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Conversatorio-Presentación: Actividades Preparatorias para las II Jornadas de la NEL Guayaquil

DE LOS ABUSOS AL ABUSO. TRATAMIENTOS EN PSICOANÁLISIS.

Lo que se desprende como imposible: Gobernar, Educar, Psicoanalizar

Este 16 de agosto se realizó la presentación pública de nuestras II Jornadas de la NEL, partiendo de un texto de la psicoanalista miembro de la Escuela Mónica Febres-Cordero, -coordinadora del eje “El abuso y lo imposible de educar”-, que dio pautas valiosas para una indagación sobre el goce, los objetos, el consentimiento y el deseo que se juega en la educación, a la vez que invita: “a aquellos cuya clínica con niños los ha llevado a estos impasses, a dar cuenta de lo que no se puede educar con protocolos, así como las intervenciones que han abierto nuevas posibilidades al niño…”. Ella no pudo acompañarnos esa noche, por lo que su texto fue leído por Rodolfo Rojas, Director de la sede, ¡animando a inscribirse a los presentes en las Jornadas de octubre!

¿Cómo reseñar, estando a la altura del ingenio de nuestro encuentro en la Universidad Católica de la noche del viernes, en un auditorio en pleno y concernido? Primero, agradeciendo la participación provocadora y generosa de Lizbeth Ahumada, Julia Avilés, Ivonne Espinoza y Geovanny Vásquez, en la Conversación: “Legislaciones, derechos y clínica psicoanalítica, ante La protocolización del mundo educativo”, organizada por la NEL, el Observatorio 2 de la FAPOL, el CIEDD y la maestría en Psicoanálisis y Educación, con el auspicio del Vicerrectorado Académico de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

Previamente, nos resultaron orientadoras las conversaciones entre J.-A. Miller y J.-C. Milner, publicadas como “¿Desea usted ser evaluado?”, donde se distingue la ley -que supone el gran Otro, un silencio operante y la excepción-, del contrato: el que consiste en un esfuerzo por dar un estatuto simbólico al estadio del espejo. Y en efecto, años atrás, algunos pudimos seguir este difícil punto con la lectura de Eric Laurent de la evaluación cual síntoma y como estrago. El contrato es pensable en relación a esa orden de hierro, que Lacan apuntaría en su Seminario 21. Así, en un actual régimen “híbrido” se evidencian los efectos estragantes de La Feminización del mundo, las afinidades entre la feminidad y la voluntad: el capricho-sin-ley (Miller, Los usos del lapso). De aquello, lamentablemente, tomamos nota en las aulas.

Esta conversación se deslizó entre el educar como una de las profesiones imposibles, señaladas por Freud, y eso imposible de educar: eso insustituible (Milner); lo que cobra toda su importancia cuando existe un empuje actual hacia la consolidación de Un mundo educativo, donde imperan el protocolo, la ruta, el procedimiento para-todos: Un mundo-de-las-evidencias que rechaza la singularidad, la contingencia y lo imprevisto… aún, en la educación. En ese contexto nuestro interés ha sido, como bien señaló nuestra querida colega Lizbeth Ahumada, coordinadora del Observatorio de Autismo y la Antena de Infancia y Adolescencia de Bogotá: analizar la función de los protocolos en las instituciones, a lo que ella aportó que se tratan de “máscaras de defensa” frente a lo discontinuo y las contingencias; apuntando además, a lo pacificante de la separación.

De ese modo, que lo ilimitado de la sociedad del simulacro puede ser respondido con el buen uso de los semblantes y la invención ante la ausencia de fórmula educativa, es de lo que dieron cuenta cartelizantes de la NEL y participantes de los Observatorios de FAPOL:

Geovanny Vásquez, quien trabajó en la Escuela Municipal de Ciegos “4 de Enero”, diferenció el protocolo y la comunicación, de una escritura que no sea de “la mecanización de la letra”; y desde un trabajo etimológico… ubicó las posibilidades de la inflexión ante lo que se supone imposible, recordando que constatar lo imposible es percibir un real. Y, en un esfuerzo de poesía, que lo jurídico procura impedir, pero con el que escribe su trabajo en el cartel “Niños afectados: Sutiles soluciones, bajo transferencia”, -donde compartimos con Ivonne y otros colegas-, distinguió tres posiciones en las que puede ubicarse el psicólogo en la institución: Argos Panoptes, el psicólogo-inspector; Funes, que impasible ordena y recoge “todo” en el protocolo; Bartleby, el de la contingencia irrealizada.  También apuntó la fascinación del padre/funcionario por la figura del niño bien portado, quien responde: “soy un tramposo de oficio” (aludiendo a Lacan, 1956).

