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Boletín # 8 “Violencias y Pasiones”

ix jornadas nel

Adriana Pérez con su “Psicopatología de la violencia cotidiana”, a propósito de “Relatos salvajes”, remasteriza uno de los clásicos freudianos. La pregunta por el acto violento implica ubicar vez por vez las coordenadas de eso “salvaje” que rompe la tensión del relato, lo salvaje que ya reina allí sin necesidad de provocación. Si la pulsión se satisface a expensas del amor y el odio, una pregunta de Adriana es: el odio como afecto central en la violencia, ¿es un afecto que engaña o no?

Urge continuar con este trabajo, ¡que inicie la lectura!

Jessica Jara, Responsable del Boletín.

Cine y Psicoanálisis: Relatos Salvajes. Psicopatología de la violencia cotidiana

“¿No saben acaso que en los confines donde la palabra dimite empieza el dominio de la violencia,  y que reina allí sin que nadie la provoque?”. J.Lacan, Escritos I

Por Adriana Pérez. Asociada de la NEL, participante del “Grupo de investigación sobre la clínica”.

 El film “Relatos Salvajes” nos da la ocasión para pensar el tema de la violencia que recorre nuestra vida cotidiana, fenómeno que da cuenta de un síntoma social, y que a la vez desnuda lo más propio, lo más íntimo del sujeto en su singularidad.

“Una película es antes que nada una ficción”[1], relatos ficcionales desplegados sobre una pantalla.

Relatos ficcionales  son los que  también recorren la clínica psicoanalítica, “mi teatro privado”, así los nombraba Anna O., paciente de Freud. Relatos recubiertos de fantasmas, y su  telón de fondo fundamental, esa pantalla, marco que vela lo Real, lo imposible, lo indecible.

La película citada consta de seis relatos, historias diferentes entre sí, que recorren el tema de la reversibilidad del amor-odio, el racismo, el abuso del poder, la impotencia frente a la impunidad, la corrupción, la indiferencia de la sociedad. Un imprevisto en cada uno de los relatos, des-encadena y precipita en situaciones que  sumerge a los personajes en una tensión violenta confluyendo en un des-enlace, el estallido de un acto violento.

“Bombita” (R.Darin) es un ingeniero “experto en explosivos”, explota él mismo, explota una bomba y es la única respuesta que encuentra frente a una ley sorda.

Hannah Arendt en su libro “Sobre la violencia” refiere que: “…los casos en que los hombres toman la ley en sus propias manos en favor de la justicia, se hallan en conflicto con las comunidades civilizadas”, y “la violencia que a menudo brota de la rabia, aunque patológica, es como cualquier “afecto humano.”

Relato: “Las Ratas”.  Son dos personajes, “la mesera y la cocinera”,  que proponen dos salidas diferentes frente al resentimiento y el odio: una la palabra y la otra  el crimen.

¿Qué impulsa tan brutalmente a un sujeto a precipitarse al límite de producir un acto violento? Para el Psicoanálisis, ¿qué  está en juego en la violencia? 

Freud a lo largo de su obra nos condujo por el camino a entender algo de esta violencia que habita nuestra humanidad.

 En “Psicología de las masas y análisis del Yo” refiere que la inclinación agresiva que registra cada uno y con derecho se supone en los demás, es el factor que perturba “nuestros vínculos con el prójimo y compete a la cultura realizar el gasto de energía”, pero nos aclara que  “hay una hostilidad primaria y recíproca en los seres humanos, y las pasiones que vienen de lo pulsional son más fuertes que unos intereses racionales”.

Pasiones que vienen de lo pulsional, amor y  odio,   tajantes opuestos, no mantienen entre sí una relación simple en tanto provienen de un origen diferente, en principio indiferenciados hasta separarse.

Hay una reversibilidad entre amor y odio cuando el vínculo de amor con su objeto se interrumpe, y no es raro que lo reemplace el odio.

Freud en “Pulsiones y sus destinos”: “…el odio es con relación al objeto, más antiguo que el amor, brota de la repulsa primordial que el yo narcisista opone en el comienzo al mundo exterior”.

En tanto el odio es un vínculo con el objeto, empuja a la ruptura, mientras que el amor une, el odio separa.

 El odio es expresión de la pulsión de muerte, pero la pulsión ni ama ni odia, siendo la satisfacción de la pulsión la que puede dirigir el odio hacia un objeto, y tornarse en un goce insoportable para el sujeto, no promoviendo el vínculo social sino su ruptura.

¿Qué sucede con este odio cuando se da el pasaje al acto violento?

 Lacan retomando a Freud en su teoría de los afectos, nos recuerda en el Seminario X, que afectos no se reprimen, sino lo que se reprimen son los significantes que lo amarran. Estos afectos como el odio, se lo encuentra desplazado, loco, invertido, metabolizado, pero no reprimido,  y con un toque de humor,  respecto a la cólera como pasión, dice Lacan: “La cólera, les dije, es lo que sucede en los sujetos cuando las clavijitas no entran en los agujeritos”.[2]

Cuando emerge el odio, como puro real, comanda el pasaje al acto, allí cuando la palabra dimite, la ley del significante se ausenta y un real pulsional empuja como un peligro que seduce.

Entonces  el odio como afecto central en la violencia, ¿engaña?…

Concluyendo, estos afectos que no son simplemente respuestas emocionales a una realidad,  tal como lo indica nuestro personaje “Bombita” de la película cuando dice: “¿Qué violencia? Sólo estoy describiendo una realidad”,  sino siguiendo a Lacan,  los afectos son los efectos del lenguaje sobre el cuerpo,  lo que va en sentido contrario a una respuesta acorde a una realidad, sino que estos afectos violentos en cada sujeto, llevan la marca de lo más singular, las marcas de los decires que atraviesan el cuerpo.

Y  finalmente al decir de J-A Miller: “El psicoanalista se ocupa de aquello que no se puede emplear en la vida cotidiana activa….de lo que aparece como desecho de la vida pragmática y de la vida social, aún cuando pesca esos desechos en las relaciones sociales”.[3]

 BIBLIOGRAFÍA

Arendt, H. “Sobre la violencia”. Alianza Editorial. Pág. 85

Freud, S. “Psicología de las masas y análisis del Yo”.

Freud, S.  “El Malestar en la cultura”.

Lacan, J. Seminario X “La angustia”. Clase 14-11-1962

http://www.psicoanalisisinedito.com/2016/05/eric-laurent-el-cuerpo-hablante-el.html

http://ea.eol.org.ar/04/es/template.asp?lecturas_online/textos/bassols_odio.html

[1] Motta, Carlos. “Las películas que Lacan vio y aplicó al psicoanálisis”.

