Palabras de apertura de las Jornadas de Carteles 2018-2020

Por: Rodolfo Rojas Betancourt

Bienvenidos todos a estas jornadas de carteles… en la que se presenta una muestra del trabajo de elaboración de esta sede en el dispositivo que propuso Lacan, a personas interesadas en los temas y seguramente muchos con el deseo de formar parte de esta experiencia, de participar en el desarrollo del psicoanálisis en nuestra ciudad.

Y es que como dice Miller: “El concepto de Escuela de Lacan supone que no analistas formen parte explícitamente de ese conjunto”[1], y es a ustedes a quienes me dirijo, convencido de que la escuela no es para quienes estamos ahora, sino para quienes están por venir.

Los carteles, con todo el espíritu de mayo de ´68, constituyen la forma que pensó Lacan para realizar un estudio teórico de manera “analítica”.  Este estudio teórico, recordemos, que forma parte del trípode freudiano respecto a la formación del analista junto con: el análisis personal y la supervisión de casos.

El estudio de manera “analítica”, como decía, se basa en la idea de Lacan que comenta Miller de oponer enseñanza y saber, plantea que: “La estupidez educativa, es tratar con todas las fuerzas el separar el saber y el goce, quebrar el goce para que el saber triunfe”[2].

Esto conlleva una cierta mortificación de la pulsión epistemofílica, dejando únicamente el aburrimiento de la repetición, del idealizado avance progresivo, que lejos de constatarse, lo que evidencia es que al goce y la pulsión poco les importa si debiera aprenderse primero una cosa y luego otra.

Si la demanda obtura el deseo, vemos como la progresión aburre y abruma.

La propuesta del cartel en este sentido es un contrapunto al Discurso Universitario, una lectura del deseo cada vez, si es realmente un cartel, lo cual por otro lado, nada lo garantiza.  Estas y otras especificaciones, conforman que el cartel no solo sea el órgano de base de la escuela, sino también un punto vivo de formación.

Los invitamos pues a participar de estas elaboraciones, estos puntos vivos que han tocado a cada exponente y que dan cuenta a su vez de lo vivo de la escuela, de lo viva que puede ser una formación rigurosa, cuando es orientada por el deseo.

Bienvenidos,


[1] Miller, J.  El concepto de escuela.  Recuperado de: https://www.wapol.org/es/las_escuelas/TemplateArticulo.asp?intTipoPagina=4&intEdicion=1&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=288&intIdiomaArticulo=1&intPublicacion=10

[2] Miller, J.  El triángulo de los saberes.  Recuperado de: https://psicoanalisislacaniano.com/1996/09/26/jam-triangulo-saberes-19960926/

Conferencia: Coming out, autoritarismo y democracia

Angelia Harari es invitada por:
“El Born, Centro de Cultura y Memoria” 

del Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.

Presentación y dirección del coloquio posterior: 
Enric Berenguer (Miembro de la ELP y de la AMP)

Miércoles 18 de Noviembre, 19:00 horas de España

Acceso libre a través del siguiente enlace de Youtube:


https://youtu.be/3mC4n-HHFoc

Hacia las Jornadas de Carteles

La Comisión de Carteles de Nel-Guayaquil, que en este periodo (2018-2020) ha trabajado en la Sede con los más-uno de carteles y en lo Regional con la Secretaría de Carteles. 
Considera oportuno animar nuestras Jornadas, presentando de modo aperiódico, el recorrido de un cartel que concluyó su trabajo y nos comparte sus elaboraciones.
Quisiéramos remarcar un fragmento del texto hoy presentado.

“Si el trabajo en el cartel suscita el surgimiento de ese S1 del rasgo propio que se porta en la espalda. El más-uno como provocador-provocado, concluiría con su función en la que, a su estilo, trabajó por la formalización del S1 singular y bregó por la no renuncia al deseo de saber más a propósito de esas cosas (propias) inverosímiles “

La Comisión de Carteles
Ana Durán 
Daniela Negrete 
Mayra de Hanze

CONCLUIR UN CARTEL:
UN MODO DE PONERLE COTO A LA DEBILIDAD AMBIENTE
Aquí tienen, el hombre cubierto de cartas.
Lacan
Jessica Jara de Aguirre

