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Boletín # 5: XVI Seminario del INES‏

XVI Seminario del INES

La dirección de la cura, hoy

Como ya se anunció en los Boletines anteriores el XVI Seminario del INES dirigido a docentes, miembros, asociados y participantes de los CID, se llevará a cabo el 19 de octubre.
Nuestra invitada, Flory Kruger (AME de la EOL y Presidente de FAPOL), desarrollará el argumento del texto “La dirección de la cura y los principios de su poder” (Escritos 2, Editorial Siglo XXI Buenos aires).
Tenemos la satisfacción de anunciar que acompañarán a Flory Kruger en el XV Seminario del INES, los docentes en la:
Disciplina del comentario
Adolfo Ruíz, Proyecto CID Medellín
Aliana Santana, NEL-México
Perspectiva del concepto
Patricia Tagle,  CID – Lima
Ruth Hernández, CID – Caracas

Pago de Inscripciones
Les informamos que el pago de las inscripciones a las actividades del XVI Seminario del INES  y de la II Conversación Clínica  se efectuará en la:
Sala Esmeraldas del Unipark Hotel en el horario de 1.30 p.m. a 2: 00 p.m.

Costo
•   Seminario del INES: USD 30.00
•   Seminario del INES + Conversación Clínica (octubre 20): USD 40.00
•   Se recibirá el pago de la cuota del 2016 de los CID del INES: USD 200.00 El pago previamente se puede realizar también en cada Sede con su respectivo tesorero.

Comisión organizadora:
Mauricio Tarrab. Director del INES
Clara María Holguín. Presidenta del Comité Consultivo
Comisión INES: Elida Ganoza, Viviana Berger, María Eugenia Cardona, Gisela Cordido

Boletín # 6 II Conversación Clínica: espac

II Conversación Clínica de la NEL

 La transferencia: motor y obstáculo 
Guayaquil – 20 de octubre de 2016

Boletín Nº 6

Letras en línea
 

Cada día estamos más cerca de nuestro encuentro en Guayaquil, seguro que cada una de las instancias organizativas de la Jornada de la NEL en Guayaquil afinan los últimos pequeños detalles, aquellos que hacen la diferencia e instalan la singularidad de cada uno de nuestros encuentros.

Cada día estamos más cerca de nuestro encuentro en Guayaquil, seguro que cada una de las instancias organizativas de la Jornada de la NEL en Guayaquil afinan los últimos pequeños detalles, aquellos que hacen la diferencia e instalan la singularidad de cada uno de nuestros encuentros.

Tanto el Seminario del INES como nuestra segunda Conversación Clínica requieren para su organización de una pre inscripción, por ello incluimos en este número especial del boletín Letras en línea, la ficha de inscripción para el Seminario del INES y para la II Conversación Clínica de la NEL.

Se deben llenar los datos y enviarlos a:

Fernando Gómez: fernandogomezsmith@gmail.com

Elida Ganoza: elidaganoza@gmail.com

La inscripción está abierta para miembros, asociados y participantes en los CID.

Fernando Gómez Smith


 Ficha de inscripción para II Conversación Clínica y para Seminario INES

Nombre y Apellidos: …………………………………………………………………..

E-mail: ……………………………………………………………………………… ………..

Miembro    O    Asociado    O    Alumno o ex alumno del CID  O

Sede o Delegación:………………………………………………. ……………………

Está inscrito en el CID: ……………………………………………………………….

Costo

Marcar con un aspa (X) en que espacio se va escribir:

. Solamente Seminario de Formación del INES (USD 30.00)         O

. Solamente II Conversación Clínica (USD 30.00)                            O

. Seminario del INES y  II Conversación Clínica (USD 40.00)         O

EL pago se puede realizar en la Sede con el tesorero correspondiente o los días 19 y 20 de octubre en Guayaquil, en los momentos previos al Seminario y a la Conversación Clínica.


Responsables del Boletín Letras en línea

Susana Dicker

Claudia Velásquez

Fernando Gómez

Boletín # 4: XVI Seminario del INES‏

En este Boletín presentamos el texto de nuestro colega Fernando Schutt de la NEL-Miami, titulado “Impotencia y Ejercicio de un poder…” -texto en el cual recurre a un recuerdo de sus clases de estudiante universitario para mostrarnos por qué Jacques Lacan rechazó de plano el concepto de la contratansferencia en la dirección de una cura. También fundamentará con un ejemplo hipotético muy bien planteado –valiéndose de una muy oportuna cita de Lacan- que, “de no hacer aplicar al analizante la regla analítica, la praxis analítica se convierte en el ejercicio de un poder que no apunta a la apertura del inconsciente, por la impotencia para sostener su legitimidad”.