[2] En la traducción de Ricardo Rodríguez Ponte:” Dicho de otro modo, que la cólera es esencialmente algo ligado a esta fórmula que quisiera tomar prestada de Péguy, quien la dijo en una circunstancia humorística: «Es cuando las clavijitas no entran en los agujeritos”.

[3] www.eol.org.ar/template.asp?Sec…on…/psicoanalisis_sociedad/

Boletín # 7 “Violencias y Pasiones”

ix jornadas nel

Isabel Ramos, contribuye al Boletín preparatorio de las Jornadas refiriéndose a un tipo de violencia que se despliega a una edad muy temprana y causa mucho sufrimiento a niños y adolescentes.

Isabel es Psicóloga y Docente de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, sede Ambato, Magister en Psicoanálisis con mención en educación, por la Universidad Católica de Guayaquil.

 

Presentado por: Ana Ricaurte. 

LA  VIRTUALIDAD COMO NUEVO ESCENARIO DE VIOLENCIA

El establecimiento educativo desarrolla una función que resulta protagónica en la vida del sujeto, pues lo introduce en un vínculo y un discurso pasando por la trasmisión de un saber. La escuela es el reflejo de sucesos actuales, en la que se van desplegando diferentes fenómenos que son experimentados con malestar por la comunidad educativa.

A menudo una de las demandas de ayuda profesional de las instituciones escolares es sobre el bullying, término propuesto por Olweus en los sesentas para referirse al maltrato, ya sea físico o psicológico, entre los chicos en un entorno educativo, Garaigordobil (2011). Actualmente con el desarrollo de la tecnología, aparece el cyberbulliyng como nueva forma de agresión en un escenario virtual que “impone una realidad intangible, más allá del entorno físico”, Millan (2005) cambiando el modo de relación con el Otro, en donde la presencia física se sustituye por el mundo virtual, permitiendo así por este medio una mayor facilidad de actos hacia el otro manteniendo una relación marcada por la violencia con un cuerpo ausente, donde “la palabra no funciona dialécticamente en un discurso”, Giraldi (2016). Cambiando el modo de construcción y relación con el lazo social.

Héctor Gallo (2014) introduce cuatro elementos al fenómeno del acoso escolar “El cálculo anticipado de dañar al otro, la repetición sistemática del daño, la permanencia del objeto al que se dirige la agresión y su indefensión”. Sin embargo en el cyberbullying se presenta con algunas variaciones, al ser un escenario virtual el sujeto puede ser atacado todo el tiempo, es decir no cesa cuando termina la jornada escolar, se da un desconocimiento de quien ejerce el daño generando un sentimiento de seguridad en el agresor al pensar que nunca recibirá un castigo, “los niños/as y adolescentes a menudo cambian los roles, pasando de víctima a acosador y viceversa”, Garaigordobil (2011).

El cyberbulling, manisfestación de la violencia actual, provoca efectos de un sinnúmero de dificultades serias por las que atraviesan los adolescentes, hoy. De allí la urgencia de que la escuela como institución abra espacios para la palabra, como menciona Freud en Contribuciones al simposio sobre el suicidio, refiriéndose a la escuela como el lugar que debe inspirarles el goce de vivir y proporcionarles apoyo… Infundirles el placer de vivir y ofrecerles apoyo y asidero en un periodo de su vida”

 
 

Referencias

 

Freud S. (2005) “Contribuciones al simposio sobre el suicidio”. Obras Completas tomo 5. Nueva biblioteca. Traducción Luis López Ballesteros  Torres

Gallo H. (2014) “Entre la confrontación y el goce de acosar”. Recuperado de: http://nel-medellin.org/entre-la-confrontacion-el-goce-de-acosar/

Garaigordobil, M. (2011). Prevalencia y consecuencias del Cyberbullying: Una revisión. International Journal of Psychology and Psychological Theraphy, 11(2), 233-254

Giraldi G. (2016) “El síntoma escolar acota la violencia”. Recuperado de: http://virtualia.eol.org.ar/031/Debates/PDF/El-sintoma-escolar-acota-la-violencia.pdf

 

Millan T. (2005) “Los referentes virtuales en la construcción de la realidad”.  Recuperado de: http://www.redalyc.org/html/687/68720303/

Boletín # 6 “Violencias y Pasiones”

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“Yo enseño algo cuyo término es oscuro”, indicó Lacan en su Discurso a los católicos. Este discurso es una de las referencias de las que Lizbeth Solís se sirve para interrogar ese odio que sigue como sombra al amor. Para esto, ella también tomará valiosas notas del apólogo de San Martín y de la “parábola” Dogville sobre el goce del bien, el don y el amor.

¡Quedan invitados a leerla y ver esta estupenda película de Lars von Trier!

Jessica Jara, Responsable del Boletín.

 VIOLENCIAS: LA SOMBRA DEL ODIO

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Escena de “Dogville”. Lars von Trier, 2003.

Por: Lizbeth Solís. Participante del CID-Guayaquil.

Durante el desarrollo del Malestar en la cultura, Freud aborda la búsqueda humana de la felicidad a través del desplazamiento de la libido en los objetos con los que se establece una satisfacción, sin embargo el sujeto debe también arreglárselas con la cuestión del deseo para la cual no hay objeto predilecto “salvo, aquel accidental, que llegó a significar los confines de la Cosa. De esa nada en torno de la cual toda pasión humana estrecha su espasmo de modulación corta o larga y de retorno periódico” (Lacan, 1974). A partir de esta topología se ubica en el centro el lugar donde la nada interroga en lo más íntimo y que a decir de Lacan es el sitio donde aparece el mandamiento de “amar al prójimo como a nosotros mismos”.

Es bien conocido que Freud analiza aquel precepto bíblico como el rechazo más intenso a la agresividad humana, la cual no funciona por fuera del marco social que establece cierto reconocimiento en el cumplimiento de aquello que se presenta como ajeno. Aquel mal que entraña la relación con el prójimo y consigo mismo se encuentra ligado al valor del goce, ya en el seminario 16 leemos la sentencia de que “el prójimo es la inminencia intolerable del goce”, esta formulación nos pone frente a frente con la cuestión de lo éxtimo: aquello que se presenta como lo más propio en el marco de la otredad.

