Archivo de la categoría: Sin categoría

Viernes de Escuela: conversación sobre el capítulo 3 de “El Banquete de los Analistas”

Viernes 17 de septiembre de 2021

Exponen:
Jessica Jara, Gabriela Játiva y Silvana Gallegos
Hora: 17h00             Conexión Zoom

Unirse a la reunión Zoom

https://us02web.zoom.us/j/83267372856?pwd=cDJOWkc3N2c0UXJwczNuUUY1R1ZiUT09

Inicio de Reunión: 17h00
ID de reunión: 832 6737 2856
Código de acceso: 206610

Cordialmente, 
El Directorio 

El Banquete de los Analistas: Puntuaciones sobre el segundo capítulo

Participantes: Luis Iriarte, Felipe Gómez y Mónica Febres Cordero

Viernes 27 de Agosto

Hora: 17h00         Conexión Zoom

Unirse a la reunión Zoom

https://us02web.zoom.us/j/83267372856?pwd=cDJOWkc3N2c0UXJwczNuUUY1R1ZiUT09


Inicio de Reunión: 17h00
ID de reunión: 832 6737 2856
Código de acceso: 206610
 

Cordialmente, 
El Directorio 

Hacia las XII Jornadas de la Nel: ¿Es la sexuación una cuestión (siempre) nueva?

Por: Alvaro Rendón Chasi

¿Sexualidad(es)? No nos deslicemos por las diversas categorías de género que se propone desde lo social. Ya Jacques Lacan nos ha alertado de la cadena que se resbala por lo imaginario y lo simbólico: semblantes, nombres, performances, prácticas de amor y goce con diversos partenaires para posibilitar la relación sexual que finalmente no hay. Todos somos hombres, pero en el sentido lacaniano: hommo-sexuales (“prototipo del semejante”). Antes de continuar propongo una hipótesis: Sigmund Freud había despejado las fórmulas de la sexuación. En 1923 Freud precisa en La organización genital infantil (Una interpolación de la teoría de la sexualidad) que:

El carácter principal de esta organización genital infantil es, al mismo tiempo, su diferencia respecto de la organización genital definitiva del adulto. Reside en que, para ambos sexos, solo desempeña un papel un genital, el masculino. Por tanto, no hay un primado genital, sino un primado del falo. (Freud, 1992, p. 146).

Si lo traducimos sobre el lado hombre-masculino de la sexuación, los seres hablantes, indistinto de sus sexo-género, ocupan este lugar, están castrados y atravesados por el significante fálico. Pero avanza un poco más:

Una primera oposición se introduce con la elección de objeto, que sin duda presupone sujeto y objeto. En el estadio de la organización pregenital sádico-anal no cabe hablar de masculino y femenino; la oposición entre activo y pasivo es la dominante. En el siguiente estadio de la organización genital infantil hay por cierto algo masculino, pero no algo femenino; la oposición reza aquí: genital masculino o castrado. Sólo con la culminación del desarrollo en la época de la pubertad, la polaridad sexual coincide con masculino y femenino. Lo masculino reúne el sujeto, la actividad y la posesión del pene; lo femenino el objeto y la pasividad. (Freud, 1992, pp. 148-149).

A manera de resumen se propone el siguiente esquema:

 SujetoObjeto
Fase sádico-analActivoPasivo
Fase fálicaGenital masculinoCastrado
PubertadMasculino: sujeto, actividad y posesión de pene.Femenino: objeto, pasividad. 

¿No es acaso esta la organización fantasmática?

Siguiendo, esta distribución suena familiar a la propuesta formalizada de Jacques Lacan en el Seminario 20, Aún. Las fórmulas de la sexuación contienen 4 enunciados: 2 del lado izquierdo que competen al lado hombre y los restantes del lado derecho, a la posición femenina o lado mujer. Del lado hombre, el cuantificador Ǝ, representa al mito del padre no castrado ¬Φ, que es oportuno para instaurar la ley. Luego: Ǝx ¬Φx se lee existe por lo menos uno que no está inscrito en la función fálica. En la parte inferior del mismo cuadrante izquierdo se halla el universal Ɐ, representando a todos los que se inscriben ahí cumpliendo el hecho de que deben haber pasado por la castración Φ. Luego Ɐx Φx, se lee todos los sujetos están inscritos en la función fálica

Del lado derecho está la posición femenina. Aquí el existencial aparece negado ¬Ǝ al igual que la función fálica ¬Φ. La fórmula ¬Ǝx ¬Φx se lee: no existe ni una que no esté inscrita en la función fálica. Luego en la parte inferior el universal está negado ¬Ɐ, traducido como no-todo, y la función fálica aparece positiva Φ. La fórmula ¬Ɐx Φx se lee: no toda inscrita en la función fálica. Resulta curioso que Lacan mencione que “…se le llama impropiamente la mujer […] el la de La mujer, a partir del momento en que se anuncia con un no-todo, no puede escribirse” (p. 98).