Elida Ganoza
 
Impotencia y Ejercicio del poder…

Fernando Schutt

1.- En la contratransferencia.

Recuerdo que, en mis épocas de estudiante universitario, cierta catedra, ligada a la IPA, explicaba que el analista operaba como una “pantalla en blanco” en donde el analizado proyectaba sus afectos inconscientes. De este modo, lo que el analista sentía durante la sesión debía ser atribuido al inconsciente del analizado que conectaba con el inconsciente del analista.
La idea que el analista fuera como “una pantalla en blanco” era central para definir la contra-transferencia como aquello que el analista sentía pero que no era atribuible a su persona sino a la del analizado. Era el análisis didáctico lo que le permitía al analista alcanzar semejante estado de pureza.  Logrado entonces este estado lo que acontece en la sesión analítica es solo atribuible al analizado.

En este texto, Lacan pone el acento sobre el analista y los efectos que sobre él tiene dirigir el análisis, que, por cierto, lejos están de la pasividad o la pureza.  El lugar del analista está en dirigir la cura, no en ser una pantalla en blanco. Tanto la reeducación emocional como la contratransferencia, no son entendidas por Lacan como conceptos superadores producidos por los post Freudianos, sino, por el contrario, y como explicará más adelante en el texto, como conceptos que llevan al cierre de lo inconsciente y/o al acting out y, por ende, ponen en evidencia la ignorancia acerca del descubrimiento Freudiano.

Destaca también, que toda vez que una praxis es impotente para sostener legítimamente su autenticidad, recurre al ejercicio del poder, incluyendo, dirá más adelante, a sus instituciones también. ¿Podríamos pensarlo como un giro del discurso analítico hacia el del amo si nos basáramos en conceptualizaciones posteriores?

2.- En una dirección que no apunta a la apertura de lo inconsciente.    

 El analista no dirige ni al paciente, ni a su conciencia moral, sino la cura. Dicha dirección consiste en primer lugar, en hacer aplicar por el analizante la regla analítica.  Dice que deberá ser planteada bajo forma de consignas al inicio del análisis y que vehiculizaran la doctrina. No pueden no ser planteadas y, a pesar de no poder hacerse de un modo univoco, dice:
“Establezcamos únicamente que, de reducirlo a su verdad, ese tiempo consiste en hacer olvidar al paciente que se trata únicamente de palabras, pero que esto no justifica que el analista lo olvide a la vez[1].”
           
¿Cómo entiendo este párrafo?

No hay un único texto para articular la regla analítica, pero debe transmitirle al analizante que se les dará todo el peso a sus palabras, justamente, olvidando durante la sesión que son solo palabras. Por ejemplo, si el analizante tiene un lapsus, hay que darle todo su peso a ese lapsus. Hay que transmitir la idea de que no se lo dejara pasar como “solo palabras” o “no es eso lo que quise decir”. ¿Pero que quiere decir Lacan con que eso no justifica que el analista lo olvide a la vez?

Se me ocurre el siguiente ejemplo hipotético: 

En el estado de Florida, USA, lugar donde tengo mi práctica, reeducación emocional y moral están a la orden del día, indicándole al “cliente” qué está bien y qué mal y cuál es lo que más le conviene. 
          
Un joven estudiante concurre a su cita regular con el terapeuta en la escuela. El joven, le cuenta al terapeuta un desencuentro amoroso producto de una estrategia errónea por él utilizada. Está muy angustiado y repite en varios momentos de su relato: “Me quiero matar”. El terapeuta intenta sin éxito calmarlo explicándole que esas cosas son comunes y que ya va a encontrar un nuevo amor.
           
Las intervenciones del terapeuta, responden al sentido general del discurso del paciente. No pone el acento sobre las particulares palabras que el joven está utilizando, tratándolas como más que simples palabras y preguntando por algo que está diciendo más allá del sentido de la frase, propiciando la apertura de lo inconsciente, por ejemplo, marcándole o preguntándole por ese “me quiero matar”. Es decir, en el marco de la sesión, deja que el joven trate a ese “me quiero matar” como solo palabras dichas y solo le da peso al sentido de la oración.