De este mal propio tenemos algunas orientaciones, Lacan (1946) habla del kakon, haciendo referencia a que en el caso del alienado, este no trata de alcanzar otra cosa que no sea el kakon de su propio ser, siendo este un tratamiento de lo imaginario por lo real. De lado de la neurosis la cuestión no queda salvada por la puesta en uso del objeto a en su categoría de plus de goce, en la cual se sostiene el circuito del deseo y opera manteniendo a distancia el goce sin ley.

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Lo traumático está a la vuelta de la esquina, hay en el origen un choque entre la lengua y el cuerpo que marca el troumatisme primordial que inscribe en el ser hablante una marca salvaje (S1), posterior a ello queda la contingencia, el encuentro de cada uno con aquello que se escapa de la cadena, que produce tropiezos, que se llora, se ama y se odia. El ser hablante es un ser afectado y los rastros de ello aparecen en el orden de lo enigmático, invitación viva a hacer una lectura para la cual se necesitan dos, dos entes, dos inconscientes que puede ser en el plano de la relación analista/analizante como en el campo de los amantes.

Si leemos el apólogo de San Martín nos encontramos con una escena provocadora: el desgarro del manto para cubrir al mendigo, de fondo se desarrolla la presencia de aquello que escapa a la demanda en la beneficencia, dar. No hay partenaire que se pueda constituir en dicha dinámica, para que aquello opere es necesario que se incluya al goce sea este en su versión de objeto a, síntoma o como en la del goce sexual. ¿No es eso lo que enseña Lacan en su seminario 20?, que en relación al goce el amor tiene una función de hacerlo condescender al deseo, deseo que no equivale a necesidad.

Dogville, film realizado en el 2003 bajo la dirección de Lars Von Trier, escenifica de cerca los recorridos entre la bondad y la violencia. Grace (personaje principal) aparece como aquella que ingresa a la ciudad bajo una situación de carencia, ha huido y necesita un lugar donde quedarse. Tom es quien en interpretación de su necesidad, intermedia con el pueblo para que le permitan quedarse “Grace había estado colgando sobre el abismo y él la había devuelto al camino”. Sin embargo en la medida que avanzan los capítulos aparece la formulación de lo que “no se necesita” que es el espacio que empieza a llenar Grace con su presencia y que más adelante llevará a los habitantes de Dogville a tomarla como puro objeto en su faz de desecho, devastado, asolado, ruinoso.

-Tom: Todos en este pueblo han tenido tu cuerpo, excepto yo. Se supone que somos nosotros los que estamos enamorados.

-Grace: Mi querido Tom. Puedes tenerme si quieres. Solo haz lo que hacen los otros. Amenázame, dime que me vas a entregar a la ley, a los gangsters y te prometo que podrás tomar lo que quieras de mí.

La práctica muestra que de cerca lo que se encuentra es aquello de lo que no se quiere saber, cosa éxtima, tártaro destino. “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” en su vertiente de ideal cultural se encuentra confrontado con sus límites ya anticipados en la obra de Freud “hay dificultades inherentes a la esencia de la cultura y que ningún ensayo de reforma podrá salvar”. Sin embargo aquel goce primitivo presente siempre en las relaciones humanas se puede tornar soportable en el clivaje de la nada, dar la nada, “amar es dar lo que no se tiene”.

Para la práctica clínica queda ubicar los límites y la ética de nuestro quehacer, manteniéndonos a distancia del furor curandis y reconociendo el “bien” que se desplazaría en nuestra relación con algunos pacientes. El costo de ello se muestra en la degradación inmediata de dicho precepto bíblico “no necesito pedirles que avancen demasiado en la experiencia de sus enfermos -queriendo la felicidad de mi cónyuge, sacrifico sin duda la mía, pero ¿quién me dice que la suya entonces no se evapore totalmente también?” (Lacan, 1960). En el campo del bien no hay inclusión del deseo, en el último se paga con la libra de carne.

Bibliografía

Freud, S. (1930). El malestar en la Cultura. En Obras Completas. Buenos Aires: Amorrortu Editores.

Lacan, J. (1946). Acerca de la causalidad psíquica. En Escritos 1. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1960). Seminario 7: La ética del psicoanálisis . Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1969). Seminario 16: De un Otro al otro . Buenos Aires : Paidós.

Lacan, J. (1973). Seminario 20: Aún. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1974). Discurso a los católicos . Buenos Aires: Paidós.

Miller, J. A. (2008). El partenaire-síntoma . Buenos Aires : Paidós.

Trier, L. V. (Dirección). (2003). Dogville [Película].

Boletín #5 “Violencias y Pasiones”

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En este escrito de María Leonor Baquerizo nos muestra el nudo fundamental de amor y odio puesto al servicio de la venganza. Nos hace ver en el cuento de Rubem Fonseca, cómo el encuentro de la pasión con la ausencia de ley, es justamente generador de actos sin ley.

María Leonor Baquerizo es docente, escritora.  Y observadora absoluta, como ella misma se define.

Ana Ricaurte, Responsable del Boletín

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EDWARD MUNCH  “AMOR Y DOLOR”  (ciclo El friso de la vida).

VIOLENCIA Y PASIÓN

Narrar el Amor desde el Odio 

Por: María Leonor Baquerizo DG.

La literatura nos permite decir aquello que podría sonar  siniestro o extremadamente  cruel; aunque esta sea una realidad a gritos, vista desde el  silencio de todos.  Sin embargo hablarlo en el cotidiano vivir, es afrontar algo que es más fácil no mirar, a pesar de que ese “algo” sea  una parte  inherente en el ser humano. Pienso que todos tenemos un lado de sombra y un lado de  luz, esta fuerza  que nos apasiona y nos maneja, muchas veces generando  hechos que normalmente son impensables. El escritor brasileño Rubem Fonseca, en su libro de cuentos “Historias de amor”, recoge  extraordinariamente  ese individuo común,  con toda su ternura,  con toda su violencia y con todas sus pasiones. Sus personajes trasgreden el límite  de lo permitido en la cotidianidad  para trascender  en su  narrativa.

El texto al que me voy a referir de manera particular, es “Ciudad de Dios”, el segundo cuento del libro.   Nombre que  recuerda la película  que se desarrolla en las favelas de Brasil.  Fonseca quien también es guionista de  cine, además de ser especializado en Derecho Penal; recoge  la violencia del mundo suburbano, en donde se mezclan  los narcotraficantes  y los señores “respetados”.  Y modela  a este ser  que se reviste  de  amor para cubrir  el desamor y la melancolía.  Yuxtaponiendo al amor, al rencor y al odio,  como algo que  corroe  y da  paso  a la venganza.

