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Asociación Mundial de Psicoanálisis AMP

Lizbeth Ahumada: A Nora

De Lizbeth Ahumada

Entendí lo que significa un buen encuentro, el más afortunado, el que cambia un destino, cuando en la década de los 80, me topé con Nora de Medina, una profesora ecuatoriana que hablaba de Lacan en la Universidad. Me acogió con afecto cuando me debatía con la psicología y con el psicoanálisis de la IPA. De su mano viajé a Buenos Aires, y nunca más dejé el psicoanálisis de orientación lacaniana.

Esa era Nora, la mujer que encarnaba el deseo sin ambages. Su vida lo demuestra.  Nunca cedió y por ello fue un pilar para la extensión del psicoanálisis en diversos países de América, y para la creación de la NEL, a cada paso, tocaba personas, dejaba marca, enlazaba a la causa del psicoanálisis sin que se lo propusiera, como lo hace una verdadera maestra.

Elevaba la palabra amistad a las acciones, siempre generosa, comprometida, amiga entrañable. Un honor haber estado en su vida y en la de su familia hasta el final.

Lizbeth Ahumada
Bogotá, 04 de mayo de 2020.

Raquel Cors Ulloa: A Nora

De Raquel Cors Ulloa

Se fue Nora Guerrero de Medina ¡Una guerrera!
No hay palabras para despedirte, amiga.
Si algo me enseñó el psicoanálisis sobre el incansable lazo, es que no-hay edad ni nación para un encuentro.
Conocí a Nora cuando iniciaba mis primeros pasos en el Psicoanálisis. Su amplia sonrisa llamaba, acercaba, interpelaba… sin la burocracia del sentido. Nora –en su estilo, hasta final– supo perturbar las defensas en la Escuela. La audacia de sus singulares desplantes son una interpretación. Ella tenía eso… una audacia, un desplante directo ante la muerte; ante vida.

Cada vez que nos encontrábamos en las actividades de la Escuela Una, había algo de eso… Cada vez era una primera vez, en Bolivia, en Venezuela, en Colombia, en Perú, en Ecuador. La última vez que nos abrazamos fuerte fue durante las Jornadas de la NEL-Guayaquil en 2019, cuando fui a dar testimonio como AE.  Luego de la celebración “por la vida del psicoanálisis”, nos encontramos –directamente–; Nora me dijo que si ella hacía el Pase sería como ¡una guerrera!

Te guardamos con fuerza en el corazón de la NEL, Nora Guerrero.
Adiós,

Raquel Cors Ulloa
Santiago de Chile, 4/mayo/2020

Carlos Quezada Moncayo: A Nora

Mi sentido pésame ante la partida de la Dra. Nora Guerrero de Medina.
Es una lástima y mi pérdida el no haber tenido la oportunidad de trabajar directamente con ella por la causa analítica. Sin embargo, del poco tiempo que la conocí recuerdo a una aguerrida mujer -una guerrera, como ella nos lo recordaba en referencia a su apellido- de firmes y honestas posiciones. Sus palabras retumbaron en las paredes de la Escuela, ella se aseguró de esto en cada intervención. Su memoria me queda como un ejemplo de cómo sostener, con valentía y firmeza, una idea u opinión ante colegas.

En este sentido, Nora, haré como Ud., no la imitaré.

Carlos Quezada Moncayo

Asociado Nel Guayaquil

Tina Zerega: Recuerdo a Nora…

Recuerdo a Nora Guerrero siempre como una figura apasionada del psicoanálisis. Entusiasta de incorporar en las discusiones a aquellos que veníamos más bien de otras áreas. Recuerdo sus amables invitaciones a que participemos en encuentros semanales o incluso internacionales organizados por la NEL.

Creo que fue en el mejor de los sentidos una maestra de escuela: compartió los saberes del psicoanálisis en las aulas, con estudiantes, en foros de la sociedad. Ella a la cabeza en muchos casos y tantos otros de esa escuela nos han aportado y enriquecido nuestras disciplinas, investigaciones, formas de leer la realidad social, política, educativa. En mi caso ha sido también un recurso personal y subjetivo.

Como parte de la Universidad Casa Grande y como una docente e investigadora cercana al psicoanálisis, disciplina a la que le debo una parte importante de mis pensamientos, abordajes y reflexiones, presento mis condolencias a sus familiares, y a los miembros de la NEL.

En la transmisión en los divanes, foros y aulas la seguiremos encontrando.

Un abrazo.

Tina

Amiga de la Nel y del Psicoanálisis

Daniela Negrete: A Nora

A Nora:

Su partida, aún en días como estos, no deja de ser inesperada.  Me hace recordar su amplia y acogedora sonrisa acompañada de la pregunta “¿cómo estás?”, pregunta que formaba parte de los encuentros, en el uno a uno, sin reducirse a una expresión cliché. Un vasito de café mientras impartía sus clases era infaltable, su generosidad en la transmisión de un saber siempre incompleto, su constante formación y producción, y un deseo decidido que la llevaba a crear de la nada…siempre con entusiasmo; así la recuerdo.  Algunas veces decía estar cansada, pero nunca del psicoanálisis.  El amor hacia su familia se traducía en sus palabras y sus anécdotas, incluso las trágicas, finalizaban con una enseñanza y una carcajada de ella o de quienes la escuchábamos; así la recuerdo.  Su partida es una pérdida, pero la marca que ha dejado en más de uno, en la singularidad del uno a uno, permanece.