 Se precisa el cuadro final de las fórmulas de la sexuación:

De este seminario 2 citas son de mi interés:

La primera:

(…) del lado en que todo x es función de Φx, o sea el lado en que se coloca el hombre. Colocarse allí es, en suma, electivo, y las mujeres pueden hacerlo, si les place. Es bien sabido que hay mujeres fálicas, y que la función fálica no impide a los hombres ser homosexuales. Pero les sirve, igualmente, para situarse como hombres y abordar a la mujer. (Lacan, 2014, p. 88)

Es decir, el hablante ser colocado del lado hombre puede abordar algo de la mujer. Observemos en la fórmula el vector que va del sujeto tachado al objeto a. Insisto: ¿no es acaso esta la fórmula del fantasma? Formula que el mismo Freud despejó en “pegan a un niño” como el axioma perverso sobre el que se construye la sexualidad: el niño es pegado, una pasividad siempre activa en el masoquismo.

La segunda:

A la derecha tienen la inscripción de la parte mujer de los seres que hablan. A todo ser que habla, sea cual fuere, esté o no provisto de los atributos de la masculinidad -aún por determinar- le está permitido, tal como lo formula expresamente la teoría freudiana, inscribirse en esa parte. Si se inscribe en ella vetará toda universalidad, será el no-todo, en tanto puede elegir estar o no en Φx. (Lacan, 2014, p. 97)

De tal suerte que, los hablantes seres, tenemos acceso al lado mujer, goce femenino, desde un no universal. A través de (la significación fálica) y a pesar de ella… Entonces hablar de hombre y mujer desde el psicoanálisis de Jacques Lacan debe apuntar a disolver nuestros prejuicios construidos sobre la experiencia imaginaria y simbólica de los semblantes que harían la “esencia” masculina y femenina en la cultura. No hay duda de una posición orientada por ese “significante privilegiado” que es pluralizado por el mismo Lacan. De tal manera que valdría preguntarnos: ¿cómo habita la sexualidad el hablante ser de la psicosis, el autismo…? Con un nudo, propio.

Para concluir por ahora: ¿Qué hay de las familias y la sexualidad en todo esto? Las diversas familias son un intento de poder reemplazar la no-relación sexual a través de la vía del lazo social, ubicándola en la fórmula de la sexuación del lado LOM, lado hombre, donde se inscriben los sujetos hablantes en tanto tienen un cuerpo más allá del género al que se identifiquen. La familia es ya un ordenamiento, una estructura que intenta hacer posible lo que no puede inscribirse en el sexo, de tal suerte, que es un intento de ordenar el goce sea “familia homoparental”; “familia monoparental”; “familia reconstruida” y, por qué no, “familias trans”.

Y ¿la cuestión trans? Un ordenamiento posible del goce dentro de la novedad antigua de La Mujer no existe.

Subrayo las palabras de Jean-Claude Maleval en Cuando Preciado interpela al psicoanálisis (Lacan Cotidiano No 856, 2019):

Cuidémonos de no escuchar la intervención de Preciado: ha venido a recordar al psicoanálisis la necesidad de una permanente evolución. Los modos de goce son tributarios de las mutaciones sociales. Lacan también no deja de subrayar que “¡el inconsciente es la política!”

Sigamos.

Referencias bibliográficas

Freud, S. (1992). La organización genital infantil (Una interpolación en la teoría de la sexualidad). En Obras Completas Volumen 19 (págs. 141-150). Buenos Aires: Amorrortu Ediciones.

Lacan, J. (2014). Seminario 20: Aun. Buenos Aires: Paidós

Maleval, J.-C. (1 de Diciembre de 2019). Cuando Preciado interpela al psicoanálisis . Obtenido de Lacan Cotidiano No 856: http://www.eol.org.ar/biblioteca/lacancotidiano/LC-cero-856.pdf

FAPOL – Condolencias

La FAPOL y quienes trabajamos en la organización y  puesta en marcha del X ENAPOL, lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro querido colega Antonio Aguirre, miembro de la NEL (Guayaquil) y de la AMP. Antonio había asumido con alegría y entusiasmo el compromiso de trabajo hacia el próximo X ENAPOL, tanto en los grupos de conversación como en publicaciones por venir.