  1. Cumplí la función de más uno en un cartel de la NEL que inició en el 2015 y en el que, a partir del rasgo ofrecido por cada cartelizante al colectivo, titulé: “Nuevas subjetivaciones, fuga de la muerte y amuro”. Escribí una reseña sobre ese momento [i].
  2. El cartel se relanzó como efecto del acontecimiento-Conferencia de Miller en Madrid (2017), tornándose: “ZADIG: Hacia una Nueva República de las Letras” [ii]. Elevándose a un “nivel superior” aquello que, de las nuevas subjetivaciones, abordamos desde “Alerta sobre el Tsunami Digital…” (Miller, Laurent y Chatenay, 2005). Arribamos así con Fumaroli a esa República de las Letras, sobre la que Lacan deseó en 1974: “quisiera ver reproducirse bajo la forma de los psicoanalistas… esa especie de república que hacía que Pascal se carteara con Fermat, con Roberval, con Carcavi; con montones de personas vinculadas entre sí por algo que no se sabe qué es y que se había producido […] que hacía que hubiera gente que deseara saber más…” (Los no incautos yerran, Inédito).                                                                            ZADIG fue apuesta por un litoral más vivible, ante la jerarquía eclesiástica del sentido y la red proliferante digital. Hubo un giro: el paso de las Cartas a la opinión ilustrada de JAM1 a una opinión desde la propia luz interior (JAM2 y Simone Weil). Es también el seguir su intuición, entre certidumbre y saber, que Raquel Cors supo testimoniar.
  3. Finalmente, el cartel devino “Psicoanálisis y Política” [iii]. No hubo progreso en cada movimiento, pero sí escansiones por una permutación de cartelizantes y por la puesta periódica a cielo abierto de los resultados. Allí se evidenciaron las coincidencias y los modos de suplir el desacuerdo rancieriano: la ausencia de relación, lacaniana.

Agradezco la confianza de los cartelizantes dispares en el dispositivo de cartel, el que nos permitió trabajar de modo seriado y dar lugar a la contingencia. Cada uno consintió en participar en Jornadas de carteles, boletines (luego libro Violencias y pasiones), conversatorios del Observatorio 2 de la FAPOL en torno a lo imposible de gobernar y educar. Al final, algunos efectos de subjetivación se notan en sus lecturas más aplicadas, como las del guerrero, y a la vez, no-todas.

El fin se veía como los animales de la enciclopedia ficcionada borgeana: los que de lejos, parecen moscas. Al concluir, uno siente que no sólo se trata de la pura lógica permutativa, pues existe la transferencia. ¡Es para pensar que Lacan se planteara al final, el sorteo para vectorizar! [iv] En cualquier caso, corresponde un esfuerzo por re-humanizar este momento conclusivo; pues, nuestro despegue/decolage, es muy distinto a los imperativos de la época que empujan a romper los lazos.

¿Será que la mosca despega, evitando el pegan a un niño? El trabajo en cartel apunta a hacer-producir ese S1 del rasgo propio en la espalda; entonces, concluir es no quedarse pegado en el comprender e implica un corte. Además, dar una satisfacción al Otro de la Escuela. Una vez cumplido un tiempo lógico, cada uno se despega y despega a otro colectivo con un nuevo nombre.

El más-uno concluiría con su función en la que, a su estilo, trabajó por la formalización del S1 singular y bregó por la no renuncia al deseo de saber más a propósito de esas cosas (propias) inverosímiles. Están como dificultades: el saber triste y la inhibición, el hiperentusiasmo por el proliferante saber en las redes, que obtura las preguntas; la identificación y el pegoteo imaginario.

El más-uno, si bien puede ser cualquiera, tiene que ser alguien y elegido. Requiere un cierto saber-hacer-allí. Al final, con su gesto vivo de paso al costado, un más-uno encarnado, da ocasión al reagrupamiento, para proseguir con el trabajo junto a otros. De ese modo avanza el psicoanálisis.

Para concluir, recuerdo que hace más de diez años, tomando a Ricardo Seldes como testigo en una Jornada de carteles, declaré inspirada en el dilema de los prisioneros: “El cartel, una política sin partido”. Hoy agrego: sin partido (como ZADIG), pero no sin Escuela (aún si ZADIG está junto a la Escuela). Lo anoto, para ponerle coto a la debilidad ambiente, como diría Lacan.  


