lejos.

En la época actual, nunca como antes se ha expandido la oferta de las industrias culturales de los dramas del amor en la música, en el cine y en la literatura. Las redes sociales han acelerado de tal manera los intercambios virtuales que las relaciones de amor se desdibujan. De hecho, el mercado exige que uno goce con los objetos de consumo dejando del lado el lazo social del amor, produciendo desorientación y desarreglos en los lazos amorosos. Las demandas de amor terminan vehiculizándose a través de las aplicaciones de internet, de la música comercial, las telenovelas y otros.

El neologismo de Jacques Lacan del odioenamoramiento, coloca en la balanza el mayor peso en el odio en las relaciones en cuerpo presente, mientras que las satisfacciones del amor se trasladan a las ofertas culturales del mercado. ¿No hay esa pasión por los dramas telenovelescos?

Sabemos que, en la época actual, la llamada adolescencia se prolonga considerablemente en el tiempo, hasta que el sujeto pueda ser responsable de su goce, sus dichos y sus actos. Lacan lo anticipa al referirse al caso de Hamlet de Shakespeare[2], y se puede añadir que el Jesús bíblico salió del desierto a predicar a los 30 años.

Zigmund Bauman nos habla del amor líquido de la época, como transitorio, inestable, inseguro, precario, marcado por la predominancia del individualismo y el goce solitario. Giles Lipovetsky señala que el amor romántico ha sido devastado por el individualismo de masas. Tales coordenadas abren paso a la angustia, tal como lo relata Mónica Ojeda en Mandíbula: “Un ataque de pánico es como ahogarse en el aire…. Es como quemarse en el agua, caerse hacia arriba, helarse en el fuego, caminar en contra de ti misma con la carne sólida y los huesos líquidos…”[3]

Pero esa angustia es una señal de peligro de un vacío que puede producir   un objeto de amor nuevo y diferente.

En la pubertad esta angustia surge por la irrupción del goce sexual propio y del otro. Los fantasmas infantiles de los juegos de amor tambalean y vacilan ante este nuevo real extraño, enigmático, agujereando un saber hacer en el lazo social, introduciendo lo imposible de soportar del traumatismo fundamental de la fórmula de Lacan “no hay relación sexual”. Esto significa que no hay nada estricto entre los sexos, no hay complementariedad ni correspondencia. El sujeto, el cuerpo hablante, se ve confrontado a la decisión de inventarse un síntoma u otras formas de amor para velar esta no relación y hacer de lo insoportable algo vivible.

En el siglo XXI, el amor romántico se desencanta rápidamente. La ilusión que el amor puede encubrir la no relación sexual uniendo ilusoriamente a la pareja, cae cuando la relación termina. Para Freud, el amor es fundamentalmente narcisista, ya que se demanda con “yo, te quiero a ti. ¿Tú me quieres a mí?” Lacan sostiene que hay el amor imaginario, e ilusorio que busca completarse y ser recíproco. Más adelante, postula el amor simbólico con su fórmula “(…) dar lo que no se tiene (…) a un ser que no lo es”, o un intercambio de faltas. Como dicen las canciones “tú me haces falta”, y si es correspondido, el otro dirá lo mismo.

En su última enseñanza Lacan indagará la posibilidad de un amor diferente, que no esté casado con el narcisismo ni se rinda bajo el imperio del ideal y del amor al padre, un amor orientado a lo real, no todo, donde se consienta a un goce que no sea fálico, el propiamente femenino, que es indefinido e innombrable.

Un amor real que esté advertido que la falta nunca se puede cubrir y que el amor constituye una ficción para ser utilizada como velo de la relación que no hay por estructura, que se sepa que el amor tiene sus altibajos, ideas y venidas, fluctuaciones y zigzags, donde conviene ceder algo del goce propio para mantener el vínculo amoroso que vivifique al sujeto.

En el análisis, no se puede desprender del amor de transferencia sino al final, pero el analista no consiente a las demandas de amor de un paciente, sino que lo orienta para que el analizante ame un saber sobre su propio inconsciente, que lo ponga en una “me falta saber” sobre él, y realice, como decía Jacques Alain Miller[4], un esfuerzo de poesía para ir bordeando el trauma fundamental que nos mueve a ir más allá.


[1] El convivium romano. Ana Sánchez. https://arraonaromana.blogspot.com/2018/06/el-convivium-romano.html

[2] Lacan, Jacques. Seminario XI. El deseo y su interpretación

[3] Ojeda, Mónica (2019). Mandíbula. Editorial Candaya. Madrir. Pág. 98

[4] Miller, Jacques-Alain. (2016). Un esfuerzo de poesía. Ed. Paidós. Buenos Aires.

AGRADECIMIENTO

Trazos, grupo de la Nueva Red Cereda, agradece la generosa presencia de Lizbeth Ahumada y su participación en la reunión clínica del 27 de noviembre. Vanessa Elizalde estuvo a cargo de la presentación de un caso y Lizbeth realizó importantes precisiones y dio orientaciones que serán sin duda retomadas por los miembros de Trazos en este importante ejercicio de exponer y discutir la clínica.

Viernes de Escuela – 26 de noviembre

Tema: Discusión clínica de los casos de Enapol

Presentación

Clara Holguín AME. Miembro de la Comisión de la Garantía de la AMP-América

 

Participan:

Expositores: María Victoria Clavijo, Luis Iriarte, Jessica Jara, María Gracia Ollague, Katia Raad.

Comentarios: Luisa Aragón (Nel-Guatemala), Mónica Febres Cordero, Mayra de Hanze, Clara Holguín (Nel-Bogota), Elena Sper.

Hora: 17h00 a 18h50       Conexión Zoom

Inscripciones: nelquil@gmail.com

(Indicar nombres, correo electrónico, teléfono).

Programa

17:00          Presentación

                    Clara María Holguín

Casos Clínicos

17:15          Cuando lo nuevo es el amor.- María Victoria Clavijo.

Comentario: Mónica Febres Cordero de Espinel.

17:30          Un caso de acompañamiento terapéutico.- Katia Raad

Comentario: Luisa Aragón.

17:45          Romanceo de una aprendiz.- Jessica Jara de Aguirre

Comentario: Mayra Landivar de Hanze.

18:00          La transferencia frente a las ideas suicidas.- Luis Iriarte Pérez

                    Comentario: Clara María Holguín.

18:15          El amor en la práctica con autistas.- María Gracia Ollague Sierra

                    Comentario: Elena Sper

18:30          Preguntas

18:50          Clausura

                    Piedad Ortega de Spurrier