João Romeiro,  uno de los protagonistas, es quien juega a ser Dios en la Ciudad de Dios; su mujer Soraia Gonçalves, es “una mujer dócil y callada”, como le gustan a él. Sin embargo, nada ciega más al ser humano que la pasión, en cualquiera de sus clasificaciones,  y con mayor fuerza desde el juego del amor se permite  cualquier cosa; tal como se hizo con la cabeza de Juan el Bautista, no se cuestiona, sólo se obedece, invirtiendo el papel de rey a  servidor.

 La manipulación desde la palabra, el poder del lenguaje en el juego de lo corporal amoroso, agrandar o alimentar el ego del otro, permitir llenar la mente con su deseo. Lo oscuro, el amor odio u odio amor, la venganza; aunque ésta sea  una autodestrucción. Es lo que se ve con mucha  fuerza en este breve texto.

Cito “Hoy por la noche Zinho llegó a la casa luego de pasarse tres días distribuyendo, en sus puntos, (…)Fueron a la cama. Zinho era rápido y rudo y luego de joder a la mujer le daba la espalda y se dormía. Soraia era callada y sin iniciativa, pero Zinho la quería así, le gustaba ser obedecido en la cama como era obedecido en la Ciudad de Dios. “¿Antes de que te duermas te puedo preguntar una cosa?” “Dime rápido, estoy cansado y quiero dormir, amorcito.” “¿Serías capaz de matar a una persona por mí?” (…)

“¿Y qué te hizo?”

“Nada. Es un niño de siete años. (…)                                             

¿Por qué quieres matar a un negrito de siete años?”

“Para hacer sufrir a su madre. Ella me humilló. Me quitó a mi novio. Me hizo menos, a todo el mundo le decía que yo era una burra. Luego se casó con él. Ella es rubia, tiene ojos azules y se cree lo máximo.”                                                                                                

“¿Quieres vengarte porque te quitó a tu novio? Todavía te gusta ese puto, ¿verdad?”

“Sólo me gustas tú, Zinho, eres todo para mí, ese mierda del Rodrigo no vale nada, sólo siento desprecio por él. Quiero hacer sufrir a la mujer porque me humilló, me llamó burra delante de todos.”                                                                                                

“Puedo matar a ese puto.”                                                                                                                                                                                  

 “A ella ni siquiera le gusta él. Quiero hacer que sufra mucho. La muerte del hijo deja a las madres desesperadas.” (…)                                                                                                                                                        

 “Voy a mandar que cojan al niño y lo lleven a Ciudad de Dios.”                                                                                                 

“Pero no hagas que el niño sufra mucho.”                                                

 “Si la puta ésa se entera que el hijo murió sufriendo es mejor, ¿o no? (…)

Por la mañana bien temprano Zinho salió en el carro y fue a Ciudad de Dios. Permaneció dos días fuera. Cuando volvió, llevó a Soraia a la cama y ella obedeció dócilmente a todas sus órdenes. Antes de que él se durmiera, ella preguntó, “¿hiciste lo que te pedí?”                                   

“Cumplo lo que prometo, amorcito. (…) En la madrugada le rompieron los brazos y las piernas al negrito, lo estrangularon, lo cortaron todo y luego lo tiraron en la puerta de la casa de la madre. Olvida a ese mierda, no quiero oír hablar más de ese asunto”, dijo Zinho.                                                

“Sí, ya lo olvidé.”

Zinho le dio la espalda a Soraia y se durmió. (…)  Soraia se quedó despierta oyendo roncar a Zinho. Después se levantó y tomó un retrato de Rodrigo que mantenía escondido en un lugar que Zinho nunca descubriría. Siempre que Soraia miraba el retrato del antiguo novio, durante todos aquellos años, sus ojos se llenaban de lágrimas. Pero ese día las lágrimas fueron más abundantes.

“Amor de mi vida”, dijo, apretando el retrato de Rodrigo contra su corazón sobresaltado.

La palabra seductora y las pasiones como generadoras de hechos.  No hay ley para la venganza, las pasiones están exentas de la ley del hombre, porque las gobierna el solo actuar.

Fonseca nos regala su narrativa como un golpe que noquea, desde un lugar que reina lo sin ley, donde parecería que su escritura se construye desde el antagonismo en “Historias de amor”.

 

Boletín #4 “Violencias y Pasiones”

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Lacan señala que Freud ante el mandato del amor al prójimo está literalmente horrorizado. A continuación encontrarán un comentario de dos obras capitales que atienden el problema del goce y la maldad fundamental, en su condición de extimidad. En ese punto Álvaro Rendón nos presenta una variación del mandamiento imposible de cumplir. ¡Adelante en la lectura!

Jessica Jara, Responsable del Boletín.

 

ODIAR AL PRÓJIMO COMO A MÍ MISMO.

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Saturno devorando a un hijo, Francisco de Goya.

Por: Álvaro Rendón. Cartelizante de la NEL Guayaquil.

“… y si el buen Dios quiere hacerme completamente feliz, me concederá la alegría de ver colgados de estos árboles a unos seis o siete de mis enemigos”. 

Heinrich Heine. Cita de Freud, Obras completas.

 Ya nos advertía Freud que las “religiones de la humanidad deben ser consideradas como semejantes delirios colectivos” (Freud, 1930, p. 3028). Advierte que el triunfo del cristianismo sobre las religiones paganas se debe a una actitud anticultural que desprecia la vida terrenal brindando consuelo mediante la promesa de vida eterna. Si nos detenemos a pensar sobre dicha actitud, estaríamos afirmando que la lucha es contra “la suma de producciones e instituciones” cuyo intento es el dominio de la naturaleza y la regulación de las relaciones humanas (p. 3033).

Paradójico: amar al prójimo parecería de entrada una premisa anticultural. Agrega Freud que la misma cultura crea una “frustración” que es causa de hostilidad pues se exige la renuncia a las satisfacciones pulsionales (p. 3038). Más adelante manifiesta que el mandamiento de Amar al prójimo como a ti mismo encuentra su credo quia absurdum en el momento que se descubre la existencia de un monto de agresividad en cada sujeto y que por tanto, en la mínima tentación de satisfacer esta tendencia, no se dudará en hacerlo: explotarlo en el trabajo, aprovecharse sexualmente, martirizarlo y hasta matarlo. Dirá Freud que “las pasiones […] son más poderosas que los intereses racionales” y que el dicho cristiano no es más que una formación reactiva al lema Homo homini lupus. La existencia de esta pulsión de muerte se irá desarrollando en la categoría del superyó: instancia que de entrada nos da la bienvenida a la cultura.