Ivonne Espinoza, coordinadora de la Comisión Legislativa del Observatorio de Autismo, puso en cuestión los significantes que harían consistir “El Mundo Educativo” y el Mundo de las evidencias, enfocándose decidida en esos docentes que desean-enseñar, justo hoy cuando el “criterio del docente, el saber sobre su estudiante queda invalidado”; y además, siguiendo a Marita Manzotti, se pregunta por los nuevos desafíos en las escuelas. Ella apuesta por una buena desobediencia no sólo de los estudiantes sino de los docentes; postura que en efecto nos trae resonancias de aquello que nos enseña Miller en “Niños violentos” cuando nos dice: “No hagamos negligencia a que hay una revuelta del niño que puede ser sana y distinguirse de la violencia errática. Esa revuelta, estoy para acogerla”. Y, ¡hay razones para rebelarse! Así, Ivonne con su pregunta “¿adormecer o desobedecer?” dio cuenta de lo que implica una reinvención del “vínculo”, -apoyándose en Hebe Tizio-, y en acto mostró ese no renunciar frente al acto educativo.

Julia Avilés, participante activa del Observatorio de Autismo, recordó las conversaciones preparatorias que sostuvimos animadamente en dirección de este encuentro; y en efecto, desde entonces ella quería dar cuenta de eso que escuchaba: “maestros sensibles”, sus interrogantes sobre cómo “encantar” para que su palabra sea escuchada por los estudiantes de hoy y los chispazos singulares que dan lugar a que los niños, uno por uno, quieran participar de la experiencia educativa. Julia remarcó la importancia de una “transmisión viva”, en la que el maestro desea enseñar, lo disfruta y lo hace a su estilo, produciendo efectos subjetivos en el niño. De otro lado, también dio cuenta de una viva inquietud sobre los “maestros terapeutizados” por las demandas institucionales y los profesionales externos: todos los excesos que se dan por el “bienestar del niño”; medidas preventivas que no respetan los tiempos lógicos de los chicos ni el saber de los maestros. Entonces, su propuesta es: “aprender la diferencia”.

A partir de allí, se dio rienda a una conversación muy interesante y valiosa, que inició con las inquietudes de Rodolfo sobre la inteligencia artificial y una inminente educación robotizada, que puso a conversar a Geovanny, diciendo que con los robots antes se jugaba el engaño, y a Carlos Quezada, quien después retornaría con la pregunta de cómo responder a un padre, al “representante” que quiere saber qué hacer. A lo que Julia respondió que cuando un padre dice no saber qué hacer, hay que creerle… Más adelante, Johnny Burgos, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Guayaquil, interpretó los protocolos como “Aparatos Ideológicos del Estado” althuserianos, y nos compartió una respuesta decidida suya, en tanto que docente, ante esa voz de lo que el maestrante Josías Tenesaca llamaría “La protocolizante”. El mismo Josías se preguntaba sobre el deseo de ser profesor, a propósito de los concursos de mérito y oposición llamados “¿Quiero ser profesor?”. ¿Es que el deseo de “ser profesor” no será el deseo del educador; así como el deseo-de-ser analista, a interpretar, no es el deseo del analista?

