¿Uníos a nosotres? Aproximaciones a las subjetividades contemporáneas

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Observatorio de género, biopolítica y transexualidad – FAPOL

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Conversación clínica de Trazos – Nueva Red Cereda.

El caso presentado el sábado 28 de agosto 2021 por Gabriela Febres-Cordero y discutido por Laura Arciniegas aborda sobre la relación estragante entre una madre y su hija. Los síntomas que de esta dinámica surgen dan cuenta de la necesidad de realizar una operación de separación. Por otro lado, también se ubican las herramientas de las que se sirve esta hija, ¡afortunadamente no hace todo lo que la madre pide!

Laura Arciniegas abrió la conversación posterior recordando lo que nos convoca en el psicoanálisis con niños: el infante como sujeto de pleno derecho. Así como la importancia de las entrevistas preliminares en tanto se va dando forma a la demanda del sujeto. Más allá de un pedido de ayuda, que pueda emerger una demanda de análisis.

El Banquete de los Analistas: Puntuaciones sobre el segundo capítulo

Participantes: Luis Iriarte, Felipe Gómez y Mónica Febres Cordero

Viernes 27 de Agosto

Hora: 17h00         Conexión Zoom

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Vino filosófico. Homenaje a Antonio Aguirre*

Por Mercedes Iglesias, miembro de la NEL y la AMP.

Agradezco la invitación del profesor Carlos Tutivén para esta actividad en honor a Antonio Aguirre, un colega al que he respetado mucho. He dividido mi intervención en dos partes:

La primera en relación a la pregunta que dejó planteada Carlos en la invitación ¿Qué queda de todo ello en tiempos de algoritmos y plataformas?  ¿Puede recuperarse o reinventarse una “República literaria” razonable en una transmodernidad que declina al Padre en la  multiplicación de los géneros políticamente correctos?  ¿Puede haber diálogo amistoso y significativo? ¿Puede haber amor a la sabiduría donde reina la agresividad del anonimato?

La segunda en relación al texto de Antonio donde señala que podemos construir un dique frente al afuera, un remanso para la palabra viva, para la enunciación de cuerpo presente, en una conversación, no jerarquizada, ni como tarea colectiva asignada. El cartel es una pequeña república de las letras, una audiencia reducida a cuatro o cinco, donde el sujeto, solo él, es el responsable de su relación con el saber.

Entonces en relación a la primera pregunta, que es una pregunta totalmente válida en términos de añoranza de diálogos entre seres humanos que eran capaces de escuchar. En un texto que escribí para Zadig, señalaba a Marquerite Yourcenar y sus Memorias de Adriano donde este realiza un análisis de la situación del imperio, y sostiene que hasta donde él entiende, también los bárbaros entrarán en la civilización, tendrán que crear reglas y condiciones para que se construya la paz y la convivencia. La idea es que no importa cuánta atrocidad puedan cometer los hombres entre sí, al final, algún tipo de orden tiene que advenir para que la vida pueda ser posible. Opuse entonces un texto de Pérez Reverte “El problema que hoy afronta lo que llamamos Europa, u Occidente… es que todo eso -Homero, Dante, Cervantes, Shakespeare, Newton, Voltaire- tiene fecha de caducidad y se encuentra en liquidación por derribo. Incapaz de sostenerse. De defenderse. Ya sólo tiene dinero. Y el dinero mantiene a salvo un rato, nada más.” La única vía que encuentra frente a esto es la lucidez. Que seamos capaces de encontrar espacios y autores que nos aporten lucidez. En este sentido, he traído, algunas reflexiones de dos autores: B. Spinoza y R. Rorty. Uno del siglo XVII y otro del XX. Aunque muy diferentes entre sí, ambos vivieron en lugares de bienestar. Amsterdam y Estados Unidos. Pero ambos consideran la importancia de las pasiones y los afectos como parte necesaria para establecer criterios políticos. Ambos consideran que la libertad y la democracia deben defenderse por encima de todo.