En la clase del 23 de marzo de 1960 Jacques Lacan recuerda que Freud descubre un más allá del principio de placer, siendo un goce que hace mal. Es decir, esa maldad fundamental que vive en el prójimo también habita en mí: “¿qué es más próximo a mí que ese corazón en mí mismo que es el de mi goce al cual no oso acercarme?” (Lacan, 1960). Añade también que “el goce de mi prójimo, su goce nocivo, su goce maligno, es el que se propone como verdadero problema para mi amor” no sin antes traer la figura de la santa María Allacoque quien comía excremento de los enfermos: otra vez el asunto del goce de los místicos.

Odiar al prójimo como a mí mismo sería la otra cara del Amar al prójimo como a ti mismo: “yo que estoy por testimoniar frente a ustedes que sólo hay ley del bien en el mal y por el mal” afirma Lacan (1960) a propósito de Kant y Sade.

 

Referencias Bibliográficas

Freud, S. (1930). Malestar en la cultura. En L. López-Ballesteros, Obras Completas Tomo 8. Madrid: Biblioteca Nueva.

Lacan, J. (1960). Seminario 7 La ética del psicoanálisis. Obtenido de Bibliopsi:http://www.bibliopsi.org/docs/lacan/09%20Seminario%207.pdf

 

Boletín #3 “Violencias y Pasiones”

BOLETÍN # 3 “VIOLENCIAS Y PASIONES”

En este boletín Javier Rodríguez pone a trabajar sus lecturas en función de atender la violencia. Lo hace a partir de las corazas, rodeos, discursos que buscan amurallar lo real, para de ese modo apuntar su fracaso. Pero, ¡atención! No se trata de una conclusión “cínica”, sino de hacer notar los efectos insospechados del rebrote entusiasta de la fraternidad ante el hundimiento del Otro.

Jessica Jara, Responsable del boletín.

 

VIOLENCIA Y LEY; FRACASO DE LAS ORGANIZACIONES HUMANAS FRENTE A LO REAL

boletin 3

Ascendentes (Mt. 1), Ricardo Coello. www.riorevuelto.net

 Por: Javier Rodríguez. Psicólogo Clínico, Cartelizante NEL Guayaquil.

Siguiendo las vías del pensamiento freudiano, la violencia funda la cultura. Qué es entonces ese último gran mito de los tiempos modernos sino un crimen que inscribe la ley y pacifica la relación entre los hombres a través de la identificación primordial al padre, ceremonia de iniciación al acto humano vinculado a los ligámenes edípicos, que sostendrá una convivencia a partir de ese momento con los efectos de la interdicción y exclusión del nexo sexual de un significante con otro, en las estructuras elementales del parentesco. El origen de la ley se ve envuelto en una escena de violencia que la erige y deriva en la prohibición de un lugar central marcado por su infranqueabilidad. El asesinato del padre primordial no abre las vías a un goce voluptuoso que irradia en el horizonte, más bien produce un redoblamiento prohibitivo y un goce en la transgresión.

El derecho se presenta como una segunda formación necesaria para el establecimiento de la cultura, y se ejerce en forma de violencia legislativa en tanto que se superpone a la fuerza del más fuerte. Por lo tanto la violencia legal encuentra su fin en el intento de preservar la vida de sus conciudadanos y salir de un estadio de guerra que supone gozar del otro y sus bienes. El Estado, como uno de los representantes del Nombre del Padre, se acoraza, alza sus muros, discursos y dispositivos a razón de defender y defenderse contra los usos de la violencia. De esa manera legitima y condena, excluye e incluye, yuxtapone, opone y superpone, domestica la violencia, intenta regular todo exceso. La organización estatal busca los medios para rodear a ese núcleo -que es núcleo de goce- con una serie de artificios que tienen como cometido hacerlo inaccesible.

Althusser asemeja los aparatos ideológicos del Estado a unos tentáculos investidos de ideología, instituciones simbólicamente violentas que establecen una suerte de dialéctica con las diversas esferas de la población para mantener un modelo de gobierno. En segundo lugar aparece la violencia como aparato represivo del Estado. Son palpables los efectos del retorno de lo reprimido de una verdad que el Estado niega reconocer. En cuanto al poder, se lo fracciona, se lo hace pasar por vías sustitutivas y caminos sublimados en el intento de evitar la truculencia del bien para todos. La figura del tirano ejemplifica la ausencia de diques. De esa manera Trasímaco irrumpe en el diálogo platónico para impugnar de sicofante a Sócrates en la medida en que este último sostiene que la justicia implica la renuncia de la conveniencia propia por la del otro; y señalar que de ser así la vida del justo no vale la pena de ser vivida pues descuida su interés personal anteponiendo el bien del gobernado. Para Trasímaco la injusticia llevada a su punto máximo es más fuerte, libre y poderosa que la justicia. Sócrates denuncia de impotente a la injusticia al excluir y desintegrar el lazo social con el otro.

Estas son algunas murallas humanas que se levantan para hacer tratamiento al goce y a lo irreductible de lo real. Al parecer estos dispositivos están condenados al fracaso y el saber freudiano ratifica su vigencia cuando al intento de decir sobre lo real se refiere. Para Bauman “Las fronteras no se trazan para separar diferencias, sino justamente para su contrario.” Las fronteras se cierran para excluir el goce de lo más sí mismo, de lo que se presenta en experiencia analítica como el goce del prójimo, y lograr una ilusión de homogeneidad tranquilizadora, vínculos imaginarios destinados a la reduplicación infinita de una igualdad y completud especular que busca velar lo imposible. No hay relación sexual ni alianza perfecta entre los seres hablantes, esa es, la dimensión profunda de una “totalidad fallida” dice Laclau. A esta dificultad se le puede sumar el descreimiento que ha sufrido el orden simbólico. Pero algo es visible, la violencia en hechos aislados ha ido en aumento y se supone, al menos en los usos comunes del lenguaje, que es preferible que la justicia se la tome por las propias manos, alusión que hace pensar de un retorno al estadio de guerra. Dios está muerto y lo está desde siempre dice Lacan, lo que ocurre es que ahora lo sabemos. Si el tótem por una acción violenta devino tabú, si el crimen primordial devino en “amarás al prójimo como a ti mismo” es porque en este sentido están -crimen y ley- íntimamente ligados.  Por consiguiente, si la relación con el Otro es cada vez más del orden de lo laxativo es esperable que algo de la tendencia nativa del hombre a la violencia retorne entre los hermanos.