Los panelistas conversaron. Así, Ivonne indicó a los Directivos que es mejor que no entren a la “Sala de profesores”, para que puedan dejar lugar a las conversaciones contingentes entre maestros sobre sus avatares y soluciones ante lo imposible a lo que se enfrentan. Finalmente, Ericka Hernández, de la Red de Psicoanálisis Aplicado, hizo un planteamiento con el que Lizbeth estuvo muy de acuerdo, y que le permitió relanzar su participación para decir que el docente pone su cuerpo, lo que hay que respetar; y que hay que ayudarle a que razone lo que hace, inyectar tiempo para esclarecer la lógica de su acto: pues es así que se pasará de la anécdota a la lógica.

Agradecemos a los asistentes por su participación; y a los estudiantes, colegas y distintos profesionales que participarán en la VII Semana del Autismo, les auguramos buenos encuentros.

Los ecos que nos siguen llegando, ante nuestra apuesta viva por la transmisión de cuestiones, elaboraciones y ciertas respuestas, sin obturar la pregunta sobre eso imposible de educar que nos enigma y nos pone al trabajo. Esta conversación constituye un aporte directo al segundo eje de nuestras Jornadas de Escuela. Y los textos de los panelistas serán propuestos como un insumo al boletín de estas II Jornadas, coordinado por Mayra de Hanze y Ana Ricaurte.

La siguiente conversación en torno a lo imposible de educar, tendrá lugar el último lunes de septiembre en el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo, y será precedida por la proyección de cuatro películas, una cada lunes de septiembre: elegidas en virtud de que nos enseñen y aporten una plataforma para proseguir la conversación, contando lo dicho y acontecido este 16 de agosto. ¡Seguimos trabajando hacia nuestras cada vez más próximas Jornadas!

Jessica Jara de Aguirre

Asociada de la NEL. Responsable del Observatorio 2 de FAPOL, en Guayaquil.

Ecos: ¿Hay abusos en el amor? – Actividades Preparatorias para las II Jornadas de la NEL Guayaquil”

Ecos: ¿Hay abusos en el amor?

Por: Miguel De la Rosa

El miércoles 14 de agosto de 2019, contamos con la entusiasta presencia de Luis Darío Salamone en nuestra sede. La conferencia, ligada a nuestras segundas jornadas: De los abusos al abuso, tuvo por título ¿Hay abusos en el amor? De la cual, me gustaría resaltar tres puntos que podrían causar nuestro particular interés sobre el tema.

  1. El valor de la teoría freudiana del trauma, así como la formulación de la teoría de las fantasías inconscientes; teniendo en cuenta que en ningún momento abandona una por la otra, aun cuando considera a la primera como incompleta. Freud se percata que en los recuerdos hay una mezcla entre fantasía y realidad. Nuestra labor se orienta a hacer inconsistir ese fantasma que se construye a partir del trauma y en donde se aloja el sufrimiento de un sujeto.
  2. El encuentro con el Otro es en sí traumático. Este encuentro puede tener por un lado una dimensión de abuso, como una referente al amor.
  3. La noción lacaniana del amor como “dar lo que no se tiene”, nos orienta hacia dos perspectivas: a) la no relación sexual y b) la relación que tiene un sujeto con su propia falta. En tanto no es posible completar al Otro, transmitir al Otro la dimensión de la falta, es decir esa imposibilidad, tiene como resultado un amor digno.

A partir de las intervenciones suscitadas en la conferencia, podríamos ubicar otras dos nociones del amor según Lacan: a) el amor como aquel puente que hace condescender el goce al deseo y b) el amor como un encuentro, que tiene algo de la dimensión de la contingencia. A más de concebir que una mujer puede convertirse en el síntoma de un hombre o, por el contrario, convertirse este en aquel que genera un estrago; cuestiones que no debemos dar por sentado, sino estudiar a partir de nuestra clínica.

Elena Sper en la UESS: Actividades preparatorias a las II Jornadas de la NEL Guayaquil

El miércoles 31 de julio de 2019 se realizó una actividad preparatoria en el auditorio de la Universidad Espíritu Santo, en relación a nuestras segundas jornadas de la Escuela.

Se abordó esta temática en dos niveles; el primero en ubicar la asimetría del infans en la relación de dependencia absoluta del otro, en la que talla no sólo la dependencia en cuanto a lo autoconservación, sino también en relación al deseo como el deseo del otro.