Ninguno cree en la Razón moderna como algo universal y común a todos los hombres. Spinoza introduce el deseo en el corazón del hombre pero también en la razón, y marca de este modo un nuevo discurso. Se opone a todo aquello que impida la alegría y la libertad del hombre. Toda su ontología es un sistema de fuerzas, fuerzas que se encuentran en relación. Así aquello que produzca alegría potencia el deseo del hombre y aquello que produzca tristeza lo enlentece. El único modo de lograr que el hombre viva en armonía consigo mismo es que su deseo pueda desarrollarse plenamente. Se trata de que lo ético y político nos enseñen a vivir en armonía con nosotros y con los otros. Desarrolla así una teoría de las pasiones, solo conociéndolas podremos lograr algo. Toda su obra me parece muy importante así como lo fue para Lacan. De Spinoza me quedo con su noción de que las dos pasiones  que perturban al hombre y su construcción política son el miedo y la esperanza. Ambas pasiones cree que son nocivas para la construcción de un mundo político. Diríamos que admite que son usadas por el discurso del amo, pero justamente por eso, se trata de no caer en ellas. Anulan la potencia del deseo.

Rorty por su parte, también critica la razón universal y la idea de una humanidad esencial y común a todos. Establece una crítica a la noción de lenguaje establecida por la modernidad, somos producto del lenguaje, somos respuestas a los léxicos en los que nacimos, y en esto el yo, es un tramado de contingencias. Las disciplinas de la modernidad y la ilustración eran la ciencia y la filosofía, hoy en cambio, serían la literatura, la antropología y las ciencias de la comunicación. Son ellas las encargadas de resolver los problemas ético-políticos que son los verdaderos problemas actuales.  Para Rorty el único modo de organizar otro mundo político, es a través de un cambio de léxicos. Lo que mantiene unidas las sociedades son los léxicos y las esperanzas comunes. Y esta estaría dada por la solidaridad.

No hay modo de reconciliar lo público y lo privado. A  nivel privado propone la ironía, que supone ser capaces de cuestionar el léxico de nuestra tribu, poder colocar dudas radicales en nuestra forma de ver el mundo. Cree en el psicoanálisis, por esto, porque este permite reconsiderar el léxico obtenido en el Otro, y construir el propio. A nivel socio político Rorty aspira a evitar la humillación y el sufrimiento pero el modo en que esto puede conseguirse no es a través de la razón, sino a través de la literatura, y de otras disciplinas que nos muestran algo distinto del nosotros. Miller en El Otro que no existe y sus comités de ética, sostiene que Lacan se interesó por el síntoma literario, que cosquillea al Otro universitario, del saber, puesto que implica un goce para el sujeto y allí inscribió su referencia a James Joyce.

2. 

Voy a la segunda parte que señala Antonio en su texto. El cartel como dique frente al anonimato, como la construcción de una república de las letras. Tengo la idea del cartel como lugar de entrada a la Escuela, tal como lo planteó Lacan, tengo la idea del cartel, como un lugar que nos aleje del discurso universitario.

Voy a rescatar una anécdota que tuvimos con Antonio en un trabajo realizamos varios colegas de la NEL. El tema era ‘El autismo del goce Versus los fenómenos de masa.’ Lo cual me parece muy pertinente para esta temática. (Coordinador: José Fernando Velásquez, Participantes: Antonio Aguirre, Giancarla Antezana, Tania Aramburo, Raúl Castañeda-Cerezo, Beatriz García, Mercedes Iglesias, Diego Tirado.

Y lo señalo porque frente a una discusión en torno al tema,  él insistía que era una interpretación de él, y yo le decía, pero creo que tiene sentido, que es válido hablar de la guerra de los síntomas. En el texto sosteníamos que los fenómenos de masa al igual que la mujer, se desdoblan. Tenemos por un lado fenómenos de masa en relación con el líder, armados bajo la identificación al caudillo, se logra por la regulación fálica, y los modelos son la iglesia y el ejército como señala Freud.  Por otro lado encontramos fenómenos de masa que tachan al Otro, cuestionan la ley e implican la lógica del no-todo, con manifestaciones que permiten pensar en las formas múltiples del goce femenino. Este segundo tipo de masas no responden al modelo freudiano.  “Son las guerras de los síntomas” como lo nombra Lacan en la Introducción a la edición alemana de los Escritos[1], y hay que ver la pasión que se pone en ellas, para no hablar del gusto y el goce en la destrucción. Nombro esta pequeña discusión porque me parece que ahí encontramos un diálogo fecundo que nos interrogaba a todos en la lectura de un texto.