Pero lo interesante de este ejemplo hipotético, es que al no conseguir el terapeuta disminuir el nivel de angustia del joven, decide olvidar que se trata solo de palabras y, temiendo por la vida del joven, llama al servicio de emergencias.  En pocos minutos, el joven se ve rodeado de unos cuantos paramédicos, policías y terapeutas del equipo de emergencias responsables de evaluar si el joven quiere matarse o no. Si estos terapeutas determinan que el joven realmente quiere matarse, entonces harán una hospitalización forzada. El joven se encuentra entonces en la tarea de tener que convencer a estos terapeutas del equipo de emergencias que se trataba solo de palabras.
fotoEl terapeuta se abocó a trabajar el sentido de lo que el joven decía en la sesión, pero no se ha instalado la verdad de la regla fundamental: Vamos a olvidar que se trata solo de palabras durante la sesión para el decir del analizante. Tampoco tuvo lugar la condición de que el terapeuta no se olvide que son solo palabras. El creyó que esas no eran solo palabras y por eso llamó al servicio de emergencias.

El ejemplo hipotético muestra también como ante la impotencia de una praxis para sostener su legitimidad, recurre al ejercicio del poder, redoblándolo cuando termina diciéndole al joven que no se puede decir cualquier cosa sin pensar antes en las consecuencias de lo que dice. Es el terapeuta en este ejemplo quien olvidó que solo se trataba de palabras y el joven quien lo recordó. En términos de la verdad de la regla fundamental, están aquí las cosas invertidas. Queda el ejercicio del poder y la ruptura del marco de la sesión del lado del terapeuta. La regla fundamental facilita la apertura del inconsciente y, en ese punto es el analista quien debe bregar por su cumplimiento y dirigir la cura.
No hacerlo, implica justamente todo lo opuesto: el cierre del inconsciente.
 
[1] Lacan, Jacques, La dirección de la cura y los principios de su poder, Escritos 2, Editorial Siglo 21, pág. 560.

 
COMISIÓN ORGANIZADORA
Director del INES: Mauricio Tarrab
Presidente del Comité Consultivo: Clara María Holguín
Comisión INES
Elida Ganoza
Viviana Berger
María Eugenia Cardona
Gisela Cordido

[1] Lacan, Jacques, La dirección de la cura y los principios de su poder, Escritos 2, Editorial Siglo 21, pág. 560.

Boletín # 3: XVI Seminario del INES‏

XVI Seminario del INES

La dirección de la cura, hoy
Continuando con la serie del Correo del INES, compartimos la elaboración de nuestra colega Viviana Berger de la Nel-Ciudad de México. Su texto, de manera magnifica hace contrapunto con la crítica de Lacan, respecto al ejercicio del poder por parte del Psicoanalista en 1958. Cincuenta años después esa misma pregunta, se sostiene respecto al deseo del analista “deseo que dista mucho de ser un deseo subjetivo” y que de manera precisa apunta a saber hacer ahí con los “restos sintomáticos”.  Será sin duda, una lectura que nos interroga a partir de nuestro lugar de analizantes.

                                                                                                          
María Eugenia Cardona
 

 

EL ANALISTA DESECHO – los poderes de la cura
Viviana Berger – NEL-Ciudad de México                                                    
“La dirección de la cura y los principios de su poder” nos remonta a julio del 58 cuando en el coloquio de Royaumont Lacan presenta un informe que apunta directo al corazón del poder instituido de la IPA denunciando su extravío de la doxa y la praxis freudianas. De manera contundente, Lacan rescatará la primacía significante y pondrá en cuestión la desorientación de los conceptos nodales: la transferencia y la contra-transferencia, los síntomas, las formaciones del inconsciente, el concepto mismo de inconsciente, la interpretación, el deseo, el actuar del analista.“No tenemos otro designio que el de advertir a los analistas sobre el deslizamiento que sufre su técnica, si se desconoce el verdadero lugar donde se producen sus efectos”[1].
Dirigir la cura, no al paciente; ni reeducación emocional ni dirección de una conciencia. Bajo esta premisa, los siguientes dos años estarán dedicados a la ética del psicoanálisis a partir del Seminario 7.
 
¿De qué tratan los principios del poder de la cura?