[i]www.nel-amp.org/index.php?file=Carteles/Boletin-de-carteles/022/Productos-de-carteles/Nuevas-subjetivaciones.html[ii]www.lacanquotidien.fr/blog/wp-content/uploads/2017/10/LQ-743.pdf[iii]https://dialoguemos.ec/2019/06/en-torno-a-lo-imposible-de-gobernar-o-como-concluir-de-la-buena-manera-un-cartel-2/[iv]www.wapol.org/es/las_escuelas/TemplateArticulo.asp?intTipoPagina=4&intEdicion=1&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=159&intIdiomaArticulo=1&intPublicacion=10

Condolencias

El Directorio de la NEL-Guayaquil y la sede toda, expresa su inmenso pesar ante la noticia del fallecimiento de la nieta de nuestra apreciada compañera Mónica Febres-Cordero de Espinel, Valeria Espinel Trujillo.

En este momento de profundo de dolor, estamos con Mónica y su familia, a quienes extendemos nuestras más profundas condolencias, uniéndonos y acompañándolos por esta irreparable y súbita pérdida.
 

NEL-Guayaquil

Rodolfo Rojas Director saliente

X ENAPOL

X ENAPOL
X Encuentro Americano del Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana
XXII Encuentro Internacional del Campo freudiano

Queridos colegas:

Es una gran alegría para la FAPOL anunciarles que en el lapso de un año tendrá lugar nuestro próximo Encuentro Americano de la Orientación Lacaniana, XXII Encuentro Internacional del Campo freudiano, cuya sede será esta vez la ciudad de Santiago de Chile desde donde nos reuniremos a través de los medios virtuales durante el fin de semana del 9 y 10 de octubre de 2021.

El tema que nos convoca en esta oportunidad es: 

«LO NUEVO EN EL AMOR. MODALIDADES CONTEMPORÁNEAS DE LOS LAZOS».

Será un evento muy especial, una propuesta audaz y absolutamente inédita en la historia de nuestros encuentros, a través de la cual se conectarán simultáneamente las 39 ciudades de América que reúne la FAPOL, con la capacidad excepcional de poder inscribir a todos aquellos interesados y concernidos por el psicoanálisis de la orientación lacaniana que deseen participar.

Para la conducción de este gran acontecimiento hemos depositado nuestra confianza en nuestras colegas Lizbeth Ahumada Yanet como Presidenta y Luisa Aragón como Directora.
Contamos también con los colegas: Alejandro Reinoso, Ram Mandil y Gabriel Racki en la Comisión Científica; y con Rosa Lagos, Carmen Silvia Cervelatti y Betty Nagorny en la Comisión Organización.

Muy pronto les compartiremos el afiche y más novedades.

Bureau FAPOL
Viviana Berger – Presidente Ricardo Seldes – Vicepresidente
Iordan Gurgel – Secretario

Boletín 11: Biblioteca Nel Guayaquil

Boletín #11
Septiembre 25 del 2020

¡La Biblioteca sigue abierta!

LA INFANCIA, UN CAMPO MINADO
Maritza Cino Alvear*

A veces la infancia
es una lanza adormecida
en el territorio del lenguaje/
los ojos se abren a la estrechez del mundo/
 el advenimiento del primer monosílabo/
los primeros pasos tropiezan el abismo/
la cobertura del sol ha descendido/
el llanto asoma detrás de la mirada/ vientre.

 

Maritza Cino Alvear

Sospecho que el territorio de la infancia es un campo minado al que se vuelve una y otra vez. También sospecho que no lo cruzamos conscientemente, sino más bien esquivamos el centro móvil para tomar el mejor atajo que nos permita zigzaguear y no mostrarnos ni despertar al fantasma.