En Hablo a las paredes Lacan sostiene: “Por lo tanto si la verdad no es el saber, es el no saber. El discurso analítico se sostiene en la frontera sensible entre la verdad y el saber, pues entonces, levantar la bandera del no saber es un buen camino” p21.

Afirma que los cuatro discursos no tienen carácter histórico ni mitológico, ni una nostalgia al modo de Rousseau, puesto que esas cosas sólo interesan al discurso universitario y sostiene que este son saberes que no quieren decir nada a nadie, es un semblante de saber. 

Es por esto que Miller señala que hay dos vías que cierran el acceso al inconsciente: la ignorancia (entregarse a ella con pasión implica siempre consolidar el saber establecido) y el poder (la pasión por el dominio oblitera lo que revela el acto fallido). El psicoanálisis enseña las virtudes de la impotencia: ella al menos respeta lo  real.

Así, de buenas a primeras, cualquier recién llegado puede hacer avanzar el psicoanálisis? Sí, esa es, de entrada, la apuesta de la Escuela cuando no se define como una “escuela de psicoanalistas y candidatos” sino de trabajadores, … Bonita forma de recibir a la gente! Uno llama a la puerta de la Escuela con la aldaba del “quiero ser…”, otro con la del “quiero tener…” – cada uno lleva una aldaba distinta en el bolsillo que hace particular su demanda- y la escuela responde con otra aldaba, esa igual para todos y cada uno: la aldaba del trabajo en un cartel, que llama al deseo de saber. Este deseo, conviene saberlo de entrada, no es obvio para el psicoanálisis: hay que exponerlo, ponerlo a prueba, cultivar sus impasses y someterlos a la crítica que otros puedan ejercer.

Mi reflexión en relación a los modos que concebimos el cartel, o más bien mi pregunta, lo que me hace interrogarme es cómo lograr que cada uno de los integrantes estén agujereados desde lo real, cómo hacer para que una vez que se instale el cartel no caigamos en el discurso universitario, en el saber ya sabido, es decir el que no mueve, el que no interroga realmente al sujeto. No es algo dado, no está para nada dado esa posición, hay que escoger textos, hay que comentar y discutir, ciertamente, pero cómo se instala una causa, cómo se instala que todo eso que ubicamos en los montones de libros, de textos, de artículos, cómo instalar algo de una pregunta que me interrogue, que realmente me interrogue.  Entonces: ¿hay que estar en análisis? ¿Hay que hacer clínica? ¿Qué es lo que realmente se requiere para que un cartel sea realmente un cartel? No lo tengo para nada claro. Actualmente estoy en el Secretariado de carteles, y nos interrogamos en torno a esto, cuándo se da esa pregunta, que puede ser mínima, que no tiene que aportar muchos textos pero que da cuenta de algo, que transmite algo del orden de lo causal en un sujeto.

* Intervención de Mercedes Iglesias en el Vino Filosófico de la UCG dedicado a Antonio Aguirre Fuentes. Participaron también Fabián Mosquera, Joaquín Hernández. Conversación celebrada el 29 de julio del 2021.


[1]. Lacan, Jacques.  Introducción a la edición alemana de un primer volumen de los Escritos en Otros Escritos (2012).

Hacia las XII Jornadas de la Nel: ¿Es la sexuación una cuestión (siempre) nueva?

Por: Alvaro Rendón Chasi

¿Sexualidad(es)? No nos deslicemos por las diversas categorías de género que se propone desde lo social. Ya Jacques Lacan nos ha alertado de la cadena que se resbala por lo imaginario y lo simbólico: semblantes, nombres, performances, prácticas de amor y goce con diversos partenaires para posibilitar la relación sexual que finalmente no hay. Todos somos hombres, pero en el sentido lacaniano: hommo-sexuales (“prototipo del semejante”). Antes de continuar propongo una hipótesis: Sigmund Freud había despejado las fórmulas de la sexuación. En 1923 Freud precisa en La organización genital infantil (Una interpolación de la teoría de la sexualidad) que:

El carácter principal de esta organización genital infantil es, al mismo tiempo, su diferencia respecto de la organización genital definitiva del adulto. Reside en que, para ambos sexos, solo desempeña un papel un genital, el masculino. Por tanto, no hay un primado genital, sino un primado del falo. (Freud, 1992, p. 146).