En esta asimetría ubicamos el abuso en tanto, el infans queda sometido por el otro que aprovecha su indefensión.

Tomando en cuenta la dimensión del fantasma como lo muestra muy bien el texto freudiano “Pegan a un niño” el sujeto se encuentra castigado, golpeado o sometido por ese otro gozador y abusador.

Se abordó además la dificultad de superar la alteridad recíproca como lo nombra Castoriadis ; dice: “El abuso es justamente la abolición de la superación de esta alteridad, es rechazada la diferencia en tanto amenaza al sujeto, por lo tanto el otro debe ser sojuzgado, sometido, suprimido.

El abuso seria entonces, la abolición del otro, su degradación a la calidad de objeto, de objeto de la pulsión, intercambiable, parcializable, manipulable etc.

Es necesario resaltar que la dimensión del otro deviene plena, cuando ya no se trata de la aceptación de la diferencia, sino de algo más radical que sería el reconocimiento de que el propio sujeto es también diferente y que es la diferencia lo que nos caracteriza.

El segundo nivel estuvo referido al modo actual de la sociedad tomando el significante acuñado por Bauman como “adiaforas ” referido en el argumento de las jornadas, como esa cierta indiferencia, o este enfriamiento ético frente al sufrimiento de los demás, ubicamos como a partir de esta ausencia de límites y la desfalleciente función del nombre del Padre encontramos un desbordamiento de los goces que se vuelve compatible con la sociedad del caos y los abusos.

Bauman en su último texto “La ceguera Moral ” nos indica:  “La ceguera no está solamente en los ojos morales de los actores en esos sectores, está contagiándose también en toda la sociedad que contempla pasiva y permisivamente la corrupción y la violencia, los abusos y los atropellos; y a esta indiferencia la nombra como una sensibilidad embotada por la cual, los sujetos de hoy se realimentan en ver sin prisas violaciones, muertes, asesinatos, crímenes horrendos sin inquietar nuestra afectividad y nuestra conciencia.”

Finalmente, se abordaron los tres ejes a trabajar en estas jornadas lo imposible de educar, de gobernar y de psicoanalizar en tanto la pulsión inmetabolizable e irreductible.

BOLETÍN 2 – Hacia la II Jornadas de la Nel Guayaquil

BOLETÍN 2

Hacia la II Jornadas

Presentado por Ana Ricaurte

Lacan, en el seminario 7, refiriéndose a la práctica del alfarero, dice del “objeto hecho para representar la existencia del vacío en el centro de lo real que se llama la Cosa” y que “hay identidad entre el modelamiento del significante y la introducción en lo real de una hiancia, de un agujero ”.

Beatriz García Moreno, psicoanalista en la ciudad de Bogotá, miembro de la AMP y de la NEL nos transmite su apreciación de una obra de la artista Doris Salcedo. Podemos valorar en ella un bordeamiento de lo real en el que el sujeto pisoteado puede pisar el instrumento del abuso como experiencia de reconstrucción de su dignidad, y en tanto lo hace, se vuelve una prolongación del acto creador del artista, en cada pisada, de cada uno de los abusados.

Foto: Beatriz García Moreno

“ Fragmentos ” de Doris Salcedo, 
un paso más allá de la denuncia del abuso

Beatriz García Moreno

La obra Fragmentos (2018) de la artista colombiana Doris Salcedo, concebida como un anti-monumento para conmemorar el acuerdo logrado entre el Estado colombiano y la guerrilla de las FARC en octubre de 2017, a la vez que se ofrece como un dispositivo para no olvidar los horrores de la guerra vivida en las últimas décadas en el país y los abusos efectuados a la población civil en diferentes dimensiones, entre los cuales figura la violencia sexual sufrida por un amplio número de mujeres, permite ir un paso más allá de la denuncia al posibilitar un camino para bordear la experiencia traumática vivida.