En su exposición Lacan denuncia el ejercicio del poder que la escena analítica por estructura otorga al analista, y enfatiza –contrariamente- que la autenticidad de la acción de la praxis analítica se soporta en la condición de no ejercerlo, en la medida en que la acción analítica se sustraiga de él. “El verdadero lugar donde se producen sus efectos” … no es en tanto Amo que el analista ocupa el lugar que la propia transferencia le confiere, ni como pareja imaginaria, ni modelo Ideal a identificarse; será en tal caso en tanto desecho –“saber ser un deshecho implica claramente que sepa serlo en la experiencia, esto es, para otro sujeto”[2].
Ni héroe ni masoquista, ni abnegado -narcisismo a un lado, “saber ser un deshecho para otro sujeto” es la respuesta ética a la demanda que recibe del Otro extraída más bien de su propia experiencia en tanto analizante, del proceso de sus propias transformaciones en tanto sujeto –¡sustento bien diferente del deseo del poder!
 
50 años después

Hoy escuchamos de los AEs sobre el pasaje de analizante a analista, caso por caso, a partir de los arreglos sintomáticos que el análisis les posibilitó inventar y donde cada uno halla la sustancia singular donde se soporta el deseo de “ser un deshecho para otro sujeto en la experiencia analítica”. “Deseo” que dista mucho de un deseo subjetivo; bajo estas coordenadas no es un analista en correspondencia con un sujeto, es un analista en correspondencia con sus restos sintomáticos, depurados.
Jacques-Alain Miller termina su curso “Donc, la dirección de la cura” con el siguiente párrafo: “Su deber, que a veces cumple de mal grado, es conducir al analizante por los caminos que de manera auténtica le permitirán a él, el analista, reducirse a ese deser. A veces refunfuña, a veces ocurre que cuando despunta el deser, el analista es presa de una curiosa hostilidad para con su analizante. El fin del análisis en calidad de pase no es posible sin duda si el analista no quiere su propio deser. Por cierto hay en eso algo que cabe calificar de abnegación, y que puede incluso llevar a pensar en una posición masoquista. Lacan vuelve regularmente a interrogar la posición del analista en cuanto al masoquismo por el cual podría estar marcada. En el fondo –y por el momento terminaré en este punto-, para hacer el pase hacen falta dos”[3].
¡Qué mecanismo tan particular que ha inventado el psicoanálisis! -construye y trabaja a partir de la invención de un lazo inédito sobre el cual se soporta toda la cura para luego propiciar la pulverización de eso mismo que ha instituido el camino del análisis y así dejar revelado lo que constituía el ser del partenaire analista para el sujeto, lo que queda de ser en el goce sustraído.
Sin duda, “hacen falta dos”.

 

[1] Lacan, Jacques, “La dirección de la cura y los principios de su poder”, Escritos 1, Editorial Siglo XXI, pág. 591.
[2] Miller, Jacques-Alain, “El banquete de los analistas”, Editorial Paidós, pág. 402.
[3] Miller, Jacques-Alain, “Donc, la dirección de la cura”, Editorial Paidós, pág. 476.
 
COMISIÓN ORGANIZADORA
Director del INES: Mauricio Tarrab
Presidente del Comité Consultivo: Clara María Holguín
Comisión INES
Elida Ganoza
Viviana Berger
María Eugenia Cardona
Gisela Cordido

Boletín #1: XVI Seminario del INES La dirección de la cura, hoy

La dirección de la cura y los principios de su poder
Jacques Lacan, Escritos 2

escritos 1Como introducción al Seminario sobre el Escrito: “La dirección de la cura y los principios de su poder”, es necesario presentar un marco general que nos permitirá ubicar este texto, tanto 1- en relación con el entorno psicoanalítico de la época en que Lacan lo escribió como 2- en el momento teórico en el que se encuentra su propia enseñanza.