Si lo traducimos sobre el lado hombre-masculino de la sexuación, los seres hablantes, indistinto de sus sexo-género, ocupan este lugar, están castrados y atravesados por el significante fálico. Pero avanza un poco más:

Una primera oposición se introduce con la elección de objeto, que sin duda presupone sujeto y objeto. En el estadio de la organización pregenital sádico-anal no cabe hablar de masculino y femenino; la oposición entre activo y pasivo es la dominante. En el siguiente estadio de la organización genital infantil hay por cierto algo masculino, pero no algo femenino; la oposición reza aquí: genital masculino o castrado. Sólo con la culminación del desarrollo en la época de la pubertad, la polaridad sexual coincide con masculino y femenino. Lo masculino reúne el sujeto, la actividad y la posesión del pene; lo femenino el objeto y la pasividad. (Freud, 1992, pp. 148-149).

A manera de resumen se propone el siguiente esquema:

 SujetoObjeto
Fase sádico-analActivoPasivo
Fase fálicaGenital masculinoCastrado
PubertadMasculino: sujeto, actividad y posesión de pene.Femenino: objeto, pasividad. 

¿No es acaso esta la organización fantasmática?

Siguiendo, esta distribución suena familiar a la propuesta formalizada de Jacques Lacan en el Seminario 20, Aún. Las fórmulas de la sexuación contienen 4 enunciados: 2 del lado izquierdo que competen al lado hombre y los restantes del lado derecho, a la posición femenina o lado mujer. Del lado hombre, el cuantificador Ǝ, representa al mito del padre no castrado ¬Φ, que es oportuno para instaurar la ley. Luego: Ǝx ¬Φx se lee existe por lo menos uno que no está inscrito en la función fálica. En la parte inferior del mismo cuadrante izquierdo se halla el universal Ɐ, representando a todos los que se inscriben ahí cumpliendo el hecho de que deben haber pasado por la castración Φ. Luego Ɐx Φx, se lee todos los sujetos están inscritos en la función fálica

Del lado derecho está la posición femenina. Aquí el existencial aparece negado ¬Ǝ al igual que la función fálica ¬Φ. La fórmula ¬Ǝx ¬Φx se lee: no existe ni una que no esté inscrita en la función fálica. Luego en la parte inferior el universal está negado ¬Ɐ, traducido como no-todo, y la función fálica aparece positiva Φ. La fórmula ¬Ɐx Φx se lee: no toda inscrita en la función fálica. Resulta curioso que Lacan mencione que “…se le llama impropiamente la mujer […] el la de La mujer, a partir del momento en que se anuncia con un no-todo, no puede escribirse” (p. 98).

 Se precisa el cuadro final de las fórmulas de la sexuación:

De este seminario 2 citas son de mi interés:

La primera:

(…) del lado en que todo x es función de Φx, o sea el lado en que se coloca el hombre. Colocarse allí es, en suma, electivo, y las mujeres pueden hacerlo, si les place. Es bien sabido que hay mujeres fálicas, y que la función fálica no impide a los hombres ser homosexuales. Pero les sirve, igualmente, para situarse como hombres y abordar a la mujer. (Lacan, 2014, p. 88)

Es decir, el hablante ser colocado del lado hombre puede abordar algo de la mujer. Observemos en la fórmula el vector que va del sujeto tachado al objeto a. Insisto: ¿no es acaso esta la fórmula del fantasma? Formula que el mismo Freud despejó en “pegan a un niño” como el axioma perverso sobre el que se construye la sexualidad: el niño es pegado, una pasividad siempre activa en el masoquismo.