La obra combina las ruinas de una vieja casa colonial rodeadas de vegetación nativa del campo colombiano, con amplios vacíos que se ofrecen tanto a artistas que busquen recrear esa memoria, como a los visitantes al invitar a cada uno, no sólo a la rememoración, sino a que exponga su cuerpo a la experiencia de una materialidad llena de ausencias y presencias. La artista propuso convertir las armas de la guerra entregadas al gobierno en ceremonia pública, en las losas del piso de esta construcción. Las armas fueron fundidas y convertidas en piezas metálicas, pero antes de empezar a desempeñar su función en la construcción, fueron dadas a mujeres que habían sufrido violencia sexual por parte de alguno de los grupos del conflicto – guerrilla, paramilitares, ejército nacional- para que terminaran de darles forma. Como lo testimonian en el video que acompaña la obra, allí cada una con su cuerpo, con cada golpe de martillo, logró movilizar su rabia, su desconcierto y su goce sufriente. El cuerpo volcado en esas láminas a modo de impronta, de pliegue, de textura corrugada, las convirtió en estela funeraria para ser colocadas en un espacio simbólico que a la vez que conmemora el rechazo al horror de la guerra, se ofrece a cada visitante como punto de apoyo para la elaboración de su propio dolor.

La denuncia del abuso y los sentimientos que acompañan la obra no se quedan petrificados en el grito y la demanda, sino que encuentran una posibilidad de tramitar lo imposible de cambiar, de bordear el real que se impone y horroriza al querer expandirse sin límite alguno. Las losas que pisa cada visitante, el vacío que conforma la arquitectura y la nostalgia de la ruina que se hace presente, introducen una fisura que introduce alguna luz en el horizonte no sólo a las mujeres que participaron en su ejecución, sino a cada uno que decide, al experimentar la obra, enfrentar la violencia sufrida en su propio cuerpo y descargar algo del dolor que pesa.

Fragmentos se ofrece como dispositivo para una purga con otros. Cada uno tomado en su propia singularidad, atravesado por las memorias de dolor que lo invaden y por las propias heridas, encuentra un lugar para bordear la tragedia propia y la colectiva, para dar un paso más allá de la denuncia del abuso sufrido y permitir la reconstrucción de la dignidad de los sujetos pisoteados.

BOLETÍN 1 – Hacia la II Jornadas de la Nel Guayaquil

BOLETÍN 1

Hacia la II Jornada

En su paso por Guayaquil, Luis Darío Salamone es invitado por el Directorio de la Nel-Guayaquil, para inaugurar el recorrido  que nos convoca la II Jornada de Escuela, “De los abusos al abuso, tratamientos en psicoanálisis”.
El texto que leeremos a continuación, extrae del marco ampliado en la conferencia ¿Hay abusos en el amor? aspectos fundamentales a nivel de la teoría y la clínica.
A nivel de la clínica se constata que donde hubo un trauma, suele alojarse un fantasma y el trabajo de un análisis apunta a separar trauma de fantasma para que uno y otro no tengan tanta consistencia.

Presentado por Mayra de Hanze

Trauma y fantasma en el abuso

Luís Darío Salamone

Para mi es una alegría estar trabajando con los colegas de la NEL, aquí en Guayaquil, y estar conectados una vez más con mis amigos de Maracaibo.

En los albores del psicoanálisis la situación del abuso le permitió a Freud dar cuenta de la etiología de la histeria.

Todos sabemos que al comienzo Freud pensó que la seducción por un adulto se trataba de un hecho realmente acontecido. Sin embargo Freud siempre puso el acento, más que en el trauma, en que lo problemático era la representación reprimida. Cuando algo activaba el recuerdo de las escenas de seducción vividas, en lugar del recuerdo, florecía un síntoma. El análisis permitía que, en el lugar donde aparecían esos síntomas, se recuperaran y elaboraran esos recuerdos reprimidos.

Freud comparó el descubrimiento de la teoría de la seducción con el descubrimiento de la fuente del Nilo. El Nilo fue importante para el florecimiento del Antiguo Egipto, este no hubiera existido, al menos como lo hizo, si no fuera por sus aguas. Freud amaba esa cultura y su arte formaba parte de su colección. Por eso comparó su teoría de la seducción con ese descubrimiento que tanto se demoraba en suceder.