 BIBLIOGRAFÍA

Freud. “El malestar en la cultura”, “Tótem y Tabú”, “Historia del  movimiento psicoanalítico”.

Lacan. Seminario VII, “La ética del psicoanálisis”; Seminario X, “La Angustia”.

Althusser. “Posiciones”.

Platón. “La República”.

Bauman. “Múltiples culturas, una sola humanidad”.

http://www.cartapsi.org/spip.php?article335

Boletín 2: Entrevista a Mauro Cerbino sobre Violencias y Pasiones (Segunda parte)

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Por Ana Ricaurte, miembro de la NEL Guayaquil

imageA propósito de las próximas Jornadas de la NEL “Violencias y Pasiones. Su tratamiento en la experiencia analítica”, pedimos a Mauro Cerbino, antropólogo, profesor investigador de la Flacso, en Quito, compartir con nosotros el trabajo preparatorio en el que nos encontramos, situando un primer referente del tema en la entrevista a Eric Laurent en la que éste  plantea una articulación de las violencias y las pasiones en un punto fundamental de la subjetividad, en el que se anudan el amor y el odio, con el cual pasamos a analizar sucesos de la actualidad, como el reciente atentado en Orlando.

MC: Escuché la entrevista a Eric Laurent y él al comienzo dice: ¿cómo hacen esto de violencia y pasiones?  Interroga y me parece muy bien. Porque la violencia tiene una raíz que tiene que ver con la vida.

La violencia no es solo destructiva, al mismo tiempo es creadora de vida. La propia raíz de violencia, más allá de que se escriba con v, el prefijo bio tiene que ver con la vida.  La relación con las pasiones puede tener un cierto sentido.  Como bien señala Eric Laurent en la entrevista, es esa relación de amor y odio. Y me parece que lo que acontece en Orlando, efectivamente es un asunto de esta naturaleza, más allá de los intentos del Estado Islámico de instrumentalizar a esta persona que ha matado a tanta gente.

Me parece que está claro el hecho de que es una agresión a un grupo particular, la comunidad homosexual.  Se puede de decir con pocas dudas que la relación de esta persona con esta comunidad era de amor y odio, una relación en donde había rechazo pero también atracción.

En general detrás de lo homofóbico hay una atracción mal procesada, reprimida, que puede tomar el camino de la violencia y tomar un desenlace como éste que hemos visto.  En las expresiones más radicalmente homofóbicas hay una aspiración a la homosexualidad, pero  reprimida, que sale en la forma radical de agresión que hemos observado. Lo digo por una cuestión no psicoanalítica, sino hegeliana: el objeto de nuestro peor odio puede ser el objeto de nuestro más fuerte amor, donde odiamos fuertemente podemos estar amando.

AR: Más que amor ¿atracción? 

MC: Si más que amor, quizás es un asunto de atracción que el sujeto no logra procesar.  Y por lo tanto en esa forma de destrucción veo que hay algo de vida, haber seleccionado esa comunidad es también haberle dado toda la legitimidad,  que la destrucción no la anula sino  que la muestra.

AR: La puso en primer plano.  

MC: Claro, claro, no es un objetivo cualquiera, es particular  y pienso que en esta operación de violencia radical, implícitamente hay el hecho de una gran reconocimiento.

AR: ¿Pensarlo así crees que desvirtúa la idea de conexión con el terrorismo?

MC: Lo pienso así, y Obama lo dijo. Es un acto de intolerancia, pero la intolerancia es compleja no tiene una sola vía. Se es intolerante hacia algo que  nos atrae, pero están las instrumentalizaciones, la del E.I. y  la de Trump.  Donald Trump dice: éste es de origen musulmán y él está en contra de los musulmanes.

El E.I.  declara que es uno de ellos, aprovecha cualquier acontecimiento que puede producir escozor, como estrategia para crear pánico.

El E. I. Se ha vuelto una especie de franquicia, un chico en Italia ataca a un policía y dice soy parte  del E. I.  Estado Islámico es todo lo que vendría a ser como una idea del imperio del mal, en contra del otro imperio, el occidental, el de la sociedad de bienestar.  Cualquier cosa que pueda producirse en occidente de tipo terrorista, puede ser simbolizada como E.I.

A.R.  ¿Una franquicia. cualquiera puede acogerse bajo este nombre?

M.C.  El  E.I. puede ser el significante radical de cualquier malestar dentro de nuestras sociedades occidentales.  Viven un malestar, sobre todo aquellos que no están integrados y no solamente un inmigrante.  Hay autóctonos de segunda o tercera generación que no se reconocen en estas sociedades, son un resto de ellas y pagan la no integración que los padres o abuelos han padecido en sus tiempos.  Estos jóvenes  rechazan los modelos de integración subalterna -expresión interesante- a la que se ven abocados en estos países.

A.R.  ¿Crees que también hay  un rechazo al intento de integración de los padres, que son los que han tomado la decisión de llegar a otro país, establecerse allí y en estos eventos los padres se muestran sorprendidos?

M.C.  Sí, porque los jóvenes no tienen la capacidad de procesar que tuvieron sus padres y abuelos. En la migración ecuatoriana a Italia, el problema es que mientras que los padres, sobre todo las mujeres que migraron a España a finales de los 90 tenían un proyecto de vida, muchas de ellas escapaban al  sufrimiento de la persecución masculina en Ecuador, escapaban a situaciones de violencia intrafamiliar. Al irse tenían un proyecto de vida que te sostiene en un propósito, que puede ser el escenario donde procesar los maltratos o ciertas formas de subalternación.  Esto no sucede con los adolescentes que por reagrupación familiar, trasladados a otra realidad, para estudiar por ejemplo, padecían la discriminación y se encontraban sin un proyecto de vida, puesto que ellos no lo habían decidido. Entonces, reaccionaban con rechazo, no solo con la sociedad de acogida sino con los propios padres: Tu eres un perdedor, que aceptas que te traten mal, te pagan mal.  Es evidente que para los adolescentes, para ellos era un peso la TV, al contrario de los que piensan que la TV entrega elementos para conocer un mundo.  Les hacía conocer un mundo que no era de ellos, y que ellos solo lo pueden sufrir, padecer  y no aprovecharlo.

AR ¿La TV les muestra que ellos están desintegrados en ese nuevo mundo?