La segunda:

A la derecha tienen la inscripción de la parte mujer de los seres que hablan. A todo ser que habla, sea cual fuere, esté o no provisto de los atributos de la masculinidad -aún por determinar- le está permitido, tal como lo formula expresamente la teoría freudiana, inscribirse en esa parte. Si se inscribe en ella vetará toda universalidad, será el no-todo, en tanto puede elegir estar o no en Φx. (Lacan, 2014, p. 97)

De tal suerte que, los hablantes seres, tenemos acceso al lado mujer, goce femenino, desde un no universal. A través de (la significación fálica) y a pesar de ella… Entonces hablar de hombre y mujer desde el psicoanálisis de Jacques Lacan debe apuntar a disolver nuestros prejuicios construidos sobre la experiencia imaginaria y simbólica de los semblantes que harían la “esencia” masculina y femenina en la cultura. No hay duda de una posición orientada por ese “significante privilegiado” que es pluralizado por el mismo Lacan. De tal manera que valdría preguntarnos: ¿cómo habita la sexualidad el hablante ser de la psicosis, el autismo…? Con un nudo, propio.

Para concluir por ahora: ¿Qué hay de las familias y la sexualidad en todo esto? Las diversas familias son un intento de poder reemplazar la no-relación sexual a través de la vía del lazo social, ubicándola en la fórmula de la sexuación del lado LOM, lado hombre, donde se inscriben los sujetos hablantes en tanto tienen un cuerpo más allá del género al que se identifiquen. La familia es ya un ordenamiento, una estructura que intenta hacer posible lo que no puede inscribirse en el sexo, de tal suerte, que es un intento de ordenar el goce sea “familia homoparental”; “familia monoparental”; “familia reconstruida” y, por qué no, “familias trans”.

Y ¿la cuestión trans? Un ordenamiento posible del goce dentro de la novedad antigua de La Mujer no existe.

Subrayo las palabras de Jean-Claude Maleval en Cuando Preciado interpela al psicoanálisis (Lacan Cotidiano No 856, 2019):

Cuidémonos de no escuchar la intervención de Preciado: ha venido a recordar al psicoanálisis la necesidad de una permanente evolución. Los modos de goce son tributarios de las mutaciones sociales. Lacan también no deja de subrayar que “¡el inconsciente es la política!”

Sigamos.

Referencias bibliográficas

Freud, S. (1992). La organización genital infantil (Una interpolación en la teoría de la sexualidad). En Obras Completas Volumen 19 (págs. 141-150). Buenos Aires: Amorrortu Ediciones.

Lacan, J. (2014). Seminario 20: Aun. Buenos Aires: Paidós

Maleval, J.-C. (1 de Diciembre de 2019). Cuando Preciado interpela al psicoanálisis . Obtenido de Lacan Cotidiano No 856: http://www.eol.org.ar/biblioteca/lacancotidiano/LC-cero-856.pdf

Reseña Viernes de Escuela – Hacia las XII Jornadas de la Nel

En la reunión del Viernes de Escuela del 20 de agosto 2021, a propósito de las XII Jornadas de la Nel llamada ¿Sexualida(es)?, Álvaro Rendón, asociado de la Escuela, introdujo la cuestión de qué sería lo novedoso en las fórmulas de la sexuación propuestas por Lacan en el Seminario XX. Por un lado, se distingue que las posiciones “hombre” y “mujer” de las fórmulas responden a una lógica de habitar el lenguaje y de la relación de un sujeto con el goce, lo cual no estaría ligado u homologado a lo que socialmente se reconoce como masculino y femenino acompañados de sus semblantes que, hoy más que nunca, se corrobora del uso de éstos y su ubicación en los nuevos lazos sociales. La reunión estuvo animada por varios comentarios de miembros, asociados y amigos de la Nel debatiendo, por ejemplo, lo que introduce Paul B. Preciado en su informe para una academia de psicoanalistas. Jéssica Jara dio algunas precisiones y orientaciones posibles para la lectura de este texto a propósito del tema sobre el cual gira las jornadas. También hubo comentarios de Juan de Althaus y de Saul Jerves alrededor de la lógica de la sexuación y del goce femenino. Nos animamos a continuar con esta preparación.

Cordialmente,
El Directorio

Nuevo asociado

El Directorio de la Nel Guayaquil se complace en recibir a Felipe Gómez como asociado a la sede.

Esperamos con entusiasmo sus contribuciones a la vida de la sede.

¡Bienvenido!

Cordialmente

El Directorio