1- Respecto al entorno de la época, los psicoanalistas, según Lacan, se habían desorientado respecto del camino trazado por Freud. Lacan critica el reduccionismo al que fue sometido el psicoanálisis y este Escrito se inscribe en el movimiento de reconquista del Campo Freudiano. Lo que se propone es volver a las fuentes freudianas y lo hace a partir de mostrar las desviaciones tanto clínicas como teóricas a las cuales fue sometido el psicoanálisis. Es importante saber con quién Lacan está dialogando y a quién le está respondiendo, para comprender con más claridad sus desarrollos teóricos. Lacan, en el año 1958 pertenecía a la Sociedad Francesa de Psicoanálisis, una Institución constituida alrededor de reglas fijas, ritualizadas y estandarizadas. Conocemos el destino que tuvo su posición crítica respecto de la formación del analista. En el primer capítulo del Seminario 11 titulado “Excomunión”, Lacan cuenta cómo su Institución, sus propios colegas, sus propios alumnos, sus propios analizantes proscribieron su enseñanza, considerándola nula para la habilitación de un analista.
Podemos preguntarnos ¿por qué? Porque Lacan modifica el dispositivo analítico en función de la persona que lo consulta, en lugar de una regla ritualizada, utiliza una regla sensible a cada caso en su singularidad. Un ejemplo de esto fue la sesión corta, frente al estándar de los 50 minutos impuestos por la IPA. Lacan no alentaba el bla bla blá vacío, la charlatanería, sino que se sostenía en una ética del silencio, buscando la reducción de la palabra vacía.
En la época que escribe este trabajo se enfrenta con la novedad de la contratransferencia, y su respuesta a este concepto fue mostrar cómo más allá de la ilusión intersubjetiva que es la que sostiene el enfoque de la contratransferencia, el analista se debe presentar libre de prejuicios, lejos de su saber y de su persona.

flory2- Respecto del momento de sus desarrollos teóricos, si dividimos su enseñanza en períodos de 10 años, comenzando en el año 1940, este texto del año 1958, pertenecería al segundo período, entre los años 50 y 60. Ubicamos aquí al período estructuralista de Lacan, donde el énfasis está puesto en el registro simbólico, donde define al inconsciente estructurado como un lenguaje, donde establece claramente las diferencias entre el Sujeto y el Yo, donde el soporte fundamental lo ubica en la cadena significante, en la palabra verdadera, donde define al síntoma como metáfora y el final del análisis como la asunción del ser para la muerte. Más adelante, hablará del fin de análisis del lado del atravesamiento del fantasma, cuando ya tiene conceptualizado al objeto a y finalmente de la identificación al síntoma.
Ubicado el marco general vamos directo al Escrito.

Este Escrito tiene para nosotros un gran interés por ser un texto eminentemente clínico y si bien es uno de los trabajos de la primera época de su enseñanza, sigue teniendo toda la actualidad.
¿Por qué digo que es actual? Porque se trata de una interrogación respecto de lo que hace un analista pensada desde un analista, se trata del testimonio de un analista que se propone pensar lo que hace en su práctica y esa posición de pregunta y de cuestionamiento a la acción del analista, está por fuera del tiempo.
El texto se divide en cinco partes:
– I. ¿Quién analiza hoy? Con 7 puntos. Es una pregunta sobre quién es el analista, una pregunta sobre el ser del analista.
– II. ¿Cuál es el lugar de la interpretación? Con 9 puntos. Es un capítulo dedicado a la interpretación y al lugar que ocupa.
– III. ¿Cuál es la situación actual de la transferencia? Con 8 puntos. Lacan pasa de interrogar la interpretación a la transferencia, si bien la transferencia recorre todo el texto.
– IV. ¿Cómo actuar con el propio ser? Con 11 puntos. Es una pregunta que plantea la problemática de la acción del analista, antecedente de lo que luego teorizará como el acto analítico.
– V. Hay que tomar el deseo a la letra. Con 19 puntos. Se ordena la función del deseo en el análisis, no como una entidad, no como un objeto determinado, sino como un lugar que puede estar ocupado o vacío.
Los cuatro primeros son cuatro preguntas, sólo el quinto es una afirmación, precisamente cuando se refiere al deseo y al modo de tomarlo, a la letra. Habrá que preguntarse e interpretar el por qué.

En Francia había aparecido un volumen titulado: “La psychanalyse d’aujourd’hui “, “El psicoanálisis de hoy”, bajo la dirección de Nacht, donde se presenta la actualidad psicoanalítica francesa de esa época.