Les muestra un mundo fácil, de fácil consumo y la vida real les muestra otra cosa porque están con los bolsillos vacíos y necesitan dinero; por eso integran las bandas juveniles en España o Italia.   Ese es un fenómeno que he estudiado largamente, desde el 2005, cómo el consumo de gadgets, tales zapatillas, tales pantalones  los lleva a delinquir.

A.R. ¿Has publicado estos estudios?

M.C. Mi libro, en el 2012  El lugar de la violencia.

En la entrevista de Laurent me pareció interesante lo inhumano, que ya lo ha señalado Nietzsche en su texto que se llama Humano demasiado humano

A.R.  Lo inhumano, es lo más humano, lo más singular y propio de cada uno.

M.C.  Es el ultra hombre. Esta cuestión de lo humano va más allá de la condición universal de lo humano  como característica común. Está también en la critica que hace Sartre al humanismo, en el intento de pensar un hombre, o lo humano, como característica común.  En Nietzsche es muy claro que lo que deviene humano es una singularidad que puede ser observada en alguien. No puede ser definido de modo universal.  Esto es  Importante en lo que aconteció en Orlando.

Tienes la dimensión de la persona, no en sentido psicoanalítico, sino del individuo que sería responsable del acto que cumple  sin tener en cuenta  la estructura social, el sistema. O están los que se refieren sólo a  la estructura y ven el acto como emanación de esto.  Yo he intentado hacer una combinación de las dos cosas, o sea hay una dimensión estructural, porque no se puede pensar que se es sujeto del mismo modo en un barrio periférico con poca dotación de infraestructura para la reproducción de la vida, que ser sujeto en un barrio con referentes, condiciones idóneas para la circulación de las personas, de las ideas, con lugares para conversar.

AR Podríamos decir que ese reducto último fundamental donde se anudan las pasiones de amor y odio  va a depender de qué camino tome, cuál va a prevalecer, de acuerdo quizás de las posibilidades sublimatorias que alguien va a tomar en su vida, o al contrario, elegir algo que empuja a lo peor.

MC Depende de los caminos sublimatorios que uno recorre, que están como condiciones que están allí, o no. La existencia o no de ellos significa el desarrollo o no de potencialidades  en relación a determinados modos de existencia.  Referido a la cuestión de la agresión,  observamos que estos acontecimientos, los de Francia, por ejemplo, suponen el suicidio del atentador.  Recordarás estas definiciones de suicidio con o sin sujeto de Lacan.  En losEscritos hay una parte, un intento para tratar el suicidio en relación al trabajo que hace Durkheim, la tipología del suicido, (la del egoísta, la altruista y anómico), me parece que Lacan hace una referencia que no toda forma de suicidio pueda ser considerado de un solo modo.  Hace ya varios años transité por esta posibilidad: pensar si en el suicidio, el sujeto está o no.  El sujeto fuertemente depresivo llega a suicidarse sin mucha decisión.  En todo caso, cómo pensar esta forma de violencia que ya hoy no es sólo de alguien que violenta y aniquila al otro sino que se predispone a su propia aniquilación. Es algo para pensar.  Por un lado políticamente funciona como una fórmula muy eficaz.  El que repele, la policía, la única arma que tiene es la vida del atentador, pero si la vida del atentador está en sus propias manos le quita al policía su poder de intervención.   Si el que atenta contra varias personas, contempla ya su propia eliminación física le quita cualquier poder de intervención, se hace estallar y eso se acabó. 

AR Ya no lo hacen retroceder.

MC Si, se pone en el mismo plano de la propia víctima, y  trastoca un poco la dicotomía del victimario y la víctima. El agresor se pone en el propio nivel de la víctima, al hacerse estallar también es víctima.  Hace tambalear la dicotomía con la que se lee estos fenómenos, de la víctima y el victimario.

AR Hemos ido llegando a centrarnos en el tema de  violencias y pasiones.

MC  En el caso específico, en la relación que  quiere establecer este foro de violencia y pasión, está clarísimo que hay una relación entre violencia y pasión.  En el gesto de este chico, del victimario, hay pasión indudablemente. 

AR  ¿En este caso en particular?  Estar dispuesto a poner su vida como un acto de pasión.

MC  Si, en este en particular, creo que cabe  hacer una distinción entre pasión, fanatismo, radicalismo, militancia. Pero creo que la pasión puede ser un elemento común en todas estas formas.

Lo particular, lo inhumano es   el elemento que hay que descifrar.

AR  No lo puede descifrar la prensa ni los políticos, porque es algo de otro orden

MC  Es algo de otro orden, con esto suscribo con respecto a la entrevista a Laurent, la dinámica de la paradoja amor-odio, lo inhumano, lo particular y no leerlo como generalidad de condiciones humanas.

Violencias y Pasiones BOLETÍN 2: Entrevista a Mauro Cerbino sobre violencias y pasiones‏

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BOLETÍN  2

ENTREVISTA A MAURO CERBINO SOBRE VIOLENCIA Y PASIONES

Primera parte

Por Ana Ricaurte, miembro de la NEL Guayaquil

A propósito de las próximas Jornadas de la NEL  “Violencias y Pasiones. Su tratamiento en la experiencia analítica”, pedimos a Mauro Cerbino, antropólogo, profesor investigador de la Flacso, en Quito, compartir con nosotros el trabajo preparatorio en el que nos encontramos, situando un primer referente del tema en la entrevista a Eric Laurent en la que éste  plantea una articulación de las violencias y las pasiones en un punto fundamental de la subjetividad, en el que se anudan el amor y el odio, con el cual pasamos a analizar sucesos de la actualidad, como el reciente atentado en Orlando.

Mauro Cerbino nos aporta también su tema de investigación actual, en el que hace una crítica sobre el papel actual de la información que incita al consumo y en la que, tanto el lugar como el sujeto, han sido desactivados.

Nos dice que respecto al lugar se puede generar información de lo que sucede en él, pero sin una consideración antropológica de lo propio del lugar, que desaparece en el afán expansionista y comercial de la globalización. No habla el sujeto, son criterios de noticiabilidad, es decir, de lo que los medios deciden que es noticia. No hay sujeto,  hay impostura, porque la voz, el texto, son impostados. Y en cuanto al sujeto, como receptor, pierde su capacidad reflexiva de los mensajes. 