Expresamos especialmente nuestro pesar y afecto a su esposa, Jessica Jara de Aguirre, asociada a la NEL-Guayaquil y participante decidida en la Comisión Boletín y contenido de este X ENAPOL. Nuestro sincero sentir de amistad, esperando que este trabajo que llevamos juntos haga también de lazo en estos momentos difíciles.

Extendemos nuestras condolencias a los colegas de la NEL, en especial a los colegas de la sede NEL-Guayaquil.
 

Lizbeth Ahumada Presidente ENAPOL
Luisa Aragón
Directora ENAPOL


Bureau de la FAPOL
Viviana Berger
Presidente
Ricardo Seldes
Vice-presidente
Iordan Gurgel
Secretario

Conferencia: Coming out, autoritarismo y democracia

Angelia Harari es invitada por:
“El Born, Centro de Cultura y Memoria” 

del Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.

Presentación y dirección del coloquio posterior: 
Enric Berenguer (Miembro de la ELP y de la AMP)

Miércoles 18 de Noviembre, 19:00 horas de España

Acceso libre a través del siguiente enlace de Youtube:


https://youtu.be/3mC4n-HHFoc

Boletín 11: Biblioteca Nel Guayaquil

Boletín #11
Septiembre 25 del 2020

¡La Biblioteca sigue abierta!

LA INFANCIA, UN CAMPO MINADO
Maritza Cino Alvear*

A veces la infancia
es una lanza adormecida
en el territorio del lenguaje/
los ojos se abren a la estrechez del mundo/
 el advenimiento del primer monosílabo/
los primeros pasos tropiezan el abismo/
la cobertura del sol ha descendido/
el llanto asoma detrás de la mirada/ vientre.

 

Maritza Cino Alvear

Sospecho que el territorio de la infancia es un campo minado al que se vuelve una y otra vez. También sospecho que no lo cruzamos conscientemente, sino más bien esquivamos el centro móvil para tomar el mejor atajo que nos permita zigzaguear y no mostrarnos ni despertar al fantasma.

Sabemos que la infancia está repleta de vivencias diversas, es un ir y venir a través de la existencia y frente a esa posibilidad ineludible e interminable, toma fuerza el enunciado de Ana María Matute, novelista española cuando dice: A veces la infancia es más larga que la vida; la frase me conduce a lo infinito e inasible, a lo que no tiene medida ni caducidad. Esa vía/etapa que desborda a todas y permanece adherida, indisoluble y encarnada.
En un artículo de Camila Builes, (1) sobre La invención de la infancia en la literatura, se menciona:
La infancia es el lugar de la memoria y el mito: es la etapa de los primeros recuerdos, de la sorpresa por el mundo y el descubrimiento de todo lo que lo compone. Desde la escritura se acude a esas primeras imágenes o recuerdos pantallas, según Sigmund Freud, que son reconstruidas ficticiamente por el sujeto desde sucesos reales o fantasmas, para comprender ese primer ser en la vida, la singularidad, el pasado que contiene la sustancia que explica una parte importante del presente, las motivaciones personales, la identidad actual, los proyectos del futuro.  Se revisa la temprana edad que da origen a esa identidad múltiple y final. 

Cuando pienso que en la infancia se fabulan el mito y la memoria de la que habla Builes, capturo los primeros tejidos y mixturas adheridos en algún lugar sin límites; también a partir de mis lecturas y experiencia poética advierto que ese paraíso encantado de juegos y afectos no siempre es como usualmente se espera, un espacio de seguridad umbilical que según se afirma es decisivo para que la vida sea más estructurada y llevadera.

Todos los escritores en algún momento han depositado en su creación fragmentos de infancia, han metaforizado sus recuerdos de diversas maneras, han asistido a una especie de catarsis al reescribir esas remembranzas iniciales, franjas de memoria de variados tonos e intensidades que deambulan por el desasosiego, hacia esa pulsión inaugural: escena  primal que se repite al infinito.

La poeta argentina Alejandra Pizarnik, en uno de sus textos más célebres confiesaEscribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura, porque todos estamos heridos. Y parecería que algo se empieza a develar para todos los que la leemos y avizoramos que contemplar la infancia a través de la escritura poética, es zurcir la herida, la escisión, el rompimiento de lo simbólicamente velado, la abstracción del dolor en el fonema.