El primer capítulo: ¿Quién analiza hoy? es una respuesta a la lectura de ese volumen.
Lacan interroga a los psicoanalistas para que le respondan en primer lugar ¿qué es un psicoanalista? y en segundo lugar, ¿cuál es la acción propia del psicoanalista? La acción propia del analista implica saber qué es lo que un analista hace en un análisis, para lo cual le exige volver a reconsiderar la conceptualización de la transferencia y de la interpretación.
El analista aquí interrogado no es un analista pasivo, sino todo lo contrario, el rasgo de la actividad lo caracteriza en la medida en que es el que dirige la cura y esta acción del analista está íntimamente articulada con la cuestión del ser del analista, que es el cuarto punto del texto. En esta acción el analista no puede ignorar la parte que le corresponde a su propio ser.
Lacan trata de desentrañar los principios de su poder, introduciendo el campo del lenguaje y poniendo en juego la función de la palabra como modo de dar cuenta de la experiencia analítica. En este escrito trata de situar la acción del analista a nivel del orden simbólico, cuestionando el desvío al que fue llevado al análisis cuando se lo piensa o se lo practica a nivel del registro imaginario. La conclusión lógica de lo que se interroga en este Escrito, es el antecedente de lo que más adelante teorizará como los cuatro discursos. Allí aparecerán los fundamentos de lo que es propio del discurso del analista y sus diferencias con los otros discursos.

Lacan considera necesario probar, demostrar y dar cuenta de la experiencia analítica como algo que no es del orden de lo inefable, sino que puede explicarse, articularse, en la medida en que sabemos cómo está estructurada. Para que una praxis no se reduzca al ejercicio de un poder, tiene que estar orientada, determinada por la racionalidad de la praxis misma.
Cuando Lacan en el primer capítulo se interroga por los efectos que tiene sobre el analizado la persona del analista, está apuntando por un lado a rectificar la noción de contratransferencia y por otro, a poner en evidencia que lo que esta noción enmascara es la posición del analista. Vemos en este punto los antecedentes del Deseo del Analista, concepto que luego va a aislar como la función pivote y central de la experiencia analítica. Su objetivo es valerse de la estructura simbólica como poder y no del poder de los fenómenos personales. Es a partir de la potencia de lo simbólico que podemos diferenciar la estrategia, la táctica y la política como tres modos posibles de hacer con ese poder, de hacer que ese poder no sea el ejercicio de un poder.
Táctica, estrategia y política son tres maneras de decir interpretación, transferencia y aquello que se refiere a la cuestión del ser del analista.
Respecto de la interpretación, hay un esfuerzo de Lacan por elaborar una topología de la interpretación. Critica a los psicoanalistas de su época porque para definir lo que es una interpretación, comienzan diciendo lo que una interpretación no es y eso ocurre porque no saben cuál es la estructura en la cual se sostiene. La dificultad que Lacan pone en evidencia es que lo que los analistas no pueden explicar es el efecto de cambio en el sujeto, es el poder creador y transformador de la interpretación. Para explicar lo que es una interpretación Lacan tiene que introducir su doctrina del significante, que un año antes nos presenta en “La instancia de la letra en el inconsciente o la razón después de Freud “.

En el punto III se interroga por la transferencia, tomando como referencia un trabajo de Daniel Lagache, que le sirve para hacer la diferencia entre estructura de transferencia y noción o fenómeno de transferencia. Distingue tres fases, 1- el enamoramiento primero, 2- la trama de las satisfacciones, 3- el tramo final.
Lacan retoma la trilogía frustración, agresión, regresión para reemplazarla por el binomio: demanda – deseo. También reemplaza la palabra “técnica” por “acción analítica”. Su esfuerzo se dirige a separar a los analistas de una perspectiva técnica para orientarlos hacia una acción, antecedente como decíamos, del acto.

A partir de autores como Anna Freud, Strachey, Balint, Ferenczi, representantes de las corrientes analíticas de su época, Lacan va construyendo su propia teoría de la transferencia, oponiéndose a la legitimidad otorgada al Yo, por estos autores y fundamentalmente por Anna Freud. Establece una diferencia entre el Yo y la pulsión, ubicando a la demanda como la única realidad de la pulsión.
En el punto IV Lacan introduce la pregunta de cómo actuar con el propio ser. Subrayaremos 3 ejes partiendo de ubicar en el corazón de la experiencia la falta en ser:
1- la falta en ser del lado del sujeto analizante ubicado en el corazón de la experiencia. Se trata de un ser en la demanda.
2- la falta en ser del lado del analista. Lo plantea desde el final de análisis para marcar que se trata de un ser en el deseo y lo vincula a la transferencia. El ser del analista operando en el dispositivo no es ajeno a la palabra del analizante.
3- la relación entre demanda e identificación, como callejón sin salida de los que piensan el final de análisis del lado de la identificación al analista.
En el V y último capítulo, nos introduce en la cuestión del deseo: Hay que tomar el deseo a la letra.