Hay un punto que le sigue a estas consideraciones, el famoso viraje de la teoría del trauma a la teoría de la fantasía, cuando entran a jugar las fantasías inconsciente. No podía ser que todos los adultos sean unos degenerados. Conocen ese momento histórico donde Freud plantea que sus histéricas le han mentido.

Sin embargo, si leemos a Freud en sus idas y vueltas con respecto a estas cuestiones, ese pasaje no resulta para nada tan tajante como se lo suele plantear.

Había varias cosas que a Freud le hacían dudar de que el abuso fuera real, era algo demasiado generalizado, hasta su padre le resultaba un perverso, en oportunidades se trataba de suposiciones, algo que permanecía en cierta nebulosa; además no lograba tener el éxito que espera en los tratamientos, algunos síntomas desaparecían sólo parcialmente. Había pacientes que, pese al avance del descubrimiento del trauma, abandonaban el tratamiento.

Freud planteaba que en lo inconsciente no existe un signo de realidad de forma clara y delimitad, una ficción cargada de afecto no se distingue en ocasiones de la realidad.

Acá entran en juego esas versiones tan difundidas de que la teoría de un abuso real, de un trauma, le dio lugar a una teoría donde el abuso tenía el estatuto de una fantasía inconsciente. Observen que esta teoría muestra una oposición tajante entre la realidad y la fantasía. No digo que Freud no mostrara algo de este pasaje en diferentes momentos de su obra, en algunas cartas. Pero también muestra un constante ida y vuelta. Además de subrayar permanentemente que fantasía y realidad se superponen, las cosas se presentan mezcladas. Y si algo fue vivido o no, el efecto será el mismo.

En diferentes momentos Freud va planteando una posición que muestra, es verdad, cierto viraje, pero luego da marcha atrás. A veces dice que en la mayoría de los casos no se presentan los hechos como reales. Dice que en ocasiones las vivencias infantiles recordadas son irrefutablemente falsas, otras veces plantea son certeza que son verdaderas, en la mayoría de los casos hay una mezcla. Dice que quizás no sean tan frecuente como se presentaban de entrada, pero a veces no se trata de una fantasía, sino de un recuerdo real.

Pueden ver el Caso Dora, donde Freud nos dice que ese caso pone de manifiesto todas las dificultades que lo llevaron a ir más allá de la teoría del trauma. Y en la nota a pie de la página dice que ha ido más allá de la teoría del trauma, pero, sin abandonarla. Dice textualmente: “No la declaró incorrecta, sino incompleta”, y asegura que lo que en realidad abandonó es la cuestión del estado hipnoide.

Cuando se quiere dividir tajantemente una teoría de la otra, que es lo que generalmente hacemos, me incluyo (lo transmití de esa manera por años en la universidad), parecería que quisiéramos tranquilizarnos y alejarnos de algo que, más allá de los abusos parentales que los hay y resultan por cierto traumáticos, es una evidencia: el Otro siempre resulta abusivo para el sujeto, por el estado de indefensión en que nace la cría humana.

La alienación es una condición presente en el origen del sujeto. Esta alienación puede resultar estragante, el estrago es un nombre del abuso. Como lo será el superyó

Lo que vemos clínicamente es que, donde hubo un trauma, suele alojarse un fantasma. Y nuestro trabajo consiste en separar trauma de fantasma, para que uno y el otro no tengan tanta consistencia.

Resulta muy difícil separar amor de abuso, aunque quizás la definición Lacaniana del amor como “dar lo que no se tiene” nos permita hablar de un amor que no resulte abusivo.