Raine Maria Rilke, (2) poeta y novelista austriaco del siglo XX, había escrito en sus Elegías que el destino no es más que lo denso de la infancia. No, es más: no en el sentido de “no es otra cosa que esto”, sino, la infancia es más que el destino, el destino es menos que la infancia. La infancia, en su densidad, lo sobrepasa. Como si la infancia se resistiera al destino, toda vez que en sus horas —las horas de la infancia, el tiempo de la infancia— acontece la disolución radical de toda teleología, de toda destinación.
 Como si el tiempo de la infancia, no tuviese nada que ver con aquel tiempo histórico lineal, puesto que, en él, en aquellas horas, siempre hay un más, un denso exceso que resulta ser inadministrable, irreductible a las categorías tradicionales de la temporalidad:
Oh, horas de la infancia, cuando detrás de las figuras había más que solo pasado y ante nosotros no estaba el futuro (Rilke 2002).

Una vez más la infancia intemporal anclando su peso y densidad, la construcción deconstructiva del fantasma insomne. Algo parecido al juego en un campo minado, donde la poesía permuta lo innombrable, porque de alguna forma: Evocar la infancia es instalar la ausencia en el lenguaje.

*Cartelizante Nel Guayaquil en periodos anteriores

(1) Camila Builes, La invención de la infancia en la literatura. El espectador, Bogotá, 2016
(2)Matías Sánchez Ponce, Rilke, la infancia indeterminada, Síntesis, Revista de Filosofía, Chile, 2017
(3)Poemas/textos, Matute, Pizarnik, Rilke.

______________________________________________

LA PERMUTACIÓN EN LA COMISIÓN DE BIBILIOTECA DE NEL GUAYAQUIL
Ana Ricaurte*

El boletín de la biblioteca de Nel Guayaquil que se propuso sostener la biblioteca abierta durante la pandemia, desde el mes de abril, hace un corte con el número 11, dando paso a la permutación en la Comisión de biblioteca y a nuevos proyectos que vinculen a la sede con la comunidad.

Al inicio de este período crítico irrumpió en nuestras reuniones de escuela la inquietud de qué hacer con la urgencia.  Algunas formas de tramitarla se pensaron y entre ellas este boletín, acogiendo la constante mención de textos orientadores sobre el tema en cuestión.  Se puso en marcha una invitación a publicar citas de sus propios textos y su propia investigación vertida en una enunciación.  Constan en 11 boletines escritos de Miembros, asociados y cartelizantes.

Con la pregunta qué clínica para la urgencia y el trauma, cada boletín trae su aporte a una investigación que ha recogido conceptos fundamentales para una práctica,  buscados en lecturas cuidadosas de Lacan, y también elaboraciones de la propia clínica.
Para recordar algunos de ellos:

Más allá del acontecimiento externo, de lo que se trata es de la efracción del goce[1], siempre es eso,  es el goce desconocido que irrumpe en la rutina del discurso que sostiene las significaciones.  Citamos a María Cristina Giraldo que señala la posición analítica que “hace par” con la urgencia del hablante ser y su goce que irrumpe, no por el lado del auxilio psicoterapéutico.

La política del psicoanálisis no ofrece a un sujeto volver al estado pre-trauma, sino que orienta nuestra experiencia de lo real hacia la reescritura de un modo sint(h)omático de salir de lo mismo.

Frente a la urgencia, hacer fallar a la verdad mentirosa terapeutizante.  De lo que se trata es de lo que excede a la palabra, en el surgimiento de lo que hace agujero.  Lo que rebasa la palabra es el significante martilleando el cuerpo.

El analista sabrá leer la escritura del inconsciente, la que dura, es dura y soporta la palabra que habla de lo insoportable. Escri-dura.
“No hay clínica sin ética[i], refiere Miller  ¿y cuál será esa ética propia del psicoanálisis?
implica al analista en primer lugar, poner el acento sobre su deseo”.   Que pueda ser sorprendedor de lo real.

En la práctica psicoanalítica el trabajo es con las piezas sueltas. Operando con el factor a como condensador de goce que nos orienta en las profundidades del gusto.
Y por último, el boletín también fue un medio para transmitir algo de la propia práctica, varios escritos han transmitido observaciones logradas en las aplicaciones del psicoanálisis, en el trabajo con autistas,  en prácticas que intervienen en lo social orientadas por el discurso lacaniano: en el campo jurídico, con más frecuencia en la educación, donde docentes, psicólogos, practicantes del psicoanálisis en instituciones educativas buscan la forma de introducir el deseo, y de resguardar la palabra del sujeto, a pesar de la intermediación de las pantallas en la educación virtual, de la presencia del virus, y de dificultades con los padres empujados a la función de maestros.