Sabemos que la infancia está repleta de vivencias diversas, es un ir y venir a través de la existencia y frente a esa posibilidad ineludible e interminable, toma fuerza el enunciado de Ana María Matute, novelista española cuando dice: A veces la infancia es más larga que la vida; la frase me conduce a lo infinito e inasible, a lo que no tiene medida ni caducidad. Esa vía/etapa que desborda a todas y permanece adherida, indisoluble y encarnada.
En un artículo de Camila Builes, (1) sobre La invención de la infancia en la literatura, se menciona:
La infancia es el lugar de la memoria y el mito: es la etapa de los primeros recuerdos, de la sorpresa por el mundo y el descubrimiento de todo lo que lo compone. Desde la escritura se acude a esas primeras imágenes o recuerdos pantallas, según Sigmund Freud, que son reconstruidas ficticiamente por el sujeto desde sucesos reales o fantasmas, para comprender ese primer ser en la vida, la singularidad, el pasado que contiene la sustancia que explica una parte importante del presente, las motivaciones personales, la identidad actual, los proyectos del futuro.  Se revisa la temprana edad que da origen a esa identidad múltiple y final. 

Cuando pienso que en la infancia se fabulan el mito y la memoria de la que habla Builes, capturo los primeros tejidos y mixturas adheridos en algún lugar sin límites; también a partir de mis lecturas y experiencia poética advierto que ese paraíso encantado de juegos y afectos no siempre es como usualmente se espera, un espacio de seguridad umbilical que según se afirma es decisivo para que la vida sea más estructurada y llevadera.

Todos los escritores en algún momento han depositado en su creación fragmentos de infancia, han metaforizado sus recuerdos de diversas maneras, han asistido a una especie de catarsis al reescribir esas remembranzas iniciales, franjas de memoria de variados tonos e intensidades que deambulan por el desasosiego, hacia esa pulsión inaugural: escena  primal que se repite al infinito.

La poeta argentina Alejandra Pizarnik, en uno de sus textos más célebres confiesaEscribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura, porque todos estamos heridos. Y parecería que algo se empieza a develar para todos los que la leemos y avizoramos que contemplar la infancia a través de la escritura poética, es zurcir la herida, la escisión, el rompimiento de lo simbólicamente velado, la abstracción del dolor en el fonema.

Raine Maria Rilke, (2) poeta y novelista austriaco del siglo XX, había escrito en sus Elegías que el destino no es más que lo denso de la infancia. No, es más: no en el sentido de “no es otra cosa que esto”, sino, la infancia es más que el destino, el destino es menos que la infancia. La infancia, en su densidad, lo sobrepasa. Como si la infancia se resistiera al destino, toda vez que en sus horas —las horas de la infancia, el tiempo de la infancia— acontece la disolución radical de toda teleología, de toda destinación.
 Como si el tiempo de la infancia, no tuviese nada que ver con aquel tiempo histórico lineal, puesto que, en él, en aquellas horas, siempre hay un más, un denso exceso que resulta ser inadministrable, irreductible a las categorías tradicionales de la temporalidad:
Oh, horas de la infancia, cuando detrás de las figuras había más que solo pasado y ante nosotros no estaba el futuro (Rilke 2002).

Una vez más la infancia intemporal anclando su peso y densidad, la construcción deconstructiva del fantasma insomne. Algo parecido al juego en un campo minado, donde la poesía permuta lo innombrable, porque de alguna forma: Evocar la infancia es instalar la ausencia en el lenguaje.

*Cartelizante Nel Guayaquil en periodos anteriores

(1) Camila Builes, La invención de la infancia en la literatura. El espectador, Bogotá, 2016
(2)Matías Sánchez Ponce, Rilke, la infancia indeterminada, Síntesis, Revista de Filosofía, Chile, 2017
(3)Poemas/textos, Matute, Pizarnik, Rilke.

______________________________________________

LA PERMUTACIÓN EN LA COMISIÓN DE BIBILIOTECA DE NEL GUAYAQUIL
Ana Ricaurte*

El boletín de la biblioteca de Nel Guayaquil que se propuso sostener la biblioteca abierta durante la pandemia, desde el mes de abril, hace un corte con el número 11, dando paso a la permutación en la Comisión de biblioteca y a nuevos proyectos que vinculen a la sede con la comunidad.

Al inicio de este período crítico irrumpió en nuestras reuniones de escuela la inquietud de qué hacer con la urgencia.  Algunas formas de tramitarla se pensaron y entre ellas este boletín, acogiendo la constante mención de textos orientadores sobre el tema en cuestión.  Se puso en marcha una invitación a publicar citas de sus propios textos y su propia investigación vertida en una enunciación.  Constan en 11 boletines escritos de Miembros, asociados y cartelizantes.