Boletín 0: II Jornadas de la Nel Guayaquil – De los abusos al abuso: tratamientos en psicoanálisis

ARGUMENTO
Cuando la causa no está presente, los efectos danzan: fue un modo de advertir la declinación del Nombre del Padre, en la medida en que el crepúsculo del Otro anuncia ruidosamente la proliferación del sentido.
Negri y Hardt, citados por Laurent, nos recuerdan que la civilización es perfectamente compatible con el caos a partir de la ausencia de límite. Cuando se anuncia el crepúsculo del deber tenemos los abusos generalizados. (1)
Con la particularidad de lo que Baumann nos presenta como adiáforas, que es esa cierta indiferencia, ese cierto enfriamiento ético hacia el sufrimiento de las otras personas. Simplemente se elimina la relación ética con los demás. De tal modo que esos otros no pasan a ser necesariamente enemigos, sino, más bien, estadísticas, circunstancias, obstáculos, factores, detalles desagradables y trabas que estorban. Pero, al mismo tiempo, dejan de ser personas con las que quisiéramos encontrarnos en aras del reconocimiento de la existencia del Otro. (2)

En este escenario orquestado por las formas líquidas del mal, banalización del mal lo había llamado Arendt, proliferan los abusos. Entendemos de modo tradicional que el abuso forma parte de las facultades propias de algunos derechos. Pero se aplica en el sentido de mal uso de un objeto o destino a un fin diferente del que corresponde a su naturaleza. (3)
Así, podemos oír las denuncias sobre abusos: de atribuciones, de autoridad, de economía, en instituciones educativas, contra los derechos fundamentales, sexuales, contra menores, por sustancias que anulan la voluntad, de género, de minoría, de mayoría, de exclusión, de consumo de sustancias…En fin, el inventario se puede extender grandemente. Desde el psicoanálisis no dejamos de reconocer lo necesario y justo que desde la disciplina jurídica, educativa, médica, entre otras, se realiza para sancionar y rectificar el daño causado por los abusos.

Por tanto, es nuestro interés en estas II Jornadas de Escuela, precisar la perspectiva del psicoanálisis en el entramado pulsional del abuso. Tomamos como punto de partida la referencia de 1919 cuando Freud nombra la reticencia que presentaban sus pacientes para hablar de eventos infantiles, sobre todo uno en especial había sufrido un borramiento, lo único que de él podía sobrevivir por efecto del tratamiento era la anodina frase “pegan a un niño”.
La estructura del abuso en Freud sigue la construcción de una gramática fantasmática pero Lacan puso el acento sobre su lógica. Por eso, el valor de la expresión lógica del fantasma surge de no haber dicho gramática del fantasma.

La frase del fantasma fundamental en lógica se llama axioma y se dirá también que hay una estática del fantasma, esto es, que hay un lugar fijo para el sujeto, un lugar peculiar, escondido, que puede parecer ridículo pero atravesado por el instante de ver. El fantasma, dirá Miller, es como un acordeón: puede cubrir toda la vida del sujeto y ser, al mismo tiempo, la cosa más oculta y más atómica del mundo. (4)

Podemos, en primer lugar, considerar la existencia de una vergüenza del fantasma. Al neurótico, por lo general su fantasma lo avergüenza, porque se le presenta en contradicción con sus valores morales, en este primer nivel inmediato de la experiencia se manifiesta la división del sujeto.

Sabemos también, que para el sujeto psicótico, el otro prontamente se convierte en otro abusador y que el sujeto perverso es aquel que sabe cómo hacer gozar.
Entonces, la idea freudiana de que el fantasma permite al sujeto obtener placer, corresponde a la hipótesis lacaniana en la que el fantasma es como una máquina para transformar el goce en placer.

El abuso implica ir más allá del deseo y del fantasma, hacia hacer del otro un objeto: niño, mujer, partenaire. La subjetividad de éste se ve amenazada por la voluntad de goce del Amo/agresor (partenaire, agente, maestro, las diferentes formas que toma el agresor en la actualidad). A menudo, es el cuerpo el que es puesto en juego en el abuso: castigos, violación, maltrato, hasta el crimen.

En la época del Otro que no existe hay malestar en la cultura avivado por un empuje a ir más allá del placer, lo que hay más allá, bien sabemos es una dimensión de goce y el fantasma aparece, como un medio para articularlo al placer y hacerlo propio para el deseo.
De este modo, podemos decir que en el malestar actual, los abusos se denuncian, existe toda una plataforma y ruta que los acompañan sin que por ello se sepa algo de la substancia constitutiva referida al goce, sobre todo porque se trata de un goce inédito para el propio sujeto.