Es una orientación política dar lugar a lo que no se educa, eso que las técnicas reeducativas quieren sepultar.

Han sido diez boletines.  Y uno más hoy, cuando estuviéramos próximos a la cita en Bogotá para tratar lo insoportable de la infancia, con un texto inédito de Maritza Cino, poeta y docente en letras, cartelizante en períodos anteriores, colaboró en el boletín hacia la Primera Jornada de NEL Guayaquil ¿Qué quiere una mujer?  Convocada esta vez por lo no tramitable de la infancia nos entrega “La infancia, un campo minado”, en que reconoce lo estructural de lo imposible de decir con relación a lalengua, a “lo inasible de la infancia… intemporal… que permanece adherido” como causa suficiente que mueve las plumas de Rilke, Alejandra Pizarnik, María Matute y de ella misma, en el acto de escribir.  Abrochamos con el número 11 este boletín de pandemia, con la investigación que Maritza Cino nos ofrece antecedida por su propia poesía.
Decir de sí, de lo más íntimo, de lo que no se acomoda al discurso del Amo, sucede en la poesía y en la experiencia psicoanalítica  porque introduce un discurso diferente que da lugar a lo singular del goce y propone al hablante ser responsabilizarse de ello.


*Miembro de la Nueva Escuela Lacaniana

(1) Miller-J-A. , Conferencias porteñas tomo I, Paidós, Bs.As. 2009, pag. 72
(2) Miller. El ser y el Uno.  Lección marzo 23, 2011.

Comisión de Biblioteca Nel-Guayaquil

Si desean revisar nuestros boletines, pueden  obtener todos los anteriores  visitando el blog de la escuela en esta dirección    https://nelguayaquil.org/category/biblioteca/

Coordinadora del Boletín
Ana Ricaurte.

Diseño y Edición
Gabriela Febres-Cordero.
Ana Ricaurte.
Silvana Gallegos.

Boletín 2: Biblioteca Nel Guayaquil

LAS CITAS Y COMENTARIOS DE LA BIBLIOTECA

Boletín #2
Guayaquil, 22 de mayo del 2020

¡La Biblioteca sigue abierta!
Para ello los invitamos a compartir citas de sus textos en las que encuentren, cada uno, la orientación a lo real del psicoanálisis lacaniano para la  pregunta ¿Qué clínica para la urgencia y el trauma? que abre una transferencia de trabajo en la Escuela.  Citas para interrogar lo que quizás damos por sentado y que nos permitan seguir preguntándonos dónde está lo urgente, sin velarlo. ¿A qué remite lo que se desacomoda en la urgencia?

Siguiendo la reciente participación con Nel Guayaquil de María Cristina Giraldo, AE de la Escuela Una, hagamos el esfuerzo de precisar la posición analítica que “hace par” con la urgencia del hablante ser y su goce que irrumpe, no por el lado del auxilio psicoterapéutico.

 

DEL SUJETO POR FIN CUESTIONADO

Alvaro Rendón Chasi*

Expongo lo que trae Jacques Lacan en 1966 en lo que ha llamado “Del sujeto por fin cuestionado[1]” y, en medio de la pandemia por Covid-19, ¿qué se nos cuestiona a los psicoanalistas? ¿La práctica a través de los medios electrónico? ¿La ética propiamente dicha? Son preguntas que necesitan del tiempo de comprender para no caer en las conclusiones apresuradas de una psicoterapia endulzante.

Nos dice Lacan “sobre el sujeto cuestionado, el psicoanálisis didáctico será nuestro punto de partida” (p. 223) entendiendo la didáctica como ese “emprender” la habilitación para la práctica del psicoanálisis. Y esta puntualización de Lacan es una crítica a la pedagogía de la IPA para alcanzar el título de psicoanalistas. Dice Lacan “acaso se vea más claro purificando a dicho sujeto de las preocupaciones que expresa el término de propaganda: el efectivo que ensanchar, la fe que propagar, el estándar que proteger” (224). Parece que se nos abre esto último como pregunta: ¿Qué efectivo puedo ensanchar, qué fe propagar, qué estándar proteger para llegar a concluir rápidamente la moral sobre el uso de los dispositivos electrónico cuando hoy el encuentro en el consultorio no es posible?