Fue mi maestra, directora de mi tesis de carrera, directora de mis prácticas clínicas, testimonio de su pulsión de vida en momentos difíciles de su historia, una invitación a la Escuela, agente provocador para realizar la Maestría en psicoanálisis … estas y otras experiencias en las que dejó una invitación y, luego, una huella en mi lazo con el psicoanálisis.

Así también fue uno de nuestros últimos encuentros, acompañado de carcajadas.

Mi gratitud y cariño eterno.

Mis condolencias para su familia y aquellos que también sienten su partida.

Daniela Negrete

Ana Ricaurte: También era Paloma

No está Nora, pero no puedo aun sentir su falta, ¡la tengo tan presente! Con su vitalidad, trascendiendo lo fisico que quería ponerle limites.

Justo en estos dias que hablamos del valor que tiene la presencia del cuerpo del analista, hoy quiero resaltar esta otra presencia, no virtual, sino la que queda resonando de una persona.  De Nora, su fuerza para opinar, entusiasmar, tambien para disentir, o interpelar. O, para hacer andar sus proyectos. Generosa para confiar en las personas, nos invitaba a acompañarla.  Gracias a ella empecé  en la cátedra en la carrera de psicología clinica, me promovió allí recién graduada y desde entonces ha sido un largo camino de un trabajo decidido, juntos, con ella y los otros, por hacer Escuela, por el psicoanálisis.

En la Nel, en nosotros, sus colegas y amigos, se mantendra el lugar de Nora con toda esa energía vital más alla de sus fuerzas, sostenida en ese empuje que llamamos deseo.

Permanece su imagen, guerrereando hasta el final, sin olvidar que también era “Paloma”, no en vano se lo habia dicho Jacques-Alain Miller, apuntando certeramente a algo muy central en ella.  Le encantaba recordarlo.

Seguramente tiene que ver con ese amor con el que hablaba de su familia

Ana Ricaurte

Miembro de la AMP

Con mucho afecto, Ana Ricaurte

Gabriela Febres-Cordero: Sobre Nora

Nora me acompañó, como a muchos, en varias etapas académicas.

Recuerdo, durante las prácticas preuniversitarias, ella insistía: “queridas, hay que tener cintura política.”

Esas eran sus palabras cuando uno se encontraba tratando de posibilitar, dentro de una institución, un espacio donde algo del discurso psicoanalítico pueda al menos quedar resonando para un sujeto.

Sin duda, sus decires y particularidades harán eco por largo tiempo.

Gabriela Febres-Cordero

Asociada Nel Guayaquil

Juan Pablo Bitar: Trascender…

Si bien para muchos el fin de la vida es la reproducción de la especie para otros es dejar un legado. Considero personalmente que dentro de este legado, el cual generalmente uno no espera dejarlo, se encuentra algo del trascender.

Nora Guerrero de Medina fue mi Maestra en la Universidad, durante mi último año en la carrera en el año 2007.  Fue mi Directora y Maestra en la Maestría y finalmente supervisé algunos casos con ella en algún momento durante mi vida profesional.  Sin lugar a dudas, es una pérdida muy sentida por nuestra escuela, por el Psicoanálisis en Ecuador, y en el mundo.

Tenía una facilidad por la transmisión del Psicoanálisis, con un temple en sus convicciones y con una voz que nos hará mucha falta en la escuela.  Si bien su presencia física no estará más con nosotros tengo la seguridad que su voz, su opinión, su temple ha trascendido y vivirá con nosotros y en nuestra escuela.

Paz en su tumba.

Juan Pablo Bitar

Asociado Nel Guayaquil

Alvaro Rendón: A Nora

Nora, nunca fue mi docente universitaria pero sabía que era una maestra que lograba encender el deseo.

Dos encuentros: en el pregrado me invita a ser parte de su grupo de practicantes y luego, recuerdo con tanto agrado la risa viva que nos pegamos juntos: “Me dicen que eres muy buen estudiante, ¿o eres puro cuento?” Le digo, sí, puro cuento, por eso voy a mi análisis para hablar de esos cuentos.

En la maestría, con sus dificultades, siempre atenta a que estemos bien: “¿Ya comieron chicos?” Nos reimos muchas veces, me permitió jugar con el lenguaje.

Sigue viva a través de nosotros.

Alvaro Rendón Chasi

Asociado Nel Guayaquil

Miguel De la Rosa: A Nora

“¡Trabajarás conmigo!”, escucho a Nora decirme en medio del salón, mientras esperábamos las plazas de prácticas. Me tomó desprevenido. Desarmado, pero entusiasmado, fue lo que sentí al escucharla por primera vez.

Un encuentro inédito, marcado por una singularísima voz, cuyo efecto solo comprendería a posterior.

Le quedo agradecido por su confianza, esa confianza que estuvo allí antes de yo saberlo y que tuvo siempre su sustento en los actos.

Su voz resonará en cada uno de sus alumnos, amigos y colegas, a lo largo del tiempo; porque una voz que se vale del deseo para hablar, difícilmente se apaga.

Miguel De la Rosa

Asociado Nel Guayaquil