Esperamos que estas Jornadas nos permitan un intercambio y pronunciamientos esclarecedores.
Invitamos animadamente a todos aquellos interesados en la situación.

Notas
1-Laurent. E. Ciudades Analíticas, Tres Haches, Argentina, 2004
2-Baumann Z. Donsky L. Maldad líquida, pág. 49, Paidós, Colombia, 20109
3-RAE
4-Miller. J A. Dos dimensiones clínicas: Síntoma y Fantasma, Ediciones Manantial, Argentina, 2010

EJES TEMÁTICOS
1. El abuso y lo imposible de gobernar
Coordinador: Antonio Aguirre Fuentes
E-mail: antoni.guirre.f@gmail.com

Los abusos de un régimen proceden del encuentro con lo imposible de gobernar. No hay saber que funcione. Entonces se actúa. Tenemos regímenes abusadores y tenemos los que sufren de este abuso. También hay los que provocan el desborde violento del régimen, los provocadores inconscientes. ¿Cómo salir de este ciclo fantasmático de goce?

2. El abuso y lo imposible de educar
Coordinadora: Mónica Febres Cordero de Espinel
E-mail: febrescorderomonica@gmail.com

La educación impone criterios de eficacia, adaptación y productividad y, desde sus imperativos, amenaza con borrar las diferencias subjetivas entre los alumnos. A esto se pueden sumar las expectativas venidas de “ideales delirantes” de los padres, como dice Eric Laurent, y el niño o el adolescente se encuentra en situaciones cuyas salidas son el fracaso escolar, la violencia o el acting out. El psicoanálisis propone considerar la singularidad en oposición a un ideal válido para todos, lo que permite a cada sujeto hablar sobre lo que se juega en su vida.

3. El abuso y lo imposible de psicoanalizar
Coordinadora: Piedad Ortega de Spurrier
E-mail: piedadspurrier@hotmail.com

El psicoanálisis nos plantea que el sujeto siempre se defiende. La experiencia analítica nos muestra cómo cada uno ha construido diversas modalidades sintomáticas y fantasmáticas para hacer frente al goce que irrumpe de forma traumática. El sujeto es en sí, una defensa frente al goce. Podemos encontrar las afinidades posibles entre el goce y el abuso en sus diversas declinaciones: abuso de una posición dominante, de superioridad, de confianza, etc.
En consecuencia, el sujeto, el síntoma y el fantasma constituyen modos de tratamiento al goce. Si el síntoma es en apariencia liviano e ingenioso, no deja de estar impregnado de la fijeza fantasmática de tal forma que el deseo se torna repetitivo, monótono y flojo. ¿Erradicar el síntoma? ¿Educarlo? ¿Medicalizarlo? La respuesta del psicoanálisis es otra, ni curarlo todo, ni erradicarlo. Más vale se trata de transformarlo para pasar del síntoma como disfuncionamiento al síntoma cómo funcionamiento, única forma de tratamiento de lo real incurable de la libido.

  • Requisitos para la presentación de trabajos
    Los trabajos serán receptados hasta el 8 de septiembre del 2019.
    No deben sobrepasar los 5000 caracteres con espacios.
    Pueden presentar trabajos: Miembros, Asociados, Cartelizantes, Grupos de investigación declarados a la sede y participantes de TRAZOS.
    Los trabajos deben llevar en su encabezado: nombre, modalidad de inscripción en la Escuela y eje en el que participa.
    Enviar los trabajos al coordinador del eje seleccionado con copia a la Comisión Científica y a la NEL Guayaquil:
  • Comisión Científica:
    • Piedad Ortega de Spurrier: piedadspurrier@hotmail.com
    • Mónica Febres Cordero de Espinel: febrescorderomonica@gmail.com
    • Mayra de Hanze: malaquita32@hotmail.com
    NEL Guayaquil: nelquil@gmail.com

Responsables del boletín para las II Jornadas de la NEL Guayaquil:
DE LOS ABUSOS AL ABUSO. TRATAMIENTOS EN PSICOANÁLISIS
Ana Ricaurte: anaricaurt@yahoo.com
Mayra de Hanze: malaquita32@hotmail.com