Tiempo de comprender. En sus actos y en sus efectos los hemos de conocer. Termina Lacan diciendo: “Por lo menos ahora podemos contentarnos con que mientras dure un rastro de lo que hemos instaurado, habrá psicoanalista para responder a ciertas urgencias subjetivas[2], si es que calificarnos con el artículo definido fuese decir demasiado, o también, si no, desear demasiado” (pp. 228-229). En lo que respecta a autorizarse psicoanalista, nos acercamos a la vacuidad

_____________________
*Asociado Nel Guayaquil
[1] Jacques Lacan, Escritos 1, Editorial Siglo Veintiuno, 2002
[1] La letra itálica la he resaltado.

________________________________________

COVID-19 UN REAL

Juan Cando*

Hoy en día nos encontramos con una situación que atraviesa a todos los sujetos. La emergencia sanitaria causada por el COVID-19 ha revelado la dificultad del estado ecuatoriano en la movilización de recursos para aquellos que actualmente necesitan ayuda. No solo nos encontramos con una precariedad en el sistema de salud, sino también en un progresivo decaimiento, aún mayor, de la economía del país. Múltiples empresas del sector privado han tenido que despedir a sus empleados y otros obligados a cerrar sus puertas indefinidamente. Una de las medidas a emplear es el confinamiento, que leído desde diferentes contextos apunta a lo mismo: el encierro. A estos se le suma que las instituciones de salud se encuentran colapsadas. La cantidad de fallecidos en pocas semanas han pre-ocupado a las autoridades, puesto que les es muy difícil ocuparse.
Estamos viviendo tiempos de cambios vertiginosos, cambios que a más de uno lo descolocan como sujeto. La pérdida, no solo del trabajo, sino también de seres queridos se inscribe en la psiquis de los sujetos como un espacio irrepresentable. Byung-Chul Han (2018) dice en su libro La sociedad de la transparencia que “solo lo muerto es totalmente transparente”. Al ser lo muerto transparente el sujeto se encuentra cara a cara con aquello del orden de lo Real despojándolo de recursos simbólicos.

La pérdida de un trabajo, la ausencia del Otro, el despido de miles de trabajadores, las incontables muertes y el confinamiento pueden volverse algo insoportable para el sujeto. Tan insoportable que lo despoja de la cadena significante, entrando a una urgencia subjetiva. Inés Sotelo (2015) en su libro Dispositivo Analítico para Tratamiento de Urgencias Subjetivas (DATUS) nos trae:
Jacques Lacan sostenía que la urgencia es lo imposible de soportar. Sigmund Freud lo ubica como un momento de ruptura, el quiebre de la homeostasis, se produce una ruptura con el propio cuerpo, las relaciones con el otro, con el trabajo, con los lazos amorosos y familiares (pag.67).

Entonces, esto nos lleva a la necesidad de pensar y aplicar un dispositivo como DATUS para el tratamiento de las urgencias subjetivas y así restituir a aquellos sujetos desalojados por lo Real. Cuando se habla de restituir, es lograr un alivio subjetivo, es poder alojar al sujeto en la urgencia, localizar los eventos traumáticos y posibilitar una subjetivación de éstos. La restitución del sujeto apunta a reestablecer la relación con el Otro simbólico, apelando al sujeto de la enunciación. En otros términos, sería apostar por la palabra conectarlos a la cadena significantes, hacer cadena entre  S2  y  S1.

El COVID-19 y todo lo que ha arrastrado puede ser ubicado en la lupa de lo ominoso debido a que se lo vive desde el horror. Por medio de los dispositivos analíticos para la atención de urgencias subjetivas, se busca dar nombre a aquello que pueda resultar in-familiar, es darle nombre a aquello que se torna ominoso.

__________________
*Amigo de  Nel Guayaquil
[1] Ines Sotelo, La urgencia y la salud mental en Dispositivo  Analítico para Tratamiento de Urgencias Subjetivas, Editorial Grama, 2015

¡Los invitamos a contribuir con citas!

Esperamos su aporte para esta publicación  quincenal: una cita y su enunciación personal sobre ella, en un escrito de hasta 3000 caracteres con espacios.
Enviarlo  a coordinadoras de la Comisión de Biblioteca: anaricaurt@yahoo.comanamariahaddad@hotmail.com

Comisión de Biblioteca Nel- Guayaquil
Ana María Haddad.
Ana Ricaurte.
Mariana Estacio.
Silvana Gallegos.

Gabriela Febres-Cordero.