Los capítulos anteriores son polémicos, Lacan critica, contesta, examina, habla de y con sus contemporáneos, discute con los analistas de su tiempo. En cambio, este capítulo es casi el programa para los psicoanalistas del momento. Ya no dirá lo qué no hay que hacer, sino lo que hay que hacer y cómo hay que tomar la experiencia. Lacan intenta definir qué es analizar y qué se analiza.

El término central en esta última parte del Escrito es el deseo.
Encontraremos aquí un desarrollo sobre el inconsciente estructurado como un lenguaje y después un desarrollo sobre el inconsciente, o sea, hay dos sentidos de inconsciente, el inconsciente como deseo, que coincide con el análisis de la bella carnicera y luego Lacan intenta contestar a la pregunta de lo que es el deseo inconsciente, desarrollo que culmina con la evocación del significante sin par: el falo.
El falo como significante, es la brújula para orientarse en la dirección de ese lugar del deseo, pero no sólo, es también fundamental en este momento de su enseñanza, para ubicar la conclusión de la cura.
Desde esta perspectiva, sería interesante leer en este Escrito lo que podríamos llamar un inventario de la variedad clínica de las salidas de análisis.
Me detengo en este punto esperando que esta introducción pueda servir de orientación para lo que seguiremos trabajando de aquí en más y sobre todo en nuestro encuentro de octubre ya en vivo y en directo.

Flory Kruger

Comisión organizadora
Director del INES: Mauricio Tarrab
Presidente del Comité Consultivo: Clara María Holguín
Comisión INES
Elida Ganoza
Viviana Berger
María Eugenia Cardona
Gisela Cordido

Boletín 0 y Boletín N° 1 Hacia INES XVI

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Hacia INES XVI

La dirección de la cura, hoy

 “La dirección de la cura y los principios de su poder”- Jacques Lacan

La actualidad de la dirección de la cura.                                                                                    

En ocasión de las IX Jornadas de la NEL y como actividad anexa a estas, se realizará el XVI Seminario del INES dirigido a miembros, asociados y participantes del CID.

El Seminario se llevará a cabo el 19 de Octubre en las horas de la tarde. Nuestra invitada será Flory Kruger (AME de la EOL y Presidente del FAPOL) y el texto al que dedicaremos nuestro estudio será  “La Dirección de la cura y los principios de su poder” (Escritos 2, Editorial Siglo XXI Buenos aires, Pág. 565. )

La estructura del Seminario se mantendrá en su base. Contará con tres segmentos, el Argumento, que estará a cargo de nuestra invitada, la Disciplina del comentario y la Perspectiva del concepto, que estarán a cargo de 4 docentes, como se ha hecho habitual en encuentros anteriores. 

La apertura de este intercambio está a cargo de Flory Kruger quien hace una presentación del texto, ubicando las coordenadas del mismo y desde allí hacer una lectura re-troactiva de lo que llamamos la “Dirección del cura, hoy”. Si bien el escrito escogido corresponde a lo que se ha llamado la primera enseñanza de Lacan, no cabe la menor duda, que los conceptos allí situados por Lacan, tienen toda su actualidad.

“La dirección de la cura, hoy” titulo escogido para hacer la lectura del escrito de Lacan, tiene como objeto interrogar de manera renovada la formación y el acto del analista que corresponde a nuestra época. El esfuerzo de esta propuesta es que el analista, su formación y su acto pueda ser puesto en el banquillo y así dar nuevas luces sobre su táctica (interpretación), estrategia (transferencia) y política (orientación).

Con esta pequeña introducción iniciamos nuestro trabajo de preparación. Mantendremos hasta el mes de septiembre una interlocución que auguramos activa, fluida y permanente con nuestra invitada con el ánimo de que nuestro trabajo in situ sea aun más provechoso.

Para llevar a cabo esta preparación así como de la logística necesaria para el seminario, contaremos con una comisión conformada por Elida Ganoza (responsable), Viviana Berger, Maria Eugenia Cardona y Gisela Cordido, a quienes de antemano, agradecemos su entusiasmo y trabajo.  

¡Buena Lectura!

Mauricio Tarrab                        Clara M. Holguín

Director del INES                         Presidenta del Comité consultivo del INES.

Para leer el Boletín 1, click en el siguiente link:

XVI Seminario del INES

La dirección de la cura, hoy