Con la pregunta qué clínica para la urgencia y el trauma, cada boletín trae su aporte a una investigación que ha recogido conceptos fundamentales para una práctica,  buscados en lecturas cuidadosas de Lacan, y también elaboraciones de la propia clínica.
Para recordar algunos de ellos:

Más allá del acontecimiento externo, de lo que se trata es de la efracción del goce[1], siempre es eso,  es el goce desconocido que irrumpe en la rutina del discurso que sostiene las significaciones.  Citamos a María Cristina Giraldo que señala la posición analítica que “hace par” con la urgencia del hablante ser y su goce que irrumpe, no por el lado del auxilio psicoterapéutico.

La política del psicoanálisis no ofrece a un sujeto volver al estado pre-trauma, sino que orienta nuestra experiencia de lo real hacia la reescritura de un modo sint(h)omático de salir de lo mismo.

Frente a la urgencia, hacer fallar a la verdad mentirosa terapeutizante.  De lo que se trata es de lo que excede a la palabra, en el surgimiento de lo que hace agujero.  Lo que rebasa la palabra es el significante martilleando el cuerpo.

El analista sabrá leer la escritura del inconsciente, la que dura, es dura y soporta la palabra que habla de lo insoportable. Escri-dura.
“No hay clínica sin ética[i], refiere Miller  ¿y cuál será esa ética propia del psicoanálisis?
implica al analista en primer lugar, poner el acento sobre su deseo”.   Que pueda ser sorprendedor de lo real.

En la práctica psicoanalítica el trabajo es con las piezas sueltas. Operando con el factor a como condensador de goce que nos orienta en las profundidades del gusto.
Y por último, el boletín también fue un medio para transmitir algo de la propia práctica, varios escritos han transmitido observaciones logradas en las aplicaciones del psicoanálisis, en el trabajo con autistas,  en prácticas que intervienen en lo social orientadas por el discurso lacaniano: en el campo jurídico, con más frecuencia en la educación, donde docentes, psicólogos, practicantes del psicoanálisis en instituciones educativas buscan la forma de introducir el deseo, y de resguardar la palabra del sujeto, a pesar de la intermediación de las pantallas en la educación virtual, de la presencia del virus, y de dificultades con los padres empujados a la función de maestros.

Es una orientación política dar lugar a lo que no se educa, eso que las técnicas reeducativas quieren sepultar.

Han sido diez boletines.  Y uno más hoy, cuando estuviéramos próximos a la cita en Bogotá para tratar lo insoportable de la infancia, con un texto inédito de Maritza Cino, poeta y docente en letras, cartelizante en períodos anteriores, colaboró en el boletín hacia la Primera Jornada de NEL Guayaquil ¿Qué quiere una mujer?  Convocada esta vez por lo no tramitable de la infancia nos entrega “La infancia, un campo minado”, en que reconoce lo estructural de lo imposible de decir con relación a lalengua, a “lo inasible de la infancia… intemporal… que permanece adherido” como causa suficiente que mueve las plumas de Rilke, Alejandra Pizarnik, María Matute y de ella misma, en el acto de escribir.  Abrochamos con el número 11 este boletín de pandemia, con la investigación que Maritza Cino nos ofrece antecedida por su propia poesía.
Decir de sí, de lo más íntimo, de lo que no se acomoda al discurso del Amo, sucede en la poesía y en la experiencia psicoanalítica  porque introduce un discurso diferente que da lugar a lo singular del goce y propone al hablante ser responsabilizarse de ello.


*Miembro de la Nueva Escuela Lacaniana

(1) Miller-J-A. , Conferencias porteñas tomo I, Paidós, Bs.As. 2009, pag. 72
(2) Miller. El ser y el Uno.  Lección marzo 23, 2011.

Comisión de Biblioteca Nel-Guayaquil

Si desean revisar nuestros boletines, pueden  obtener todos los anteriores  visitando el blog de la escuela en esta dirección    https://nelguayaquil.org/category/biblioteca/

Coordinadora del Boletín
Ana Ricaurte.

Diseño y Edición
Gabriela Febres-Cordero.
Ana Ricaurte.
Silvana Gallegos.