Cerbino dice que hay una alternativa y propone “la comunicación comunitaria”, en la que sí  hay sujeto. Es el que cuenta de sus cosas, de su vida, hay una verdadera expresión, se equivoca, hace errores, aparece el inconsciente. Son  aquéllos que piensan en otra comunicación no mercantilizada, que no dependa de intereses capitalistas de empresas mediáticas.

Estas predisponen a los sujetos receptores al consumo y los dotan de esta  cosa tremenda de nuestros tiempos: se crea la ficción del estilo de vida, los grandes medios comerciales contribuyen a “los estilos de vida”.

AR: ¿Se entendería que el receptor se ilusiona de homogenizarse con lo que se muestra como deseable?

Se siente cómodo de haber abrazado el estilo de vida con el que siente que es parte de un colectivo, aunque no ve ni habla con nadie, pero se siente parte de un colectivo que  es significado por ese estilo de vida, quizás “contento” de ser parte de eso, no se da cuenta que es conducido directo al consumo.

AR: Pero, justo en esta critica del capitalismo surgen también estas pasiones tan fuertes, las radicales,  en las que se puede perder la propia vida.

Continuará…

BOLETÍN # 1 “VIOLENCIAS Y PASIONES”

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BOLETÍN # 1 “VIOLENCIAS Y PASIONES”

En nuestro primer número de “Violencias y pasiones” rememoramos el gusto por el comentario de cita. En esta ocasión es María Llorens quien toma la historia con sus impurezas para aventurar una aproximación entre Benjamin y Freud: ambos intentando lidiar con “lo misterioso y profundo” en el panorama de las pasiones por lo real modernas. ¡Buena lectura!

Jessica Jara, Responsable del boletín.

 

Comentario de cita:

“Ahora, llama la atención el hecho de que Lacan en la mística ha hecho una selección… Habría que incluir también en la serie de los autores que Germán García nos presenta lo que hizo Walter Benjamin con su amigo Scholem antes de la migración de éste a Israel. Ambos rehabilitaron, en las Luces, la mística como el horizonte del marxismo, en tanto que heredero de las Luces, no percibía. El trabajo de Benjamin es crucial para redefinir este horizonte de la razón que en su perspectiva tiene que dejar un lugar a la manifestación de este Otro que viene a perturbar la razón encarnada en normas”.

Eric Laurent, Seminario “Pasión y ética del psicoanálisis”. En “Los objetos de la pasión”.

Por: María Llorens. Historiadora, cartelizante NEL Guayaquil.

Desde una perspectiva secular, Benjamin recuperó la teología para el marxismo[1], entendiendo que se trataba de una fuerza oculta, “explosiva, mesiánica, revolucionaria” (Löwy 2012: 52) que exigía la rememoración de las posibilidades derrotadas en el pasado. Contra el evolucionismo del marxismo ortodoxo del Partido Comunista, el liberalismo progresista y el reformismo de la socialdemocracia europea anterior a la segunda guerra mundial[2], Benjamin asumió la otra herencia que le pertenecía: la de la teología judía, subestimada, en nombre de la razón laica, por el paradigma positivista y la ideología del progreso. Así, propuso pensar el tiempo con sus impurezas, prestando una atención analítica a las interrupciones que abren posibilidades de revelación, revuelta y redención en el aquí y ahora.

El pensador alemán se dedicó a construir una teoría del conocimiento que partiera de los restos del derrumbe provocado por la guerra, de los detalles ignorados por las perspectivas positivistas, de lo mínimo como posible germen de una barbarie positiva en un contexto de empobrecimiento de la experiencia; y una metodología que aprendiera de los procedimientos literarios: alegorías, correspondencias (Baudelaire)  y  afinidades electivas (Goethe). Éstos servían al intento de lidiar con lo misterioso y profundo, para restituir semejanzas perdidas e iluminar críticamente los objetos, imágenes y textos.  Se trataba de una  iluminación profana inspirada en el surrealismo.

También en este terreno que Adorno denominó Ilustración oscura, Freud se diferenciaba de otros médicos y científicos de su tiempo, al revisitar la antigüedad greco-latina pensando la mitología desde las inquietudes psicoanalíticas y recuperando la idea de que los sueños son material para la interpretación. Benjamin y Freud se enfrentaron a aquello que la Ilustración había dejado a oscuras: investigaron y pensaron críticamente lo oculto, lo involuntario, lo onírico, lo irracional, lo mítico, lo extraño, lo bárbaro: una dimensión otra de la subjetividad, la experiencia y la historia.

boletin nel

Angelus Novus, Paul Klee.

Bibliografía: 

Benjamin, W. (2013) Libro de los Pasajes. (Edición de Rolf Tiedemann). Madrid: Ediciones Akal.

Benjamin, W. (2014)  Baudelaire. (Edición de José Manuel Cuesta Abad). Madrid: Abada.

Benjamin, W (2007) Obras. Libro II/Vol. 1. Madrid: Abada editores.

Freud, S. (2012) Obras completas. IV. La interpretación de los sueños. Buenos Aires: Amorrortu.

Löwy, M. (2012) Walter Benjamin: aviso de incendio. Una lectura de las tesis “Sobre el concepto de historia”. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Roudinesco, E. (2015). Freud en su tiempo y en el nuestro. Barcelona: Penguin Random House.

[1] La aproximación de Benjamin al marxismo –aunque heterodoxa- lo distanció de su amigo Gershom Scholem, que desconfiaba de la articulación entre materialismo histórico y teología.

[2] Benjamin escribe Sobre el concepto de Historia en 1940.

Boletín 0: Violencias y pasiones

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BOLETÍN “Violencias y pasiones”

La NEL Guayaquil anuncia la publicación de su Boletín hacia las IX Jornadas de la NEL. Llevará el nombre de “Violencias y pasiones” y se propone la publicación de textos cortos y de aportes diversos de miembros, asociados, cartelizantes y de personas de los ámbitos académicos, culturales y artísticos del medio. La comisión editora está formada por el directorio de la sede, y las responsables del Boletín son Ana Ricaurte y Jessica Jara.

El Boletín tendrá un link en la página web de las Jornadas (www.jornadasnel.com) y en el blog de la sede (www.nelguayaquil.wordpress.com). Por lo tanto  será enviado a Mayra de Hanze y a Gloria González para su difusión. Igualmente se lo enviará a Alvaro Rendón, responsable del blog nuestro.

Esperamos que el Boletín contribuya al entusiasmo que las Jornadas ya han despertado en los diversos grupos de estudio y de investigación que se han constituido hacia ellas.

 Cordialmente,

 Mónica Febres Cordero de Espinel

Directora

NEL Guayaquil